La CEP condena la 'violencia' sindical durante las protestas

► La patronal habla de "graves daños", alude a los sucesos en las manifestaciones del metal y la alimentación y advierte que si continúa esa línea dura paralizarán las negociaciones colectivas
La directiva de la CEP, este lunes, con su presidente, Jorge Cebreiros.
photo_camera La directiva de la CEP, este lunes, con su presidente, Jorge Cebreiros.

La Confederación Empresarial de Pontevedra (CEP) "lamenta y condena rotundamente» los actos de violencia que tuvieron lugar la semana pasada con "gravísimos daños materiales contra intereses empresariales de diferentes localidades de la provincia".

Los empresarios afirmaron que no van a "admitir ninguna medida de presión o coacción durante la negociación colectiva". "Esta estrategia va contra los propios intereses de los sindicatos y, por supuesto de todos los trabajadores, muchos de los cuales se ven perjudicados por la actuación de unos pocos radicales", advierten los portavoces de la patronal.

La Comisión Permanente, reunida el lunes, expresó su "rechazo" por el "perjuicio" que se hace al empresariado de la provincia y de Galicia, "cuando la violencia sindical acapara los titulares, en lugar de hacerlo las inversiones o el volumen de negocio captado con esfuerzo por el tejido productivo".

En concreto citan lo ocurrido durante la jornada del jueves en el Ifevi, la última de la feria Mindtech, organizada por Asime y referente sectorial a nivel nacional e internacional. La intervención policial no disuadió a los congregados -algunos de ellos encapuchados-, de lanzar rodamientos, tornillos y todo tipo de objetos, además de cruzar árboles en la carretera. No sólo hubo numerosos y cuantiosos desperfectos materiales, sino también heridos.

Igualmente, hubo numerosos incidentes en supermercados de diferentes localidades de la provincia durante las protestas en el sector de la alimentación.

Desde la CEP advierten que defenderán "los intereses empresariales de todos los sectores de la provincia", y que, de continuar las actividades violentas o escraches contra integrantes de las mesas negociadoras, "se adoptarán decisiones contundentes, que pueden llevar a la paralización total de la negociación colectiva a nivel provincial". Recuerdan que, por ahora, hay convocadas nuevas manifestaciones este miércoles 28 de junio, y de nuevo el 6 y 7 de julio. Los vocales de la Comisión Permanente coincidieron en que los sindicatos son "responsables directos" si sus convocatorias se tornan violentas al no controlar a los asistentes, sean o no afiliados, y recordaron que los disturbios con daños materiales "suponen un delito y que la coacción también está tipificada como ilícito penal".

La Confederación valora que no queda margen para que los sindicatos, e incluso la propia Fiscalía, se desentiendan de los hechos acaecidos, que la patronal exige que "no queden impunes".

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