El colegio de Barcelos incuba 18 huevos de Galiña de Mos

Escolares pontevedreses conocerán el proceso de gestación de los pollitos gracias a una iniciativa de Avimós y de un productor local

Escolares de 4º de infantil miran sorprendidos la incubadora con los 18 huevos
photo_camera Escolares de 4º de infantil miran sorprendidos la incubadora con los 18 huevos

Que una gallina pasase los 21 días que dura el proceso de incubación de sus polluelos en un colegio se antojaba imposible, pero la modernidad permite que los escolares de un centro educativo del casco urbano se acerquen a procesos que hasta el momento solo se dan en zonas rurales. Es el caso del CEIP Praza de Barcelos, a donde el pasado jueves llegó Jaime Veiga Fontán con una moderna incubadora en la que 18 huevos de la raza autóctona Galiña de Mos reciben, a falta de una futura madre con pico y patas, el calor necesario para convertirse en pollitos.

El proceso, ya se sabe, dura 21 días, por lo que el próximo 1 de junio es el señalado en el calendario para que los pequeños vean como se rompe el cascarón y de él empieza a asomar un pequeño animal con plumas al son de "pío pío".

Veiga Fontán, que gestiona una granja de producción de esta especie avícola en Barro y es también socio de una carnicería en el Mercado de Abastos de Pontevedra, tiene dos hijas que estudian en Barcelos. "Elas coñecen este proceso, pero iso non adoita pasar cos nenos de ciade, polo que tratamos de xerar ese vínculo co rural", explica. El objetivo, que los pequeños urbanitas "se fagan unha idea de onde saen as cousas para comer".

La iniciativa es pionera en Pontevedra, pero ya se llevó a cabo en algún centro educativo gallego con anterioridad gracias a Avimós, la Asociación de Avicultores da Raza Galiña de Mos, fundada en 2001 por un grupo de criadores para tratar de recuperar la cría de aves de esta raza.

CHARLA. "A asociación quere achegar a avicultura e falar sobre esta raza autóctona que se está recuperando" y que actualmente es un producto delicattesen en las tiendas. Así que el 1 de junio, si no hay ningún contratiempo, los escolares no solo verán salir los polluelos del cascarón, sino que ese día "levaremos unha galiña" para que las crías sientan el calor materno nada más nacer.

Además visitará el colegio un técnico de la asociación para dar una charla a la que, en principio, asistirá el alumnado de 6º de Primaria. "La idea es repetir la actividad los próximos cursos, con más tiempo, así que como estos chicos ya no estarán serán los que asistan", explica Cristina Barreiro, profesora de Infantil. A los demás cursos se lo explicarán los propios docentes. Como ayer, que los pequeñajos de tres años fueron a vigilar el proceso. "Iremos cada dos días, hablaremos del tema en clase y haremos un proyecto sobre el nacimiento. En directo y sin fichas". Los niños ya saben de qué va la historia aunque nunca la hubieran visto con sus propios ojos. "Fuimos a ver la incubadora, que les da calor a los huevos y los pollitos abren el cascarón con su piquito".

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