Comercio y hostelería se movilizan contra el atraso del encendido navideño

Recogen firmas para protestar ante el Concello por una medida que consideran que perjudica la actividad económica en la ciudad ▶ Apuntan que será una "estocada mortal" para dos sectores muy afectados por la crisis de precios, tal y como demuestra un Black Friday "mucho más flojo que otros años"
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photo_camera Gente caminando por Benito Corbal, este lunes. DAVID FREIRE

La decisión del Concello de Pontevedra de retrasar hasta el 16 de diciembre el encendido de las luces de Navidad ha causado un profundo malestar entre comerciantes y hosteleros. Ambos sectores han iniciado una recogida de firmas para mostrar al Gobieron local el rechazo a una medida que consideran "arbitraria e insolidaria" con ellos, pues creen que la iluminación navideña "supón un revulsivo, xa que incita ao consumo, ás compras e a desfrutar da hostalería da cidade, atraendo a xente doutras poboacións. Só hai que ver o exemplo do efecto chamada de Vigo para non cuestionar esta afirmación", dicen.

En una carta dirigida al Concello (concretamente al alcalde y a la concejala de Festexos, Carme da Silva) los afectados denuncian que, al posponer el encendido de la decoración festiva hasta el día 16, se les está dando "unha estocada mortal a uns dos colectivos máis afectados pola pandemia, a guerra de Ucraína" y una "crise de prezos" que "afoga á cidadanía e que está a motivar unha redución notable do nivel de consumo en plena campaña de Nadal".


De hecho, este Black Friday y Cyber Monday han dejado mal sabor de boca entre la mayor parte de los comerciantes pontevedreses. Exceptuando las cadenas comerciales y tiendas situadas en Benito Corbal, en otras calles la actividad ha sido mucho más baja que otros años por las mismas fechas.

"Ha sido una campaña bastante floja. Mucha gente se fue a Vigo atraída por la iluminación navideña y eso restó movimiento en Pontevedra. La gente prefiere ir a donde hay animación y ambiente de fiesta. Aquí mucho volcarse con la Feira Franca, pero para Navidad nada, y eso que diciembre es uno de los meses más importantes para levantar las ventas y deberían prestarle más atención", lamentó Gabriel, responsable de la tienda de moda Delirious, ubicada en Michelena.

En Natura, en la misma calle, las ventas tampoco fueron buenas; y Mónica, dependienta de Ondas, lamentó que resultó un Black Friday "peor que los anteriores a la pandemia" y apostó por encender antes la iluminación navideña para ayudar a que haya más gente en las calles. "Eso siempre ayuda", indicó.


Sandra, de Calzados Bretón (en Sagasta), confirmó que este fin de semana "hubo mucha menos gente" que en ediciones anteriores y coincidió en que "las luces y el ambiente navideño ayudarían a atraer gente y generar actividad comercial".

De igual manera, en el comercio Kensington Street (en la calle Joaquín Costa) el Blak Friday resultó "flojo". "Tal y como está la situación económica, la gente mira más los precios y se lo piensa mucho antes de comprar", apuntaron en este local.

Incluso en tiendas de informática y electrónica los resultados dejaron que desear. "Este Black Friday fue de los peores", señalaron en PCBox (en la avenida de Vigo).

Benito Corbal, la excepción

La excepción a esta bajada generalizada de ventas fueron las cadenas y tiendas situadas en la ‘milla de oro’ de Benito Corbal: "Aquí el fin de semana fue muy bien. Ya el viernes hubo mucho ambiente y el sábado todavía más. Nosotros tuvimos promociones desde el lunes 21 al lunes 28 y la verdad es que no hay queja de las ventas. La gente aprovechó los descuentos y vendimos mucho para Navidad y Reyes", apuntó Juan Carlos Baleirón, responsable de Zapaterías Krack. "Yo creo que no se puede achacar que no haya gente a que no haya luces de Navidad. Lo que sucede es que no es lo mismo jugar en el Santiago Bernabéu que en Balaídos, por poner un ejemplo. En Benito Corbal siempre hay gente y otras zonas están más flojas", añadió. 

No obstante, son muchos los que sí vinculan el alumbrado navideño con el mayor movimiento de gente en las calles y, por tanto, con el consumo. Según apuntan los comerciantes y hosteleros que secundan el escrito dirigido al Gobierno local, "o alumeado de Nadal supón un revulsivo, xa que incita ao consumo, ás compras e a desfrutar da hostalería da cidade, e atrae a xente de outras poboacións cara á nosa cidade. Atrasalo máis aló da ponte da Constitución vai supoñer un grave prexuízo e converte a Pontevedra na cidade que máis tarde vai a acender as luces de toda a contorna (Vigo, Vilagarcía....) e onde menos tempo van permanecer as mesmas. Isto, sumado ao pouco interese en converter a nosa cidade nun reclamo de Nadal, vai provocar que moitas persoas do noso e doutros concellos acudan a outras cidades a consumir e facer as súas compras, co prexuízo económico que isto vai causar a un sector como o noso, que vimos arrastrando os efectos dunha pandemia e agora da crise económica derivada da invasión de Ucraína".

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