El comercio local y las peluquerías, los "perjudicados en la sombra"

Las nuevas restricciones de la Xunta afectan indirectamente a muchos sectores, los cuales verán caer en picado su facturación este mes
La encargada de Mepiachi enseñando, este miércoles, algunos de los looks de fiesta disponibles en su tienda. RAFA FARIÑA
photo_camera La encargada de Mepiachi enseñando, este miércoles, algunos de los looks de fiesta disponibles en su tienda. RAFA FARIÑA

Los hosteleros son sin duda los grandes perjudicados por las nuevas medidas covid anunciadas por la Xunta de Galicia, pero no son los únicos. Alrededor de este sector hay otros muchos que verán como su facturación se desploma en una de las noches más importantes, la de fin de año. Es el caso, por ejemplo, del comercio local y las peluquerías.

Las tiendas de la ciudad llevan semanas con los 'looks' perfectos para esta celebración en sus escaparates. Lentejuelas, flecos y vestidos y trajes de terciopelo que ahora se quedarán guardados en un cajón, o, lo que es peor, que serán devueltos ante las cancelaciones masivas de fiestas y eventos.

Aunque lo cierto es que en Pontevedra estas devoluciones no se notarán en exceso ya que, por desgracia, en la mayoría de comercios ya no estaban notando un gran ritmo de ventas en este tipo de productos.

"Con el coronavirus, no estaba muy fuerte la venta y se nota mucho menos movimiento que antes de la pandemia, hemos vendido sobre un 20% menos que otros años. Además, hemos tenido unas tres o cuatro cancelaciones de pedidos por la suspensión de algún evento", asegura Miriam Torres, de la tienda Coosy.

Mayor porcentaje el que registra el establecimiento Mepiachi. "No hay venta, está todo parado. Algunos se animan a comprar alguna camiseta bonita o algo barato para estar en casa, pero no para salir, eso está muerto. Ahora puedes vender dos o tres trajes de fiesta, pero poco más y estamos facturando un 90% menos que otros años, es que para nosotros es como si estuviéramos cerrados, porque la gente está parada", confirma Begoña Miguel.

Begoña Miguel, de la tienda Mepiachi: "Estamos facturando un 90% menos que otros años, es como si estuviéramos cerrados, porque la gente está más parada"

La facturación baja porque, además de haber menos clientes que otros años, los que sí se animan a hacerlo redujeron drásticamente su gasto medio. "Antes se gastaban entre 100 y 200 euros en algún vestido las que iban a ir a un cotillón o a un hotel con baile, pero ahora ya no se contaba con eso, porque la gente no está animada. Nosotros vendemos por nuestros clientes de Pontevedra pero no porque venga gente de fuera a comprar, como sí que pasaba antes", añade.

En este sentido, en la tienda Lagasca Vintage también han notado como "la gente aprovecha más lo que tienen en casa, se compran algún complemento pero poco más. De hecho, si tienen alguna boda aprovechan para comprar algo que les sirva para fin de año y esa otra celebración. Por norma general, si antes se gastaban 200 euros, ahora se gastan 50", afirma Mercedes Escauriaza.

Peluquería y maquillaje


Con la cancelación de las fiestas de fin de año y, con la reducción de horarios impuesta por la administración autonómica, se desploma también la facturación en las peluquerías y los centros de estética, que ya han empezado a tener anulaciones.

"El sector tenía muchas expectativas y nos hicimos muchas ilusiones para estas fiestas y ahora, con los límites de horarios, han terminado de rematarla. Muchos establecimientos han cancelado sus fiestas y la gente, para estar en casa, no se arregla", explica la peluquera Beatriz Pintos.

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Esta situación se suma a las dificultades que llevaba acarreando el sector en los últimos meses. "Lo que facturábamos en diciembre siempre te ayudaba para afrontar enero y febrero. Muchos no hemos asumido aún la subida de la luz y esperábamos que estos ingresos extra de este mes nos ayudasen, pero así desde luego no se puede", insiste Pintos.

Para un centro de estética, fin de año "suponía el doble de ingresos que un día normal", y, sin embargo, ahora "estamos hablando de que tendremos un 50 o 60% menos de facturación". Eso solo contando el día de fin de año, porque en los días previos, también solíamos hacer un 20% más que cualquier otro día, y ahora eso se pierde".

"La gente sigue teniendo miedo y ya han anulado muchas citas. De hecho, en la agenda estamos teniendo una media de dos o tres bajas diarias. En los maquillajes, por ejemplo, se han perdido mucho, porque entre las mascarillas ya no es lo que era. Mientras antes hacías una media de 15 o 20 maquillajes en fin de año, ahora esto se ha reducido a uno o dos", afirma Beatriz.

Lo mismo le ocurre a Ana Barros, otra de las peluqueras de la ciudad, que asegura que "al no haber ocio nocturno, la gente ya está cancelando. De momento, desde que la Xunta anunció las nuevas medidas ya hemos tenido 3 cancelaciones. Para la mañana del 31 sí que tenemos más citas, pero por la tarde nada".

Ana Barros peluquera: "Esto es una cadena, sino hay hostelería y no hay ocio, la gente no va a ir a la peluquería a arreglarse para quedrase en su casa"

Barros es consciente de que el ritmo de trabajo ha cambiado mucho con respecto a la época prepandémica. "Antes no parabas de hacer peinados y maquillajes. Empezabas a las ocho de la mañana y no parabas hasta las diez de la noche, y ahora dedicamos más tiempos a los tintes o a otros procesos de más elaboración, es como un día normal".

Porque sin duda, "esto es una cadena, sino hay hostelería y no hay ocio, la gente no va ir a la peluquería para quedarse en casa. La hostelería es el sector más afectado, pero nosotros también lo estamos notando mucho".

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