Los comuneros 'cierran' Cernadiñas Novas para reclamar el pago del canon

La Comunidade de Montes de Santo André de Xeve, propietaria de los terrenos, recibió el apoyo de vecinos del entorno y de usuarios de la instalación en sus reivindicaciones
photo_camera Protesta promovida por la Mancomunidade de Montes de Pontevedra. DAVID FREIRE

Primero fueron los terrenos sobre los que se asienta la Brilat, por los que el ministerio de Defensa paga un canon, después los de Montecelo, y ahora los de Príncipe Felipe y los de Cernadiñas Novas. Todos ellos pertenencen a las distintas comunidades de montes del extrarradio de Pontevedra que, una detrás de otra, han ido ganando los litigios sobre su propiedad frente a las distintas administraciones que hacían uso de los mismos sin pagar por ello. Uno de los frentes que siguen abiertos desde la sentencia dictada en 2018 tiene que ver con el campo de tiro de Cernadiñas Novas.

Protesta de los comuneros en Cernadiñas Novas. DAVID FREIRE
Protesta de los comuneros en Cernadiñas Novas. DAVID FREIRE

Vecinos de Xeve y, en concreto, la junta directiva de la Comunidade de Montes de Santo André de Xeve, reclaman a la Xunta el pago de un canon anual de 20.000 euros. Como protesta, ayer escenificaron un cierre simbólico de las instalaciones, colgando un cartel que prohíbe el acceso a toda persona no autorizada por la citada comunidad vecinal. Miembros de toda la Mancomunidade de Montes de Pontevedra posaron tras una pancarta en la que se podía leer el eslogan O Monte é noso y cumplieron el objetivo de visibilizarse, a la espera de que la Xunta de Galicia empiece a hacer efectivo el pago de un canon que fue acordado tras la negociación entre las partes que sucedió a la sentencia.

Cierre simbólico de Cernadiñas Novas. DAVID FREIRE
Cierre simbólico de Cernadiñas Novas. DAVID FREIRE

Los manifestantes, medio centenar, también reclaman a la Administración Autonómica una reforma inmediata y en profundidad de las instalaciones, que se hallan muy anticuadas. Se trata de una infraestructura creada en la década de los 70 del siglo pasado que precisa de mejoras, no solo para los usuarios, sino también para los vecinos del lugar. El motivo es la inadecuada insonorización del centro, que genera problemas de ruidos que no tienen otras instalaciones con sistemas más avanzados para la absorción de los impactos.

Los convocantes destacaron que cuentan con el apoyo de buena parte de los usuarios del campo de tiro, entre ellos muchos miembros de fuerzas de seguridad.

Comentarios