Los concellos que se abastecen del Lérez acuerdan reducir el consumo de agua

Ayuntamientos y Xunta se preparan para un eventual empeoramiento de la sequía ► "No puedo negar que es posible llegar a un estado de alerta", admite Ethel Vázquez ► En esa situación podría haber cortes nocturnos del suministro

La conselleira de Infraestruturas y la directora de Augas de Galicia con los representantes municipales en la reunión de este miércoles. BEATRIZ CÍSCAR
photo_camera La conselleira de Infraestruturas y la directora de Augas de Galicia con los representantes municipales en la reunión de este miércoles. BEATRIZ CÍSCAR

La Xunta y los seis concellos que se abastecen del río Lérez —Pontevedra, Marín, Sanxenxo, Bueu, Poio y Ponte Caldelas— han acordado este miércoles reducir el consumo de agua y afrontar el actual episodio de "prealerta por escasez" con información y coordinación. Se preparan así para un eventual empeoramiento de la sequía y la posibilidad de que se declare un estado de alerta que implicaría medidas como el corte de suministro por las noches.

De momento, entre las medidas que pasan a aplicar ya los ayuntamientos están buscar las fugas en las redes de abastecimiento que redunden en la ineficacia del sistema y la prohibición del uso de agua para llenar piscinas, riego de jardines y otros usos lúdicos, además de la supresión de baldeos, lavapiés, duchas en las playas y del lavado de vehículos por los particulares. Todas estas iniciativas están llamadas a intentar "evitar cortes nocturnos o tener que bajar la presión de la red", algo que podría hacerse si la situación de sequía se agrava y se eleva el nivel de alerta. 

"Coincidimos en que tenemos que prepararnos para un eventual empeoramiento de la situación", ha advertido la conselleira de Infraestruturas e Mobilidade, Ethel Vázquez, que junto con la directora de Augas de Galicia, Teresa Gutiérrez, han mantenido una reunión de trabajo "importante y urgente" con los representantes de los ayuntamientos.

La reunión se ha celebrado en la Delegación Territorial de la Xunta en Pontevedra, en la misma jornada en la que se han comenzado a aplicar —por primera vez— restricciones al consumo de agua de la traída en la Boa Vila, aprobadas este martes por el Concello. En el encuentro han participado la concejala del Ciclo da Auga de Pontevedra, Carme da Silva; el alcalde de Sanxenxo, Telmo Martín; la regidora de Marín, María Ramallo; el alcalde de Bueu, Félix Juncal; el de Poio, Luciano Sobral, y el de Ponte Caldelas, Andrés Díaz.

A la salida del encuentro, Ethel Vázquez se ha mostrado "agradecida". "Fue una reunión positiva, con ánimo constructivo por parte de todos para trabajar coordinada y conjuntamente para adoptar medidas que todos somos conscientes de que son muy necesarias, de contención del consumo y ahorro de agua y de uso lo más responsable posible".

Según los datos ofrecidos en esta reunión, el caudal del río Lérez descendió un 73% en los últimos 20 días. "Fue una bajada abrupta", ha destacado la conselleira. A causa de esta bajada "Ence no podía cumplir las condiciones que le impusimos de caudal ecológico y tuvo que realizar la parada". Aún así, "el caudal no se recuperó todo lo esperado" y marca unos registros de 1,7 metros cúbicos por segundo, lo que viene a suponer "prácticamente el caudal ecológico" que necesita para garantizar la biodiversidad. 

En el encuentro se ha acordado colaborar conjuntamente en tres cuestiones básicas: compartir información "para ver si las medidas que se adoptan funcionan", coordinación para dar "una respuesta y medidas unánimes" y responsabilidad colectiva para aplicarlas. 

Según la conselleira, el agua embalsada en el Pontillón do Castro "en circunstancias normales únicamente da para 14 días", que podrían ser más aplicando restricciones en el consumo.

Ahora, Xunta y concellos harán un seguimiento de la situación "para estar preparados para un posible empeoramiento". La próxima semana se reunirá la Oficina Técnica da Seca para hacer una evaluación. 

"Todo apunta que es posible un eventual empeoramiento de la situación", ha advertido la conselleira, ante la posibilidad de una declaración de alerta que tendría como finalidad garantizar el abastecimiento a la población y minimizar los efectos negativos sobre el medio natural, estableciendo medidas, de ser el caso, que protejan la flora y la fauna fluvial. 

Cada ayuntamiento concretará su propio plan municipal de emergencia en el que identificarán las medidas que contemplan, dado que son las administraciones locales las que ostentan las competencias en materia de abastecimiento y el Plan da Seca de la Xunta solo contiene medidas "orientativas". 

"Lo que queremos es evitar llegar a ese estado", ha indicado Vázquez, y, por tanto, durante los próximos días se establecerán contactos continuos con los ayuntamientos afectados para evaluar las medidas adoptadas.

Concluido el encuentro de este miércoles, la concejala del Ciclo da Auga de Pontevedra ha remarcado que "todos" son  "conscientes de que la situación es muy preocupante". "Es imprescindible adoptar medidas urgentes", apuntó Carme da Silva, al tiempo que insistió en la necesidad de coordinación y en el seguimiento diario de la situación. 

Por su parte, la alcaldesa de Marín ha incidido en que le preocupa singularmente la situación en el puerto, "que es un gran consumidor" por las empresas frigoríficas allí radicadas y que pueden verse afectadas en su producción si se llegan a aplicar cortes nocturnos o bajadas en la presión. 

También el alcalde de Ponte Caldelas está preocupado por el "impacto importante" de las restricciones en el polígono industrial de O Campiño, que es la única zona de su ayuntamiento que se abastece del Lérez, ya que el resto de núcleos de población tienen captaciones propias. Las grandes empresas consumidoras del polígono se encuentran ahora en parada técnica, pero el 8 de agosto retoma la producción Aludec, que es la que más consume. 

El caudal del río descendió un 73% en los últimos 20 días

El alcalde de Poio, mientras, ha aplaudido el consenso logrado en la reunión y, al igual que ha señalado el regidor de Bueu, emitirá un bando con las medidas consensuadas con el resto de municipios.

Por su parte, el alcalde de Sanxenxo ha indicado que su municipio vive del turismo y no puede "mandar un mensaje de que aquí no hay agua", de ahí la urgencia en tomar medidas preventivas. En la reunión se le consultó a Sanxenxo si puede captar más agua del Umia a través de la mancomunidad de O Salnés, puesto que la villa turística, además del Lérez, también se abastece de ese río. La "desgracia" es que el Umia dispone de agua suficiente, pero "técnicamente no se puede captar más". 

Telmo Martín se pondrá en contacto con la empresa concesionaria de esta gestión, Espina y Delfín, "para ver cómo se puede hacer para captar más agua del Umia y menos del Lérez". En Sanxenxo, los mayores consumidores son los hoteles, "que están ahora mismo a tope y no podemos dejarlos sin agua". "Estamos muy preocupados", afirma. "Si somos todos responsables, no va a haber cortes en el mes de agosto", agrega.

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