jueves. 23.09.2021 |
El tiempo
jueves. 23.09.2021
El tiempo

El crimen se toma un respiro con el Covid-19

La elevada presencia policial y militar en las calles de Pontevedra disuade a los cacos. JAVIER CERVERA-MERCADILLO
La elevada presencia policial y militar en las calles de Pontevedra disuade a los cacos. JAVIER CERVERA-MERCADILLO
La Policía apenas ha recibido denuncia alguna desde la entrada en vigor del estado de alarma. La situación, lejos de ser propicia para los cacos, está siendo complicada, pues no pueden actuar en ausencia de los dueños de las casas ni entremezclados entre la gente aprovechando aglomeraciones

La pandemia del coronavirus también está afectando a quienes se dedican a enriquecerse a costa del patrimonio de los demás. Las policías Local y Nacional desvelan que, desde la puesta en marcha de las medidas de prevención de contagios al amparo del estado de alarma, las cifras de delincuencia se han frenado en seco en Pontevedra y en su área de influencia.

Ni robos, ni hurtos, ni asaltos a viviendas, ni delitos de lesiones, ni tan siquiera tráfico de drogas, al menos a pequeña escala. Tan solo se mantiene la presencia de algún que otro caso de violencia contra la mujer y, por supuesto, la criminalidad a través de Internet, cuyas cifras a buen seguro crecerán tras el brutal incremento en el empleo de las redes por parte de la mayoría de los ciudadanos, confinados en sus viviendas tras el decretazo del Gobierno.

MIEDO AL CONTAGIO. Una de las causas del acusado descenso de la criminalidad en Pontevedra es, evidentemente, el miedo de los propios delincuentes a un eventual contagio del coronavirus mientras cometen sus fechorías. En estas circunstancias nadie está libre de contraer la enfermedad, que, si bien no es mucho más grave que una gripe común, no es plato de buen gusto para nadie. Tampoco para los amigos de lo ajeno.

PRESENCIA POLICIAL. Un segundo aspecto que está influyendo de forma decisiva en la reducción drástica de la delincuencia en las calles de Pontevedra está siendo la nutrida presencia policial. Patrullas de la Comisaría, de la Jefatura y hasta miembros de la Brilat recorren las calles para disuadir a los ciudadanos de incumplir las directrices del decreto, que no son otras que la permanencia en el interior de los domicilios salvo causa plenamente justificada.

La ausencia de cualquier tipo de evento ni reunión de personas también supone un claro problema para los ladrones

Ello hace que cualquier presencia de una persona con intenciones ilícitas pueda ser rápidamente detectada por los funcionarios, bien de la Policía, bien del Ejército. Además, en el protocolo establecido por el Ministerio del Interior se refleja la necesidad de identificar de forma fehaciente a cualquier persona que se halle en tales circunstancias, por lo que el criminal está claramente expuesto a ser descubierto.

CIUDADANOS EN CASA. Otro elemento que juega en contra de los delincuentes es el hecho de que los ciudadanos se hallen, en su inmensa mayoría, en sus domicilios, lo que hace que quienes se dedican a asaltar viviendas aprovechando los momentos en los que sus propietarios están fuera de las mismas no tienen ahora mismo esa oportunidad. Otra cosa son las segundas residencias, teóricamente vacías ahora mismo. Pero por el momento, no se han registrado denuncias en el entorno de la capital provincial.

SIN AGLOMERACIONES. La ausencia de cualquier tipo de evento ni reunión de personas también supone un claro problema para los ladrones, en especial para los que se han especializado en el hurto de teléfonos móviles o de carteras aprovechándose de la impunidad que les confiere la multitud. Los locales de ocio nocturno están cerrados, así como las tiendas de ropa, lugares predilectos para muchos de los delincuentes habituales que operan en Pontevedra.

TRAPICHEO. Las ventas de cocaína al menudeo también se han resentido mucho a causa de las medidas de cierre de los establecimientos de ocio. Además, los drogodependientes que acuden al poblado de O Vao en busca de una dosis de heroína siguen intentando hacerlo (el síndrome de abstinencia es más poderoso que cualquier riesgo). Sin embargo, la ausencia de ciudadanos por las calles es un problema para ellos a la hora de recopilar esas monedas que necesitan para sufragar su adicción.

Harina de otro costal es el crimen organizado. Las grandes mafias del narcotráfico tienen una ventaja: ante la ausencia de personas por la calle, detectan con facilidad la vigilancia policial

OTROS DELITOS. Fuentes de la Policía Local explicaron que el equipo específico para la protección de las mujeres víctimas de violencia machista sigue activo, operando al margen de quienes están colaborando con el cumplimiento del decreto del estado de alarma. Lo mismo ocurre con la Policía Nacional, que sigue trabajando en la prevención de estos delitos. Por otra parte, es de esperar un repunte de las denuncias por criminalidad informática. Así lo creen los expertos, pero ese ascenso todavía no se percibe en la Comisaría.

Harina de otro costal es el crimen organizado. Las grandes mafias del narcotráfico tienen una ventaja: ante la ausencia de personas por la calle, detectan con facilidad la vigilancia policial.

El crimen se toma un respiro con el Covid-19
Comentarios
ç