La cuesta de septiembre provoca un repunte en la demanda de ayuda social

Cruz Roja detecta un incremento de familias que reclaman apoyo para afrontar los gastos de material escolar ►El Banco de Alimentos atiende a más de un 20% más de personas que hace un año ►San Francisco reparte 160 raciones diarias de comida y habla de "caras nuevas"
Voluntarios en el Banco de Alimentos de Pontevedra. GONZALO GARCÍA (ADP)
photo_camera Voluntarios en el Banco de Alimentos de Pontevedra. GONZALO GARCÍA (ADP)

El incremento de los gastos de la vuelta al cole y la amenaza de la crisis energética que promete facturas inasumibles este invierno ha llevado a muchas familias a demandar ya la ayuda de los colectivos sociales.

Oenegés como Cruz Roja, Banco de Alimentos, el comedor de San Francisco o la asociación Boa Vida han constatado un repunte de peticiones de ayuda en sus respectivos centros en el último año, en algunos casos hablan de un aumento de más del 20% con respecto a 2021. Y es que a la escalada de precios de la cesta de la compra se suma el impacto de la inflación en los gastos que asumen las familias en septiembre.

"Lo que notamos este mes es una gran afluencia de gente que viene para pedir ayuda para libros y material escolar", explicaron este lunes fuentes de Cruz Roja. "Acuden a nosotros tanto familias que ya cuentan con el cheque de material de la Xunta, como inmigrantes que todavía no tienen toda la documentación y por tanto no cuentan con la ayuda de la Xunta".

Libros de texto, material escolar y ropa para los menores son las principales demandas que llegan hasta Cruz Roja en estos días. "Este año se nota más porque también es año de cambio de libros, lo que encarece la factura", observan desde la oenegé.

A esto hay que añadir que el material escolar se ha encarecido entre un 10 y un 15%, la ropa entre un 3 y 10% y el calzado más de un 10% desde septiembre de 2021. Para aliviar esta situación, Cruz Roja impulsó una campaña solidaria de recogida de material escolar de la mano de Carrefour, "aunque las solicitudes siguen llegando".

Las familias que demandan la ayuda de esta organización también reclaman alimentos. "Ya más hacia al invierno esperamos más demandas por la factura energética. Algunas veces hemos tenido que actuar ahí, hemos comprado alguna estufa o pagado parte de los gastos. Estudiamos cada caso", añaden desde la ONG que también impulsa cursos de ahorro energético en el hogar entre sus usuarios.

BANCO DE ALIMENTOS. "Comprar aceite o algo tan básico como unos huevos es algo prohibitivo", decía una pareja que acudió a pedir ayuda al Banco de Alimentos de Pontevedra.

José Luis Doval. Presidente del Banco de Alimentos de Pontevedra
"Necesitamos voluntarios para que nos ayuden en los supermercados de la provincia. Nunca hemos tenido tanta necesidad"

El número de personas que llama a la puerta de esta ONG en la Boa Vila sigue creciendo. Su presidente, José Luis Doval, achaca este repunte en la solicitud de ayudas tanto a la vuelta al cole como al paro o al encarecimiento del coste de los alimentos y combustibles. "Desgraciadamente, cada vez más gente que viene a solicitar alimentos y de momento vamos respondiendo a la demanda", señaló este lunes Doval. Ya a finales de julio constaban un aumento de entre el 15 y el 20% de peticiones respecto al año anterior. "Pero ahora hay más. Estamos hablando de un repunte importante, superamos el 20%. Mucha gente se ha quedado en el paro, otros tienen ingresos pero que no llegan para cubrir el problema de inflación que tenemos", añadió el presidente de la organización solidaria en Pontevedra que ya prepara la gran recogida de alimentos para el último fin de semana de noviembre. Doval hace hace un llamamiento: "Necesitamos voluntarios para que nos ayuden en los supermercados de la provincia. Nunca hemos tenido tanta necesidad".

CARAS NUEVAS. La actividad en el comedor social de San Francisco es similar a la de los últimos meses. Diariamente reparten entre 155 y 160 raciones de comida entre las personas más vulnerables. Sin embargo, algo sí ha cambiado. "Notamos que viene gente nueva, no es que con ello haya aumentado tanto la cifra, sino que aparecen personas que no venían antes", explicó el párroco de San Francisco, Gonzalo Diéguez. "El número de personas que viene al comedor es más alto ahora que en verano, pero no mucho", manifestó. "Después están los transeúntes que están tres o cuatro días y desaparecen", aclaró el párroco, que no se muestra preocupado porque pueda haber un aumento importante de demandantes de ayuda este invierno.

"En los meses fríos siempre viene más gente, pero cinco o diez personas más. No tenemos el temor de que este año vaya a ser mucho mayor la demanda", dijo.

Diéguez recordó que el comedor de San Francisco se nutre de la solidaridad de instituciones, empresas y particulares de Pontevedra. "Todo lo que venga es bien recibido. En la noche de este lunes una señora nos trajo varias bolsas de manzanas".


El 17,26% de la provincia, en riesgo de pobreza
La tasa de riesgo de pobreza en la provincia es del 17,26%, según los últimos datos publicados por el Instituto Galego de Estatística, correspondientes a 2020. Por áreas, Caldas y O Salnés se sitúan como las zonas de mayor riesgo de pobreza, con un 22,86%. Le siguen Pontevedra Sur, con un 22,14%; O Morrazo, con un 19,76%; el área de Pontevedra, con un 19,47%; la de Vigo, con un 13,82% y Pontevedra Nororiental, con un 11,38% de riesgo de pobreza. Pontevedra es la segunda provincia gallega con mayor índice solo por detrás de Ourense, con un 18,44%.

Risga y emergencia social
85. Es la cifra de nuevos perceptores de la Renta de Inclusión Social de Galicia (Risga) que sumó el Concello de Pontevedra en lo que va de año. No son las únicas ayudas institucionales que se cuantifican en la Boa Vila, 110 personas perciben la Ayuda de Inclusión Social (AIS) y 30 nuevos expedientes de las Ayudas Económicas de Emergencia Social Municipal de la Xunta de Galicia (Aexmun). Según la Consellería de PolíticaSocial, el número de beneficiarios de la Risga en la provincia de Pontevedra es de 3.800.

Comedor escolar. Apoyo a las familias en riesgo de exclusión
Que ningún niño se quede sin comedor escolar. Es el objetivo de la Concellería de Benestar Social que dirige Marcos Rey y que ha comprometido un aumento en las ayudas a las familias en riesgo de exclusión social. En total el Concello dará cobertura este año a 55 menores, de los cuales 45 corresponden con el convenio establecido entre el Concello y la Fanpa, y diez más se tramitan a través de las ayudas de emergencia social.

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