"Deberíamos estar vendiendo bañadores, pero tienen más salida los chubasqueros"

El mal tiempo y la recesión del gasto frenan las ventas en el comercio local ▶ En el textil cuesta despachar la ropa de temporada y hay fruterías que han bajado hasta un 10% de facturación 
Transeúntes paseando con paraguas por el centro este lunes. GONZALO GARCÍA
photo_camera Transeúntes paseando con paraguas por el centro este lunes. GONZALO GARCÍA

La caravana de borrascas y precipitaciones que lleva semanas azotando al municipio capitalino está pasando factura al tejido empresarial pontevedrés. El sector de la hostelería encabeza el listado de damnificados, con una ocupación de apenas el 60% en la campaña de Semana Santa y una buena tandada de jornadas con terrazas desiertas, pero ni mucho menos se detiene ahí el listado de afectados. 

El mal tiempo ha menguado las ventas en multitud de sectores y con el agravante de que en la mayoría de los ramos también se acusa la contención del gasto, un fenómeno que, llueva o no, gana cada vez más terreno en buena parte de la clientela. 

El comercio textil es una de las áreas donde la procesión de chubascos frena la actividad. Los escaparates muestran desde hace tiempo las novedades de la temporada primavera-verano pero, según cuentan los profesionales del sector, con el cielo revuelto y el piso mojado cuesta un quintal despachar sandalias y cualquier look de ‘género fresco’.

"Ahora mismo deberíamos estar vendiendo bañadores y pantalones cortos, pero en lugar de eso tienen más salida los chubasqueros. No hay ansias por comprar ropa de temporada", cuenta una de las empleadas de Wanderlust Store.

Cuantificar en cuánto han bajado las ventas a causa del mal tiempo es difícil en cualquiera de los establecimientos, pero en el comercio textil dan por hecho que, si el parte meteorológico fuese otro, la facturación sería mayor. De hecho, en los días puntuales en los que ha salido el sol y subido el termómetro, las visitas y los pases por caja se han disparado. "En los días buenos la gente se motiva", señala la misma empleada. 

El sector de la peluquería es otro de los que perciben las secuelas de las inclemencias climatológicas. Arume Peluquería puede presumir de haber mantenido el volumen de negocio con entereza, pero si enero y febrero "ya suelen ser meses bastantes flojos", este año, con el rosario de alertas rojas, naranjas y amarillas, el volumen de citas ha perdido algo de fuelle. "Seguimos teniendo mucha gente, pero cuando llueve hay más cancelaciones y recibimos menos clientela eventual. Las que se mantienen son las clientas fijas", señala una de las empleadas de la firma. 

En el sector de la alimentación  también se palpan los efectos del tren de borrascas y, especialmente, en subsectores como las fruterías, donde la lluvia y las bajas temperaturas enfrían las ventas en general y el mercado de la fruta en particular. "El mal tiempo afecta mucho a las ventas. Por un lado, porque la gente sale menos, y por otro, porque se tira más de puchero y no se consume tanto género. Puedes comer plátanos o peras, pero nada que ver con lo que sucede si hay buen tiempo, cuando te apetece más variedad", explica Aleixa Sanmartín, propietaria de la Frutería Aleixa.  

La profesional calcula que en su caso las ventas han retrocedido casi un 10% respecto al año pasado, aunque no solo a causa del mal tiempo, sino también de la recesión: "Se nota que no hay tanto dinero y que la gente gasta mucho menos".

Cambio radical: Los termómetros rozarán los 30 grados

El tejido empresarial no despega el ojo del parte meteorológico. Las previsiones auguran que las condiciones climatológicas sufrirán un giro de 180 grados en las próximas horas, lo que previsiblemente ayudará a vaciar percheros y reactivar terrazas. 

MeteoGalicia anuncia para este martes la entrada de un anticiclón que, a pesar de llegar acompañado de vientos del Norte y nubes altas, promete disparar los termómetros.

Yoel Cid, de la agencia autonómica, precisa que las temperaturas irán en ascenso a lo largo de la semana y que la entrada de una masa de aire cálido llevará a Pontevedra a rozar los 30 grados. "As previsións aínda poden cambiar, pero nas Rías Baixas o modelo apunta a que haberá temperaturas altas que, se non chegan aos 30 graos, moveranse entre os 27 e os 29". 

Al menos 7 días sin lluvia

El ascenso térmico se notará, sobre todo, a partir del jueves. "Non pode falarse dunha situación atípica porque houbo meses de abril por enriba dos 30 graos, pero si que as temperaturas serán máis altas que a media", señalan desde MeteoGalicia.

Además, si los pronósticos aciertan, habrá una ausencia prolongada de precipitaciones: "Polo menos estaremos unha semana sin chuvia".

Comentarios