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"Desesperación" por un Ingreso Mínimo Vital que todavía no llega

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Protección Civil repartiendo comida en San Francisco en lo más duro del confinamiento. JAVIER CERVERA-MERCADILLO
Boa Vida denuncia que ninguno de los solicitantes de su asociación ha recibido la paga y el Colexio de Traballadores Sociais señala "trabas burocráticas" que dificultan su tramitación

Se anunciaba a mediados de junio: el Ingreso Mínimo Vital (IMV) llegaría a 17.000 familias de la provincia. Sin embargo, más de dos meses después, buena parte de las solicitudes para acceder a la prestación se encuentran sin resolver, tal y como denuncian ONG y profesionales del sector de los servicios sociales. De este modo, la asociación Boa Vida, que trabaja con personas en situación de pobreza, lamenta que ninguno de los usuarios que presentó una solicitud para percibir la paga la ha recibido todavía. "A situación xa non é de frustración, é de desesperación, porque hai familias que levan toda esta crise tirando de axuda asistencial para poder comer", explica la integrante de Boa Vida, Pepa Vázquez. También el Colexio Oficial de Traballo Social de Galicia alza la voz ante las "trabas burocráticas" que se encuentran quienes quieren acceder a la ayuda.

Por su parte, los Servizos Sociais del Concello de Pontevedra, tal y como explican fuentes municipales, dicen que quienes no perciben esta renta es porque hay errores en la tramitación de la misma, que depende exclusivamente de la Seguridad Social. ¿Cuáles son entonces los problemas burocráticos que surgen a la hora de pedir el IMV?

Para empezar, se prioriza la tramitación en línea, lo que implicaría tener acceso a Internet y a un dispositivo electrónico. "Todo o trámite é moi farragoso, a web vai moi lenta e queda colgada con facilidade, ademais de requerir moita documentación", explica Pepa Vázquez. Algunas ONG habilitan espacios en sus instalaciones y prestan ayuda para realizar las solicitudes. Cruz Roja, por ejemplo, dispone de salas de informática en las que cita a sus usuarios para realizar los trámites. "É un proceso longo porque implica escanear documentos e ás veces non traen todos os que necesitan", explican fuentes de Cruz Roja. Por otra parte, el protocolo anticovid hace que estas citas tengan que ser individuales, inutilizando algunos de los ordenadores de las salas para mantener la distancia. "Estamos citando á xente dúas tardes á semana para facer os trámites xunto con voluntarios", explican. La ONG defiende este tipo de pagas, "que chegan nun momento límite", y desde la misma evitan hacer críticas sobre tardanzas o la dificultad para llevar a cabo los trámites. "Estamos axudando moito con alimentos desde o principio da pandemia, o Ingreso Mínimo Vital é unha medida que marca un antes e un despois e vén despois duns meses nos que estivemos traballando moito para cubrir necesidades de alimentación, co problema engadido da loxística ao atoparnos nunha situación de confinamento", explican desde la organización.

PRESENCIALIDAD. El Colexio Oficial de Traballadores Sociais de Galicia, por su parte, reclama más presencialidad a la hora de poder realizar los trámites para vencer varias brechas. Por un lado, la digital y, por otro, la burocrática. "Se pos un recurso a disposición da xente pero non despregas unha rede de traballadores para poñelo en marcha, iso non serve para nada", apuntan.

En este sentido, algunos concellos, como el de Vigo, han creado una oficina para atender este tipo de solicitudes entre sus vecinos. Los servicios de Benestar Social de Pontevedra no han puesto en marcha este mecanismo, ya que las ayudas corresponden al Ministerio de la Seguridad Social y no le compete. Sin embargo, sí han firmado un convenio para que la Seguridad Social pueda acceder a los datos del padrón. "Hai que presentar certificados de empadronamento acumulados, é dicir, unha proba de que levas anos vivindo en España. Isto penaliza á xente con moita mobilidade, que cambiou de concello frecuentemente, xa que ten que pedir un certificado deste tipo en todos os concellos nos que viviu", indica Pepa Vázquez, de Boa Vida.

La solución al bloqueo en las prestaciones pasa por habilitar más medios y personal en la Administración, según denuncian los trabajadores sociales. "Sendo unha cuestión que responde as seguridade social, os servizos sociais dos concellos xa están saturados e non poden facerse cargo", apuntan fuentes del Colexio.

Cruz Roja contacta con 10.000 posibles perceptores
Una de las reacciones de Cruz Roja tras la aprobación del Ingreso Mínimo Vital fue ponerse en contacto con sus usuarios para informarles del mismo. "Estamos chamando a 10.000 persoas de toda a provincia de Pontevedra susceptibles de percibir este ingreso", explican desde la organización.

De este modo, a través de una base de datos en la que Cruz Roja guarda el contacto de todos sus usuarios, con posibilidad de establecer filtros sobre su situación familiar y económica, los voluntarios de la asociación realizan llamadas informativas "para que ninguén que teña posibilidades de percibir este ingreso quede sen tramitalo".

El trabajo lo realizan los voluntarios, que acceden todos los días a la base de datos y van llamando, una a una, a las personas registradas.

 

Uno de cada cinco vecinos de la comarca, en riesgo de pobreza
El 20% de la población de la comarca de Pontevedra está en riesgo de exclusión o pobreza, según el indicador fijado por Europa conocido como Arope. De este modo, la ciudad de Pontevedra es la tercera de Galicia con mayor tasa Arope. 

Desde los años más crudos de la crisis económica originada en 2008, los datos de la precariedad económica de las familias no había descendido todo lo deseable. De este modo, la tasa Arope en Pontevedra se situaba en el 21,85% en 2011, apenas dos puntos por encima del dato actual.

48%
Tampoco tener un trabajo es garantía de salir de la pobreza, de modo que el 48% de la población de la provincia declara tener dificultades para llegar a fin de mes. Además, 47.826 hogares viven en situaciones de carencia material y 15.665 en carencia material severa.
 

"Desesperación" por un Ingreso Mínimo Vital que todavía no llega
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