Después de un infarto, entreno

La Unidad de Rehabilitación Cardiológica del CHUP lleva tratados a más de cien pacientes que han sufrido un accidente cardiovascular, a los que receta ejercicio y dispensa información para recuperar "su vida normal"
Diego Fernández Redondo en el gimnasio de Montecelo donde se entrenan los pacientes cardiológicos. JAVIER CERVERA-MERCADILLO
photo_camera Diego Fernández Redondo en el gimnasio de Montecelo donde se entrenan los pacientes cardiológicos. JAVIER CERVERA-MERCADILLO

Algo más de cien pacientes del área sanitaria de Pontevedra y O Salnés han pasado ya por la Unidad de Rehabilitación Cardiológica, una sección activada en marzo de 2021 por el CHUP que entrena a los pacientes que han sufrido un accidente cardiovascular para recuperar el tono y evitar que el susto se repita.

La unidad corre a cargo de los servicios de Cardiología y Rehabilitación, y está orientada a personas que han tenido una cardiopatía, sobre todo aquellas que han sufrido un infarto o una angina. El coordinador del departamento, Diego Fernández Redondo, explica que el objetivo es que todas ellas "puedan hacer una vida normal" y que, además, logren espantar los miedos que despiertan este tipo de episodios, "muchas veces más pesados que la incapacidad real".

A quién va dirigido

El acceso a la unidad depende de varios factores, pero por norma general está dirigida a dos perfiles: pacientes que cuentan con stents coronarios, unos dispositivos que se emplean para desobstruir las arterias que llevan la sangre hasta el corazón, y pacientes que han sido sometidos a una revascularización cardiaca quirúrgica, una técnica más conocida como baipás que consiste en extraer un vaso sanguíneo sano (de la pierna, el brazo o el tórax) para sortear las arterias taponadas.

Entre los usuarios se incluyen pacientes que han sufrido un infarto o una angina y que cuentan con un stent o un baipás

Dependiendo de la gravedad del paciente, los profesionales sanitarios pautan un programa de rehabilitación que puede durar "entre mes y medio y tres meses". La intensidad y el tipo de los ejercicios varía en función de la isquemia (reducción del flujo sanguíneo). "Si está activa, hacemos entrenamientos específicos y si no, mejoramos la capacidad física en general", puntualiza Redondo.

Tipo de ejercicios

Aparte de seguir una rutina deportiva en casa, el usuario suele acudir dos veces por semana al gimnasio que ha habilitado la unidad en Montecelo. Habitualmente el entrenamiento comienza con estiramientos y continúa con trabajos de cardio que se realizan en cinta o en bicicleta a distintos ritmos. Luego toca estirar otra vez y relajarse, pues una de las cosas que busca la unidad es que los participantes "sepan acelerar cuando hay que hacerlo, pero también que tengan herramientas para calmarse". Todos los ejercicios se monitorizan para supervisar la respuesta del corazón.

La terapia también incluye charlas grupales en las que se ofrece información sobre accidentes cardiológicos, alternativas terapéuticas o técnicas de reanimación. Todo bajo el objetivo de que el paciente tenga más conocimiento sobre lo qué le ha ocurrido y tome conciencia de que "es algo que se puede superar y con lo que se puede seguir adelante".

El tratamiento que ofrece la unidad es "integral" por lo que, aparte de abordar el campo estrictamente cardiológico, también pone el foco en otras áreas. Los pacientes reciben desde ejercicios de fisioterapia a sesiones de carácter psicológico, así como instrumentos para dejar el tabaco (si son fumadores) o bajar el colesterol.

El objetivo es que "no se repita este accidente", ya que la posibilidad de recidiva (de que se repita la cardiopatía) es bastante alta. Una vez sufrido un infarto, el paciente "duplica las posibilidades" que tenía antes de ese episodio de sufrir una nueva parada.

Perfil de paciente

El perfil del paciente que es derivado a la unidad es variopinto y abarca desde personas de 30 años a otras que superan los 80. Normalmente los coordinadores intentan formar "grupos más o menos heterogéneos" para desarrollar una actividad similar e incluso para que "hagan piña y sigan entrenando fuera del hospital".

Los participantes tienen entre 30 y 80 años

Pese a su corta trayectoria, el departamento ha conseguido normalizar la vida de muchos pacientes y ha logrado que de media bajaran 3,5 kilos de peso. Además, "no hemos tenido casos que hayan tenido que ingresar por angina o infarto, un dato también de calidad", subraya Redondo.

La unidad espera ahora ampliar el abanico de pacientes diana e incluir a los que sufren una insuficiencia cardíaca, "un perfil muy prevalente en nuestra área".

La primera causa de muerte en España
Las enfermedades del sistema circulatorio siguen siendo la primera causa de muerte en España. En 2020, el primer año de la pandemia de la covid, murieron en el país 119.853 personas por causa cardiovascular, lo que supuso el 24,3% de las defunciones totales.

La parte positiva es que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 80% de los infartos de miocardio y de los accidentes cerebrovasculares prematuros son prevenibles si uno sigue unos hábitos de vida saludables. Entre ellos, los profesionales sanitarios del área y del país destacan el seguimiento de una alimentación variada y equilibrada, la práctica de ejercicio físico de intensidad moderada de forma regular y el abandono del consumo de tabaco.

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