Uno de los detenidos apuñaló a un lanchero por lanzar al mar la cocaína para escapar de la Guardia Civil

La red presuntamente liderada por alias 'El Bola' contaba con expertos pilotos y disponía de una gran flota al servicio de organizaciones distintas

Recuperación de los fardos en la playa de Matalascañas. DP
photo_camera Recuperación de los fardos en la playa de Matalascañas. DP

El último episodio de narcotráfico que se atribuye a la red desmantelada este martes por la Udyco Central del Cuerpo Nacional de Policía con apoyo de la Guardia Civil y del Servicio de Vigilancia Aduanera se produjo hace apenas un par de semanas frente a la playa de Matalascañas, en la provincia de Huelva. Entonces trascendió el hallazgo de 627 kilos de cocaína que los narcos habían lanzado al mar para conseguir mayor velocidad en su embarcación y escapar. La secuencia finalizó con la incautación de la droga y con un sospechoso detenido, de nacionalidad serbia, que fue rescatado del agua por parte de los agentes del Instituto Armado, cuyo Servicio Marítimo efectuó esa parte del operativo.

El motivo de la presencia en el agua del presunto traficante balcánico fue el enfrentamiento que mantuvo sobre el agua con el resto de miembros de la tripulación, uno de ellos originario de la provincia de Cádiz y los dos restantes de la provincia de Pontevedra. Fuentes consultadas por este periódico aseguran que el detenido agredió con un cuchillo al presunto traficante gaditano al intentar que no tirase al mar la cocaína, algo que, según las hipótesis policiales, comenzaron a hacer tanto el andaluz como los dos gallegos con el único objetivo de escapar, tras verse sorprendidos por la patrullera de la Guardia Civil antes de entregar la droga. 

A partir de ahí, existen dos líneas de investigación. La primera apunta a que los tres españoles hicieron frente al balcánico y lo tiraron por la borda para evitar ser atacados; la segunda indicaría que habría sido el propio serbio el que se lanzó al agua, una vez que vio que se perdía la mercancía, y dado que su propia integridad física corría peligro en la embarcación tras acuchillar a uno de sus compañeros de viaje.

El desenlace, en todo caso, fue peor para el agresor, que fue rescatado y detenido por la Guardia Civil, y al que se atribuye la cocaína; en cuanto al gaditano y a los dos gallegos, consiguieron poner mar de por medio con su narcolancha y a día de hoy siguen en búsqueda y captura.

Diez narcolanchas a la vez en el agua, pesqueros e incontables 'petaqueras'

El entramado criminal que presuntamente dirigía alias 'El Bola' contaba con una media de entre ocho y diez embarcaciones de alta velocidad que se encontraban en todo momento en el agua, con sus respectivas tripulaciones, para efectuar los distintos transportes de mercancía –sin importar de qué tipo fuera (hachís, cocaína) – de otras organizaciones nacionales o internacionales que demandaran sus servicios. En ese papel aparecían los gallegos investigados, en el seno de esas tripulaciones especializadas.

Además, la organización disponía de una nutrida red de pequeñas embarcaciones, incluso pesqueros, a través de las que facilitaban a las narcolanchas gasolina, víveres o cualquier otro material necesario para el cumplimiento de los transportes. 

La investigación acreditó que los cabecillas de la organización, al margen de alias 'El Bola', eran originarios de Sanlúcar de Barrameda, y empleaban esta ciudad gaditana como base de operaciones en España. Esto respondía, por un lado, al perfecto conocimiento que tenían de la zona y la orografía de la misma y, por otro, a la nutrida red de colaboradores con la que contaban en dicho enclave.

El gran poder económico de la red desmantelada permitía al cabecilla disponer de la más avanzada tecnología para comunicarse desde su cuartel general en Lisboa, evitando en todo momento cualquier rastreo policial.

La misma tecnología le servía para mantener una férrea vigilancia sobre cualquier movimiento de las fuerzas de seguridad.

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