Doce puntos negros 'eternos' sitúan a Pontevedra entre las áreas más peligrosas del país para conducir

La provincia lleva años entre las más caras a la hora de asegurar un vehículo por su elevado índice de siniestralidad en las carreteras ► La Asociación Europea de Conductores sitúa las mismas zonas de accidentabilidad elevada que el Real Automóvil Club de España
La N-551 en Tui registró en el último año 17 accidentes con víctimas. ADP
photo_camera La N-551 en Tui registró en el último año 17 accidentes con víctimas. ADP

Una docena de puntos negros anclados en las estadísticas desde hace casi diez años convierten a la provincia de Pontevedra en un problema de seguridad que lastra la reputación del sistema viario local hasta imputarle la fama de ser una de las áreas más peligrosas del país para conducir y, al mismo tiempo, convertirla en uno de los territorios donde las aseguradoras cobran más por hacerse cargo de cualquier vehículo.

La autovía que une Vigo y la frontera portuguesa, hasta tres puntos del inicio de la autovía a Madrid, desde Mos hasta A Cañiza; otros dos tramos de la popular PO-308 entre Pontevedra y O Grove; también dos puntos kilométricos de la N-640 en A Estrada, otros dos de la N-541 que enlaza Pontevedra y Ourense; y también un par de tramos de la N-559 que empalma la Nacional 120 y la autovía a Madrid, a la altura de Covelo, continúan siendo algunas de las principales señales de alerta para los conductores a su paso por la provincia.

La N-120 de Porriño a Mondariz registró ocho accidentes con víctimas. ADP
La N-120 de Porriño a Mondariz registró ocho accidentes con víctimas. ADP

Tanto la Asociación Europea de Automovilistas (AEA) como el Real Automóvil Club de España (RACE) identifican hasta una docena de puntos negros en las comunicaciones viarias de Pontevedra, que siguen figurando entre los primeros puestos del mapa nacional de siniestralidad. Todos ellos están sobradamente identificados y prácticamente en todos los casos se han elaborado proyectos, o están en desarrollo, por parte de la Xunta o el Gobierno central para reducir su peligrosidad.

En el tramo final de la autovía a Tui se construye desde hace meses un nuevo enlace. La vieja carretera comarcal entre Rande y O Morrazo ya tuvo que ser sustituida por una autovía y aún así sigue concentrando accidentes cada año en algunos puntos. La Xunta trabaja en la mejora de la seguridad en la carretera de Poio a Sanxenxo. En Cerdedo-Cotobade, el trágico accidente de un autobús en la Nochebuena de 2022 destapó a necesidad de mejorar toda una autovía donde el Ministerio sigue analizando qué hacer. Y en el área del Deza la Administración Autonómica elabora junto con el Ministerio de Transportes varios proyectos para la reducción de la peligrosidad en algunas vías.

La N-640 en A Estrada, en Ponteliñas, registró ocho accidentes con víctimas. ADP
La N-640 en A Estrada, en Ponteliñas, registró ocho accidentes con víctimas. ADP

Todo ello hace pensar que en el plazo de unos años el panorama será distinto. Pero de momento, Pontevedra se viste de luto a la hora de hablar de sus puntos negros, una situación que mejora ligeramente en la provincia de A Coruña (donde las asociaciones de conductores localizan seis puntos de accidentabilidad elevada, pero en solo dos carreteras, la N-547 y la N-6), pero que sigue siendo preocupante tanto en Lugo como en Ourense.

La N-541 en Cerdedo-Cotobade registró 7 accidentes y diez víctimas. ADP
La N-541 en Cerdedo-Cotobade registró 7 accidentes y diez víctimas. ADP

En la provincia lucense, AEA y también RACE hablan de, al menos, nueve puntos negros en seis carreteras diferentes. Y en el caso de Ourense son 12 los puntos de conflictividad para la conducción, la mayoría en la N-525, la N-120, y la N-541, las mismas que son igualmente protagonistas a su paso por distintos concellos de área pontevedresa.

La N-120 en A Cañiza. El punto kilométrico 614 registró cuatro accidentes con cuatro víctimas. ADP
La N-120 en A Cañiza. El punto kilométrico 614 registró cuatro accidentes con cuatro víctimas. ADP

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