Dudali se queda en Pontevedra

El artista francoestadounidense Béju crea una de sus obras en las escaleras del convento de San Francisco y la dona a la ciudad ► Es su tercera escultura en España, tras las de Madrid y Barcelona
Béju y la también artista Sherryl Muriente, este jueves, con las dos esculturas que presiden las escaleras de entrada al convento de San Francisco. GONZALO GARCÍA
photo_camera Béju y la también artista Sherryl Muriente, este jueves, con las dos esculturas que presiden las escaleras de entrada al convento de San Francisco. GONZALO GARCÍA

El artista francoestadounidense Béju ha dejado su huella en Pontevedra. Y lo ha hecho a través de la creación de una de sus obras en las escaleras de acceso al convento de San Francisco. Las esculturas se conocen con el nombre de Dudali y evocan al ser humano. "Representan el alma de la persona. Por eso no tienen género y pueden ser de cualquier cultura", explica la también artista Sherryl Muriente, que ha colaborado en esta intervención, que está relacionada con una de las actividades del congreso Placemaking, que reúne en la ciudad a expertos en espacio público.

Las dos figuras están inspiradas en el entorno de la plaza de A Ferrería y, sobre todo, en el templo franciscano. "Pensamos que podíamos representar a San Francisco de Asís, para que sane a cualquier persona que venga a pedir ayuda", explica Sherryl Muriente.

Una de las esculturas (la de color azul) está de rodillas, con la cabeza medio baja y con las manos juntas, como si estuviera rezando. La otra, de color rojo, está justo por encima, observándola. "Como artistas siempre tenemos una idea de lo que queremos hacer. Pero hay obras que pueden evocar otros pensamientos en las personas que lo ven. Esa es la fuerza del arte, que cada uno puede crear su propio relato en base a sus experiencias personales", señala Muriente, que afirma que personas vinculadas al convento de San Francisco se interesaron por su obra e incluso aportaron alguna idea para la ubicación de las mismas.

Aunque iba a ser una intervención efímera, los Dudali de Béju permanecerán más tiempo en la Boa Vila. El artista francoestadounidense ha donado su escultura a la ciudad y el Concello ha aceptado mantenerla.

Pontevedra se convertirá en la tercera ciudad española con este tipo de esculturas tras las que hay en Madrid y Barcelona. "Dudali está en otras partes del mundo, como en Helsinki, París, Florida, Túcume o Artena", afirma Béju, que recuerda que el nombre de sus creaciones surgió en 2014 durante la intervención en un callejón. "Cuando nacieron estas esculturas se llamaban Alley Dudes (los colegas del callejón, en español). Pero nadie entendía qué significaba. Al final di con el nombre. Y apareció Dudali, que es fácil y se puede pronunciar en cualquier idioma", explica el creador, que se muestra entusiasmado por el modelo urbano pontevedrés. "Pontevedra es mágica. El poder caminar por toda la ciudad es increíble. Y que por aquí pase el Camino de Santiago hace esta obra más relevante", destaca.