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El Concello lamenta que la Xunta "incumpla" su propia normativa en A Barca

Vista del Puente de A Barca desde Poio. ADP
Vista del Puente de A Barca desde Poio. ADP

Pontevedra responderá formalmente al llamamiento de Infraestruturas para que se ponga de acuerdo con Poio sobre la reordenación del tráfico

El concejal de Obras de Pontevedra, César Mosquera, ha calificado de "muy mal ejemplo" que exista una normativa de accesibilidad establecida por la Xunta y que "la propia Administración no la cumpla" en el ancho de las aceras del puente de A Barca, que miden 1,50 metros en vez de los 1,80 metros estipulados por ley.

Mosquera ha anunciado que el Ayuntamiento de Pontevedra responderá formalmente al llamamiento de la Consellería de Infraestruturas e Vivenda para que los gobiernos locales de Pontevedra y Poio se pongan de acuerdo sobre la reordenación del tráfico en este puente sobre la PO-531 "como requisito para ampliar las aceras con plena seguridad para los peatones". 

Tras la presentación del proyecto –ya en fase de licitación– para la sustitución de las marquesinas de madera que cubren las aceras, donde César Mosquera y el alcalde de Poio, Luciano Sobral, solicitaron la ampliación del espacio de tránsito para los peatones, el edil nacionalista ha afirmado que se trata de una "polémica absurda" de cuya responsabilidad ha eximido incluso a la propia conselleira Ethel Vázquez, y que ha atribuido al "encabezonamiento funcionarial". 

En su argumentación, Mosquera ha comparado los 4 metros que miden los carriles de circulación viaria en el puente de A Barca con los 3,5 metros del ancho de la autopista. "Un puente urbano puede tener carriles de 3,10 metros", ha apuntado, para luego opinar que este ancho supone un espacio "de sobra". También ha puesto como ejemplo el puente "no urbano" de A Illa de Arousa que "no tiene arcenes ni nada, con 6,50 metros de asfalto". 

César Mosquera ha rechazado la posibilidad de que, a corto plazo, se alcance un acuerdo con el Ayuntamiento de Poio para la transferencia del vial debido a lo "farragoso" de su gestión "a medias" entre ambas localidades. 

Tampoco ha llegado a cuajar su ofrecimiento a la Diputación de Pontevedra, por lo que finalmente el gobierno local de la Ciudad del Lérez aceptó que la Consellería de Infraestruturas "siguiese adelante" con el proyecto de mejora del puente de A Barca, si bien con la condición de contemplar la canalización de las aguas y la ampliación de las aceras. 

"Desde septiembre hasta que se licitó, no se volvió a saber más y no lo tuvieron en cuenta", ha precisado Mosquera sobre la anchura del espacio destinado a los viandantes. 

Sin embargo, los planos de los estudios técnicos realizados por la Xunta en el último año apelan al "criterio determinante" de los técnicos en materia de seguridad viaria, argumentando que la ampliación de las aceras manteniendo el doble sentido de circulación no es posible. 

Así, en tanto la barrera de seguridad que separa la acera está al borde del carril, el estrechamiento de la vía de circulación podría generar situaciones de riesgo para peatones y vehículos en caso de cruzarse un camión y un autobús, según la Xunta. 

Por su parte, el edil de Obras ha vuelto a asegurar que la ampliación de las aceras "es de fácil solución" y ha adelantado que la respuesta del Gobierno local irá "en el sentido de insistir que se cumpla la normativa de accesibilidad". En este sentido, ha recurrido nuevamente a la imposibilidad de que dos sillas de ruedas se crucen, o incluso que una de ellas pueda dar la vuelta.

El Concello lamenta que la Xunta "incumpla" su propia normativa en...