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LA SEGUNDA MANO TRIUNFA POR FALTA DE CONSTRUCCIÓN

Aumentan las operaciones de compra-venta de pisos en la ciudad

El mercado se mueve y cada vez queda menos stock
El mercado se mueve y cada vez queda menos stock
Aumenta el número de operaciones de compra-venta gracias a los bajos precios de las viviendas y de las hipotecas ►Un piso de calidad y bien situado ronda los 180.000 euros, cuando antes ascendía a 250.000. Los alquileres de dos habitaciones no superan los 500

El mercado inmobiliario pontevedrés es como un gran dinosaurio. Se mueve, pero con poca seguridad y a un paso muy lento. Es el análisis que estudios, gestores y especialistas realizan de la situación en la que se encuentran los inmuebles en la ciudad del Lérez. La revalorización que se produjo en 2015 del precio de la vivienda en el casco urbano conllevó un aumento del 2,7% en enero del presente año. Pero, a pesar de ello los valores económicos que se manejan siguen siendo mucho más bajos en comparación con las cifras existentes en otros momentos más boyantes para el sector.

VENTAS. En julio, el precio medio de la vivienda en España ascendía a 1.642 euros por metro cuadrado. El pasado mes, esa cifra en la provincia de Pontevedra era de 1.601. Por debajo de la media estatal, la ciudad registra unos precios asequibles, también en comparación con el resto de Galicia. "Con respecto al año pasado, las ventas han bajado en torno a un cinco por ciento", explica Manuel González Pajariño, gestor de la inmobiliaria Pedrosa. "En las grandes ciudades, como Madrid o Barcelona, ya empiezan a notar el repunte, pero esos movimientos tardan más en llegar a las ciudades pequeñas". Comenta que a la reducción de precios propia del mercado hay que añardirle la que se consigue con la negociación entre el comprador y el vendedor, "que es de en torno al diez por ciento por parte de cada uno".

La evidencia de la bajada se muestra a golpe de contratos. Con los archivadores abiertos, la inmobiliaria Pedrosa revisa que "teníamos pisos en 200.000 euros que este verano se han vendido por 175.000". Alberto Raposeiras, gestor en Inmoponte, pone el contrapunto al expresar que él no ha notado "ni subidas ni bajadas en el mercado. De hecho, nosotros ya hemos vendido pisos de dos dormitorios por 130.000 euros el año pasado, mientras que algunos que ascendían a 172.000 continúan costando lo mismo". En lo que sí coincide con el resto de especialistas es en que "la tendencia es ascendente".

HIPOTECAS. "Los bancos ahora estamos centrados en captar hipotecas. Han bajado mucho y si antes teníamos siete, ahora tenemos muchísimas más". Así analiza el momento actual Reyes Montes Alvarellos, directora de la oficina principal del Banco Sabadell Atlántico en Pontevedra. Sus palabras son coincidentes con las conclusiones que arroja el ‘XXIII Informe sobre el mercado de la vivienda’, correspondiente al primer semestre de 2016, realizado por la Universitat Pompeu Fabra por encargo de Tecnocasa. Según este estudio, "el importe medio de la hipoteca ha sufrido un descenso continuado desde 2007 hasta 2014". Tal y como explica Montes, "antes una hipoteca normal rondaba los 200 o 300.000 euros, pero ahora suelen estar en torno a los 120 o 150.000".

Sin embargo, las hipotecas no han variado sólo su precio, si no también sus condiciones. Actualmente, las más comunes son las de tipo fijo, es decir, justo lo contrario de lo que ocurría hasta el momento: "Antes no se pedían porque eran carísimas y todo el mundo se decantaba por las de tipo variable. Pero ahora, con tipos de interés bajos y con un Euribor negativo, la cosa ha cambiado", razona la directora.

La contrapartida está en el endurecimiento de los requisitos que los bancos exigen para dar una hipoteca y el cambio en la forma de financiamiento, porque "ya no damos el cien por cien, sino el ochenta, lo que supone que el cliente tiene que tener al menos el 35% del importe total ahorrado. Y el perfil es muy cerrado, no se le concede a una persona con un contrato temporal", apunta.

Esta situación provoca que aquellos que no cuentan con trabajo fijo, principalmente los jóvenes, tengan que depender del aval de sus padres, lo que suele suponer un freno para esos potenciales compradores.

ALQUILERES. En los peores años de recesión, la venta dejó de ser una opción y el arrendamiento ganó terreno. Así lo constatan desde la inmobiliaria Pedrosa. Pajariño considera "que, aunque ya estamos fuera de la crisis, sigue habiendo muchísimo alquiler. Lo que vivimos afectó en una proporción bestial". Y es que el gestor vio pasar por su negocio "a parejas que cobraban sueldos de menos de 1.500 euros que no se atrevían a comprar por miedo a perder sus puestos de trabajo".

Así como en las ventas los ojos están puestos en pisos más grandes, la vivienda más demandada para alquilar es de dos dormitorios. Unas condiciones que en la ciudad se pueden encontrar en torno a los 450 euros. De todas formas, Reyes Montes cree que, tal y como está la situación hipotecaria actualmente, "muchas personas deciden apostar por la compra, porque por 500 euros en Pontevedra puedes tener una hipoteca".

buen momento. Ante esta tesitura, los expertos creen que este es el momento idóneo para el comprador, porque, en palabras de Pajariño, "va a poder comprar a un precio más bajo con respecto a dentro de dos o tres años", a lo que Montes añade: "No es que sea bueno, es que es el último".

Y es que el mercado inmobiliario pontevedrés "va mejorando, lenta pero favorablemente", explican, lo que supondrá un aumento paulatino de los precios. "Un buen síntoma es que haya gente que se pase por el banco a preguntar por hipotecas. En otra época eso era impensable", concluye Montes.

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