Ence implanta un nuevo plan para captar agua de la Edar y sortear la sequía

La fábrica importará "tecnología puntera" para desalinizar las aguas residuales de la depuradora ► Asegura que la parada "nada tiene que ver con el proceso judicial en curso" ► La Xunta reitera que debe garantizar el caudal ecológico del Lérez, pero brinda su colaboración para reiniciar la actividad
Estación Depuradora de Aguas Residuales de Praceres (en primer plano) y Ence (al fondo). DP
photo_camera Estación Depuradora de Aguas Residuales de Praceres (en primer plano) y Ence (al fondo). DP

Finalmente Ence se ha decidido a dar el paso para captar agua de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (Edar) de Praceres, la fórmula que considera más viable para sortear la sequía.

Según fuentes de la empresa consultadas por este periódico, la sociedad ha comenzado a "diseñar e implantar un proyecto" que pretende reutilizar las aguas residuales de la depuradora en la fabricación de pasta de papel. Por el momento, el plan se encuentra en fase de pruebas, pero la sociedad avanza que importará "tecnología puntera" para poder realizar este trasvase.

La estación de Praceres tiene plena capacidad para resolver el problema de abastecimiento de agua de Celulosas, que lleva más de dos meses parada a causa de la bajada del caudal ecológico del Lérez, el río del que se abastece. Sin embargo, según informó este martes la conselleira de Infraestruturas e Mobilidade, Ethel Vázquez, los estudios realizados hasta la fecha arrojan que el agua de la depuradora tiene una alta conductividad y, por extensión, una elevada salinidad que hay que reducir antes de que el efluente entre en la planta. De ahí, la necesidad de importar tecnologías específicas.

Para situaciones de crisis

El objetivo de Ence es que esta solución sea "plenamente eficiente y sostenible", y que garantice que la fábrica pueda seguir operativa "en situaciones coyunturales de crisis como la que actualmente se vive debido a la sequía".

La compañía advierte de que previsiblemente la situación de seca sea recurrente y de que por eso apuesta por alternativas como esta, que permite producir celulosa al mismo tiempo que "se garantiza el consumo de agua de la población, algo que para la empresa "siempre ha de ser la prioridad".

La estación de Praceres podría surtir a la factoría de hasta un máximo de 700 l/s., cien más de los que recoge la actual concesión que le permite captar agua del Lérez, en la presa de Bora. No obstante, por el momento la firma no concreta ni fecha ni el formato de su regreso a la actividad.

Lo que sí asevera es que la parada de la planta se debe exclusivamente a la situación del caudal del río Lérez y que "nada tiene que ver con el proceso judicial en curso" en el Tribunal Supremo, el órgano judicial que debe decidir si la prórroga de la concesión otorgada hasta 2073 es válida o no.

Requisitos

En un acto celebrado este martes en Pontevedra la consellería Ethel Vázquez, indicó que la Xunta y la empresa están trabajando "conxuntamente" en el proyecto de captación de agua de la Edar.

La popular insistió en que es la empresa la que debe decidir cómo reinicia las máquinas, pero que con carácter general (para esta y otras industrias) la Xunta aboga por "compatibilizar o recurso hidráulico coa reutilización das augas residuais". Según dijo, el año hidrológico que acaba de cerrar sus puertas (termina en septiembre y empieza en octubre) ha sido especialmente seco y las previsiones apuntan a que no será el último de la lista.

La popular reiteró que un requisito ineludible es que, al igual que el resto de empresas, Ence, debe "garantir o caudal ecolóxico do Lérez", fijado en los 1,5 metros cúbicos por segundo. En las últimas semanas el caudal medio permaneció por encima de esta marca (situándose ayer en los 1,9 metros cúbicos), pero el problema es que por el momento Ence no tiene garantía de respetar ese caudal mínimo, ya que en los momentos álgidos de producción su captación puede llegar a los 0,6 cúbicos por segundo, lo que volvería a dejar al Lérez en cuadro.

Vázquez señaló a este respecto, que la empresa tendrá que decidir con qué volumen de producción arranca o si este reseteo se hace de forma gradual. Por la parte que le atañe, incidió en que la Xunta ofrecerá "plena colaboración para permitir a reutilización das augas, unha liña fundamental de traballo que ten que adoptar tanto o sector industrial como o empresarial e as administracións".

A la espera de que se concrete esa vuelta a la normalidad, la plantilla sigue afectada por el Erte aprobado a raíz de la sequía por Ence, la única empresa de Galicia que ha tenido que bajar las luces por la escasez de agua.

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