Esta es mi calle

El antes y el después de Loureiro Crespo

En esta vía se instalaron negocios como la antigua fábrica de gaseosas El Alma, la discoteca Equus o los helados de Avidesa, pero la reforma que llevó a cabo el Concello en la vía dejó importantes pros y contras
photo_camera Vídeo: Alba García

José Loureiro Crespo (1881-1961) fue un médico y político republicano, edil de Pontevedra entre 1912 y 1919, que siempre defendió mejoras para las zonas de Mourente, A Seca y O Burgo en materia de sanidad pública. Además, fue director interino del Hospital Provincial de Pontevedra y secretario del Colegio Médico Provincial. Por todo ello, no es de extrañar que el Concello de Pontevedra decidiese ponerle su nombre en 1953 a la calle Loureiro Crespo, que hasta entonces era conocida como Avenida de Lugo.

Justamente el Hospital Provincial es el edificio más reconocido de esta zona, que, como recuerda Ramón Rozas en su libro Rúas de Pontevedra, fue instalado allí cuando este era un espacio "lonxe do bulideiro ambiente da cidade". "Non pasaron moitas décadas ata que o crecemento urbano comese o Hospital Provincial", añade.

Algo similar ocurrió con el popular asilo de ancianos, "aínda máis afastado e que o incremento da poboación fixo tamén que acabase rodeado de edificacións".

Imagen antigua de Loureiro Crespo. MIGUEL VIDAL (ADP)
Imagen antigua de Loureiro Crespo. MIGUEL VIDAL (ADP)

Otra institución que también se instaló durante años en esta zona de la ciudad fue la Comandancia de la Guardia Civil, ocupando un amplio solar entre las vías Loureiro Crespo y Casimiro Gómez. Actualmente es una residencia de mayores.

En lo referido a negocios históricos, cabe recordar la antigua fábrica de gaseosas El Ama, edificio donde, el 25 de mayo de 1979 se inauguró la discoteca Equus. A su apertura acudieron 3.500 personas, entre las que se encontraba el comentarista deportivo José María García o el futbolista Amancio Amaro Varela. El evento contó con el cantante madrileño Micky como maestro de ceremonias.

Imposible olvidar los helados de Avidesa y también la fábrica de harina de Reyes que, después de un incendio, se trasladó al Polígono do Campiño.

La rehabilitación integral de la calle

Algunos comerciantes y hosteleros de la calle Loureiro Crespo. JAVIER CERVERA-MERCADILLO
Algunos comerciantes y hosteleros de la calle Loureiro Crespo. JAVIER CERVERA-MERCADILLO

Desde luego, si se habla de cambios es imprescindible mencionar la reforma que el Gobierno local puso en marcha en abril de 2020 y que estaba valorada en más de dos millones de euros. Esta obra dejó muchos pros en el entorno pero también muchos contras.

Centrándose en el primer tramo de la vía, el que va desde la plaza del Hospital Provincial hasta la pasarela 12 de Novembro, aquí destacan infinidad de establecimientos.

Desde locales de hostelería como Osiris, que lleva 10 años de actividad, o el Bar Ero, que lleva desde 1983, hasta otros comerciales como el Herbolario Sra Florinda o el negocio O Graneiro de Amelia. El encargado de estos dos últimos, Edgar Ramírez, reconoce que la calle "ha cambiado para bien en los últimos años".

"Lo que más nos gusta es que sea peatonal y puedas ir a todos los comercios, de punta a punta, andando. Es una zona comercial y que tiene muchísimo tránsito, sobre todo porque engancha con Benito Corbal, que es la milla de oro de Pontevedra, y eso siempre genera mucho movimiento", asegura.

Y aunque todos los comerciantes ponen en valor las cosas positivas que tiene la vía, no pueden pasar por alto las más negativas, y es que la reforma de la calle no ha sido bien recibida por la mayoría de establecimientos.

Lidia Justo, empleada de la tienda Day Day, que lleva más de 20 años instalada en esta zona, asegura que "la calle tiene muchísimo menos movimiento que el centro y los accesos actualmente son muy complicados. Tras la reforma, la gente no puede venir a comprar cómodamente y eso genera mucho atasco en el entorno. Yo creo que las obras que se hicieron aquí, especialmente que pusiesen la calle de un solo carril, no ayudó mucho".

Misma opinión la de Vanesa Landín, trabajadora de Frutas Katuxa. "El no tener sitio para aparcar es algo malísimo para los negocios. Desde el Concello solo se fijan en la zona de abajo, la más céntrica, pero de Benito Corbal para arriba ni miran". "Con la reforma que se hizo aquí nosotros esperábamos mucho más ambiente", añade.

Desde el año 2016 lleva el negocio de gominolas y regalos Chilindres. Su propietaria, Irene Carragal, cree que "no ha habido un gran cambio" en el entorno.

"Ahora las aceras son más anchas pero no pasa más gente que antes. Además, con la reforma nos instalaron los contenedores justo delante de la puerta y la vía en general tiene muy poca luz", apunta la empresaria.

Sensaciones similares también en otro negocio emblemático del entorno. Tendencias Floristas lleva 11 años en esta calle y su dueña, Adriana Isabel Colombo, cree que lo peor que tiene Loureiro Crespo es que "no tiene ningún aparcamiento de carga y descarga", lo que perjudica, y mucho a los comerciantes.

En el lado positivo de la balanza, la propietaria señala que "es una calle muy transitada porque es de paso al centro, y además aquí tenemos de todo".

Segundo tramo. Antiguo asilo de ancianos

La calle Loureiro Crespo no solo es el tramo que va desde el Hospital Provincial hasta la pasarela, sino que llega hasta la Avenida de Lugo, y en esta otra parte también hay infinidad de negocios. Aquelarre, O'Remendeiro o Revitex son solo algunos ejemplos.

También destacan algunas cafeterías como el Bar Mónica o el hotel HH B Pontevedra Confort. Aquí está también el antiguo asilo de ancianos y, recientemente, la congregación religiosa de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados solicitó al Concello información urbanística sobre este inmueble. Algo que podría indicar que hay interés en llevar a cabo un proyecto de rehabilitación integral en este histórico edificio, que cerró sus puertas en el año 2012.

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