Un estudio determinará si finalmente el Gran Montecelo contará con PET-TAC

La tecnología facilita el diagnóstico precoz de varios tipos de cáncer y la localización de las células tumorales, pero también se aplica en enfermedades cardíacas o neurodegenerativas
Visita institucional al acelerador lineal instalado en el nuevo Montecelo. DP
photo_camera Visita institucional al acelerador lineal instalado en el nuevo Montecelo. DP

¿Contará el Gran Montecelo con un PET-TAC? Probablemente esta pregunta le suene a chino, pero es una de las grandes incógnitas que circulan desde hace tiempo en el Área Sanitaria de Pontevedra y O Salnés. ¿Por qué? Porque se trata de una de las tecnologías más avanzadas en el diagnóstico del cáncer y otras muchas enfermedades, y porque permitiría poner fin a los traslados que se realizan en la actualidad a Vigo para someterse a una prueba de estas características. En definitiva, un pequeño salto de gigante que ampliaría la capacidad del futuro hospital para tratar al paciente oncológico, junto al esperado estreno de los servicios de Radioterapia y Medicina Nuclear. 

La sala ya está habilitada

Preguntado por este periódico, el gerente del Área Sanitaria, José Flores, confirma que durante las obras de ejecución del nuevo Montecelo se ha dejado equipada una sala con las "medidas necesarias" para poder instalar un equipo PET-TAC, pero también matiza que por el momento no hay luz verde de servicios centrales para incorporar la tecnología.

Concretamente, la decisión está pendiente de un estudio específico que determinará si el hospital único tienen la "necesidade asistencial" de contar con este equipamiento, cuyo coste podría superar fácilmente los seis dígitos, además del gasto asociado al funcionamiento diario y las tareas de mantenimiento.

¿Qué es un PET-TAC?

El PET-TAC es una prueba diagnóstica que combina las imágenes que se toman con un PET (tomografía de emisión de positrones) con un TAC (Tomografía Axial Computarizada) con el objetivo de recrear un modelo tridimensional del cuerpo con todas las anomalías funcionales.

En el PET se utilizan materiales radioactivos en cantidades muy pequeñas (conocidos como radiofármacos o radiotrazadores) para evaluar si los órganos o tejidos presentan alguna irregularidad. Su nivel de sensibilidad es tan alto que es capaz de detectar cambios a nivel celular, lo que favorece la detección precoz de problemas de salud.

El TAC es otra prueba de medicina nuclear que emplea rayos X y en algunos casos un contraste, con los que también se puede diagnosticar una enfermedad o evaluar un tratamiento. La combinación de ambas pruebas ha supuesto un gran avance en el campo de la medicina y, aunque destaca su uso en las enfermedades oncológicas (en las que facilita el diagnóstico precoz  y la localización de las células tumorales), también está obteniendo excelentes resultados en las enfermedades cardíacas, en las patologías neurodegenerativas o en estudios sobre huesos dañados o vasos sanguíneos.

Equipamiento garantizado

A falta de conocer qué ocurrirá con el PET-TAC, el gerente subraya que ya se ha instalado en el nuevo Montecelo el equipamiento adquirido con cargo al Plan de Inversión en Alta Tecnología (Inveat), financiado con los fondos europeos Next Generation. 

La inversión, que tenía la condición de estar ejecutada antes de septiembre de este año, ha superado los 9,3 millones de euros y ha comprendido la compra de varias máquinas trascendentales para la asistencia sanitaria. Entre ellas, los dos aceleradores lineales que se emplearán para administrar la radioterapia (valorados en 4,4 millones), un equipo de tomografía computerizada que permitirá planificar las sesiones (valorado en 508.200 euros) y una gámmacámara que permitirá reforzar las pruebas diagnósticas de medicina nuclear (presupuestada en 700.0000 euros).

Los fondos europeos también han permitido la compra de un TAC espectral valorado en 1,1 millones (que ya está en funcionamiento en Montecelo) y un equipo de cardiología intervencionista para hemodinámica que ha costado más de 800.000 euros y que también se encuentra operativo en el hospital. Además, se ha adquirido un segundo TAC por 578.000 euros y una resonancia que, valorada en 1,1 millones de euros, está previsto activar este mismo año.

Una tecnología demandada en el gremio sanitario y compartida por el PP local

La dotación del futuro hospital con un PET-TAC es una reclamación que circula dentro del gremio sanitario del Área Sanitaria de Pontevedra y O Salnés, pero también ha sido reivindicada por otro tipo de agentes. Entre ellos, el presidente del Partido Popular de Pontevedra, Rafa Domínguez, que en julio del año pasado celebró una rueda de prensa ex profeso para reclamar públicamente la instalación de esta tecnología.

Según argumentó entonces el portavoz, el PET-TAC es una de las piezas fundamentales para "cerrar el círculo del paciente oncológico", puesto que la dotación prevista en Montecelo ya permitiría diagnosticar, operar y ofrecer tratamientos de quimioterapia y radioterapia.

El popular añadió que se trata de una tecnología que está creciendo de forma exponencial y cuyo se espera que sea cada vez más frecuente. Por ello, abogó por incorporarla al nuevo hospital y acabar, así, con los desplazamientos que se realizan en la actualidad al hospital de Vigo.

Comentarios