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Eugenio Giráldez Villar: "A los seis años ya agarraba el periódico y lo leía"

Eugenio Giráldez Villar. AEP
Eugenio Giráldez Villar. AEP

El periodista ha sido recientemente premiado por la asociación Amigos de Pontevedra, el galardón le pilló por sorpresa. Ahora repasa su trayectoria profesional y personal a la espera del acto de entrega que se celebrará el próximo sábado en el Pazo da Cultura. Esta será su edición número 47

Eugenio Giráldez Villar es un periodista de raza con residencia en Pontevedra; uno de esos cuya voz reconocería hasta el más despistado de la ciudad. Con motivo del galardón, mira atrás para conversar acerca de los episodios más destacados de su vida y de su profesión.

¿Cómo se siente un periodista al convertirse en noticia?

Incómodo, básicamente incómodo. No es bueno que nos acostumbremos a ser los protagonistas, pero vaya, ocurre excepcionalmente. De entrada resulta incómodo y luego, es halagador. Para mí fue absolutamente inespesperado. Me hizo gracia porque cuando vinieron a comunicármelo, Xabier Fortes me dijo: "Era una deuda que tenía Amigos de Pontevedra contigo". Yo le dije que nunca me había sentido con deudas pendientes, nosotros solo contamos lo que pasa de la mejor manera posible.

¿Va a dedicar el premio?

Ni lo he pensado todavía, pero si lo tuviera que dedicar no haría un discurso al estilo de los Goya, eso es insufrible. Haré una cosa muy breve en agradecimiento a la gente por su fidelidad y por su seguimiento y a mi entorno más cercano, evidentemente, por su apoyo en todo momento. Sobre todo en los difíciles, que también los hay en esta profesión.

El periodista: "En Galicia puedes estar al micrófono hasta las 14.30 y a las 15.00 darte un chapuzón en la playa a 15 minutos de casa"

¿Por qué eligió esta profesión?

Porque desde pequeñito me encantaba. Siempre había periódicos en casa, yo agarraba el periódico de mi papá y lo leía. Con el tiempo fui consolidando lo que era una incipiente afición en algo más concreto. No tuve duda en cursar la carrera.

¿Añora Caracas?

No, para nada, mis recuerdos son mínimos. Yo cumplí ocho años recién llegado a España, vinimos en barco, eso sí que lo recuerdo. De aquella había que venirse con la casa encima, fue en un trasatlántico francés que atracó en Vigo. La primera imagen fue la ciudad bajo la niebla... Venía de un clima tropical y fue chocante. Recuerdo, además, que los niños de la escuela nos decían: "Pero qué raro habláis tú y tu hermano".

Pese al cielo gris, ¿ha encontrado en Pontevedra un hogar?

Sí, hombre, por Dios. Desde el minuto uno me he sentido muy bien aquí, muy acogido. Me sentí muy bien en Madrid estudiando, pero me he sentido muchísimo mejor en Galicia. Aquí tenemos un nivel de vida fantástico. Puedes estar al micrófono hasta las 14.30 de la tarde y a las 15.00 darte un chapuzón en la playa a 15 minutos de casa.

Prensa, radio, televisión... Ha estado usted en todo.

Pues sí, yo empiezo en prensa en Madrid, también colaboro con la Agencia EFE, luego ficho en León por un periódico en el que hicimos prácticamente de todo. Menos imprimirlo, hacíamos de todo, fue una escuela fantástica. De repente un buen día apareció la opción de venir aquí a través de un anuncio, la anécdota es que me llamaron cuando estaba a punto de casarme por primera vez. Justo me iba a casar y me llaman de Radio Pontevedra para hacer una prueba y les dije: "Hombre, mañana mismo no, que me caso". Se partían. Mi vida pegó un vuelco total, me pasé a la radio y me vine a vivir a Pontevedra. Así fue, año 1961 exactamente.

Y entre los distintos medios, ¿con cuál se queda?

De verdad, no tengo una predilección absoluta por ninguno de ellos. Si tuviera que elegir uno de los tres, diría que el más sincero es la radio. El más sosegado, claro, es la prensa, te permite el análisis. La televisión, por su parte, tiene la enorme fuerza de la imagen, pero también tiene el enorme contratiempo de la lentitud.

¿Está el periodismo en crisis?

Tan en crisis como otros, yo diría que es un sector en permanente revolución.

El fantasma de la censura parece haberse instalado en los platós de la TVG y la TVE. ¿usted la ha sufrido a lo largo de su carrera?

Sí, sí, sí, por supuesto. Lo he sufrido sin llegar al nivel del escarnio, especialmente lo he notado en la Televisión de Galicia y en el magazine de Boas tardes. A todos nos gustaba ir a los sitios y contar lo que pasaba, y a veces, desde arriba, nos decían: "Chicos, mejor id a las fiestas".

¿Qué tal se lo pasa como moderador en Contrastes?

Me lo paso fantásticamente bien haciendo Contrastes. Tengo absoluta libertad para elegir el tema, los invitados...Hago los programas muy a gusto. Me encanta hacer tertulia con compañeros de profesión. El 12 de septiembre volvemos.

Hasta aquí la entrevista, ¿este fin de semana toca golf o playa?

Hoy toca golf y mañana tocará playa. ¡Hasta arriba de protección!

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