Expedientado por vejar a un compañero de instituto en proceso de cambio de sexo

Insultos con "cierta publicidad" llevan al juez a condenar a un menor de edad a tareas para fomentar el respeto y prevenir la homofobia
Imagen de un grupo de adolescentes paseando por el centro de Pontevedra. JOSÉ LUIZ OUBIÑA
photo_camera Imagen de un grupo de adolescentes paseando por el centro de Pontevedra. JOSÉ LUIZ OUBIÑA

La Audiencia de Pontevedra ha estimado en parte, aunque no en lo sustancial, el recurso presentado por la representación legal de un menor de edad expedientado por proferir insultos y, en definitiva, lesionar la dignidad de un compañero de instituto que se encontraba en el proceso de cambio de sexo, en hechos cuya sentencia de instancia fue analizada en julio de este año en el tribunal provincial.

La Audiencia, que eliminó un párrafo relativo a unas supuestas lesiones que no quedaron acreditadas, sí da por acreditadas, después de valorar el relato de la víctima y de testigos, que empleaba insultos como "maricón" o ·"esa cosa" en relación con la víctima, lo que generó en ella "un estado de ansiedad y estrés que derivó en una necesidad de atención psicológica".

Por otra parte, los jueces señalan que los hechos ocurridos son constitutivos de los delitos que tipifica el artículo 510,2 del Código Penal, que castiga "a quienes lesionen la dignidad de las personas mediante acciones que entrañen humillación, menosprecio o descrédito de cualquier grupo o persona determinada por motivos de orientación sexual, entre otros casos". En el presente caso, la sentencia da por hecho que "el menor expedientado insultó a la víctima, conociendo que estaba inmerso en un proceso de cambio de sexo, aludiendo a su condición sexual", algo que, además, hizo "con cierta publicidad", porque se hizo en presencia "de otros compañeros de instituto".

Por los hechos, la condena son nueve meses de tareas socioeducativas encaminadas a fomentar la capacidad reflexiva y el respeto hacia las personas, prevenir la homofobia y el acoso escolar.