Pesar en Pontevedra por la muerte de Inmaculada Paz Andrade

Ada Paz falleció a los 94 años tras casi medio siglo dedicado a la investigación científica ►Fue la primera catedrática de Física Aplicada de la USC, la primera mujer 'visiting research professor' de la Universidad de Manchester y en 2018 fue nombrada doctora honoris causa por la Universidade de de Vigo ►"Seguiré activa hasta la muerte", dijo aquel día
María Inmaculada Paz Andrade fue proclamada doctora honoris causa por la UVigo en un acto celebrado en la Escola de Forestais. JAVIER CERVERA-MERCADILLO
photo_camera María Inmaculada Paz Andrade fue proclamada doctora honoris causa por la UVigo en un acto celebrado en la Escola de Forestais. JAVIER CERVERA-MERCADILLO

"Seguiré activa hasta la muerte", aseveró María Inmaculada Paz Andrade (Pontevedra, 1928) el 2 de mayo de 2018, durante su discurso tras ser proclamada doctora honoris causa por la Universidade de Vigo, un acto celebrado en la Escola de Enxeñería Forestal porque, apuntó ella misma aquel día, "hay que traer cosas a Pontevedra". Ese momento llegó. Ada, como le gustaba ser llamada, falleció este jueves, según anunció la propia institución académica.

Considerada una referencia mundial en los ámbitos de la microcalorimetría y la calorimetría diferencial de barrido, fue la primera mujer nombrada, en 1979, visiting research professor de la Universidad de Manchester. Previamente, en 1964, había sido la primera docente adjunta interina en la USC, donde se convertiría, en 1983, en la primera catedrática de Física Aplicada.

Tres décadas más tarde fue también la primera investigadora reconocida con la medalla de oro de la Real Sociedad Española de Física. Celtista y enamorada de Vigo, Paz Andrade inició ese discurso recordando la casa familiar en la que llegó al mundo, en Lérez, donde nació y murió su abuelo, el poeta Juan Bautista Andrade.

Su vocación, "trabajar en un laboratorio"

Antes había recordado el inicio de sus estudios en Ciencias en Compostela, "sin entusiasmo ni vocación, que era la medicina". No obstante, pronto descubrió que le "encantaba trabajar en un laboratorio".

Comenzó así una extensa trayectoria científica, en la que introdujo la microcalorimetría en España y creó escuela investigadora en esta especialidad, tal como subrayó el catedrático José Luis Legido, que ejerció como padrino en su proclamación.

De hecho, Andrade impulsó el grupo de Microcalorimetría de la USC, para el que construyó "con sus propias manos" dos microcalorímetros a partir de los planos que le había facilitado el director del Instituto de Microcalorimetría y Termogénesis del CNRS de Marsella, Eduard Calvet. Él fue uno de sus grandes valedores, junto al catedrático británico Henry Skinner, quien en 1973 desempeñó un papel decisivo para evitar que la pontevedresa dejara la Universidad tras ser defenestrada por el Régimen.

Distinciones

Paz Andrade fue reconocida con distinciones como la Medalla Castelao de la Xunta de Galicia, el Premio María José Wonemburger, el premio Galicia de Investigación Científico-Técnica Antonio Casares y Rodrigo, las insignias de oro de la USC y de la Real Sociedad Española de Química o el premio Pontevedreses de Diario de Pontevedra correspondiente al año 2014.

También protagonizó en 1994 un número monográfico de la prestigiosa revista Journal of Chemical Thermodynamics, tal como recordó Legido, y atesora en su trayectoria la dirección de 39 tesis de doctorado, la publicación de 20 libros, más de 200 artículos y la coordinación de 29 proyectos de investigación. Entre ellos, el que llevó a cabo el grupo multidisciplinar Thor, centrado en el desarrollo de sistemas informáticos para luchar contra los incendios forestales en todas sus etapas, que impulsó en 1999 con la participación de más de 40 especialistas.

Pontevedresa de Honor

En el acto de su proclamación como honoris causa agradeció este reconocimiento como "un honor que me llena de alegría, para mí es lo máximo" y reclamó para la Universidade de Vigo, "la más sensible a las necesidades de Galicia", la creación de una facultad de ciencias geológicas que llevase el nombre del "insigne científico gallego" Isidro Parga Pondal, "perseguido por el franquismo y que creó un laboratorio en su casa, al que venían estudiantes extranjeros".

Tres años antes, en mayo de 2015, había recibido el premio Pontevedresa de Honor correspondiente al año anterior por parte de Diario de Pontevedra como homenaje a su prolífica y excelente trayectoria investigadora. Contaba entonces 86 años y se acababa de retirar de la vida académica.

Despedida, este viernes en Pontevedra

Este jueves, justo diez días después de cumplir los 94 años, falleció.

Su capilla ardiente está instalada en el Tanatorio Pontevedra, donde esta tarde, a las 19.00 horas, tendrá lugar la "celebración de la palabra" como acto de despedida por parte de familiares y amistades, entre las que se encuentra otra insigne científica gallega, Tarsy Carballas (Taboada, Lugo, 1934). La incineración se realizará en privado.

Genio y figura en un mundo de hombres

"Non me pasou desapercibida. Muller pioneira que se impón nun mundo totalmente masculino onde predominan o azul marino e o gris escuro". Así recordó Salustiano Mato, ex rector de la UVigo su primer encuentro con Ada Paz cuando comenzó la carrera y ella era su profesora en la USC.

En esa semblanza, en 2018, destacó su compromiso con su país y el trabajo de formación de cientos de científicos.

Unida a Pontevedra
"Moriré trabajando", manifestaba la propia catedrática tras recibir el premio Pontevedresa de Honor. Aunque, dijo, "nunca estuve quieta en ninguna parte", jamás dejó de visitar Pontevedra en vacaciones, pues estaba muy vinculada a la ciudad olívica.

En una entrevista en Diario de Pontevedra, con motivo de su nombramiento como doctora honoris causa, afirmó que "cuando las mujeres pierdan el miedo llegarán a donde quieran" y también se refirió a su amarga despedida de la USC. "Me dijeron que lo dejara, me echaron del despacho por vieja", pero continuó publicando "porque todavía tengo las ideas muy claras".

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