El fantasma de las aulas vacías

La curva descendiente de la población amenaza a los colegios. En Infantil y Primaria se han perdido, según los sindicatos, 60 aulas desde 2022. Y aunque en la ESO todavía no acusan mucho el descenso, un informe dice que en 2037 podría haber un 25% de alumnos menos

Estudiantes en la biblioteca del Campus de Pontevedra, esta semana. DAVID FREIRE
photo_camera Estudiantes en la biblioteca del Campus de Pontevedra, esta semana. DAVID FREIRE

El descenso poblacional amenaza las aulas. No es nuevo. Las últimas generaciones con incremento de nacimientos ya dejan la Educación Secundaria Obligatoria. Esto quiere decir que en los próximos cursos, si la cifra de la inmigración no lo remedia, las aulas de Bacharelato y Formación Profesional empezarán a acusar también este descenso.

Por el momento, solo las clases de los más pequeños se han visto afectadas por la curva demográfica negativa. Desde 2022 se cerraron, según los sindicatos, hasta 60 aulas de Educación Infantil y Primaria en Galicia, mientras que la Xunta confronta que han aumentado 18 en la etapa de Secundaria. Las escuelas unitarias que todavía resisten viven cada temporada de matrícula con la espada de Damocles detrás y cada vez son menos los colegios que se ven obligados a baremar. Atrás quedan las largas listas de espera, mientras que cada mes de febrero se multiplican las jornadas de puertas abiertas como la mejor campaña de captación de alumnado en los centros de Infantil de 3 a 6 años.

Las cifras son claras. Hasta el año 2008, cuando comenzó la crisis económica que más ha castigado a la considerada clase media en las últimas décadas, los nacimientos iban en aumento. En la capital provincial nacieron 907 niños en 2008, casi el doble de los nacidos en 2022, con 473, pero que ya no tenía nada que ver con el boom de natalidad de los 80.

Por otra parte, un informe elaborado por el Centro de Políticas Económicas Esade advierte que, si bien en España entre 2013 y 2023 España se han perdido 450.000 menores de 16 años, en 2037 la cifra habrá sobrepasado el millón de niños. Este estudio subraya que en Primaria se alcanzará un mínimo histórico en 2032, al caer la cifra por debajo los 2,4 millones -frente a los tres millones de 2017-. Para 2037, según este informe , se prevé que la ESO pierda un 25% de su alumnado respecto al máximo alcanzado este año con más de dos millones de alumnos, es decir, medio millón de adolescentes de entre 12 y 15 años.

En Pontevedra

Por el momento entre los institutos de Pontevedra no existe esta preocupación. "Estamos completos en 1º de la ESO", afirma el director del IES Valle Inclán, Daniel Mejuto.

"Los institutos del centro seguimos manteniendo una elevada demanda y las clases completan la ratio permitida con 30 estudiantes", añade el director del centro, tras reconocer, eso sí, que no es el año de mayor demanda del centro, lo que achacan a las obras de rehabilitación que ha obligado a instalar aulas móviles. Daniel Mejuto apunta que las aulas de Bacharelato del IES Valle-Inclán suman entre 25 y 30 alumnos cada una. "Tal vez en la periferia se note más", indica.

Sin embargo, desde el IES A Xunqueira II, uno de los institutos de esta periferia no están de acuerdo. No solo no se aprecia una reducción en la matrícula por el descenso poblacional, sino que tampoco se vería mal que esto ocurriese. "Ojalá hubiese menos, ya se sabe que cuanto menos alumnado en las aulas mejor será la calidad de la enseñanza", apunta la directora de este centro educativo, Maola de Paz Mucientes.

La responsable de este IES sostiene que, en general, en los centros de la ciudad la baja natalidad no se aprecia por ahora. En el caso de A Xunqueira II, mientras que en los primeros cursos de la ESO también completan los 30 estudiantes permitidos por ratio, en Bacharelato también están entre los 27 y 30 alumnos en general, aunque los cursos de Letras tienen menos alumnado. "Quizás en otros municipios más pequeños sí se note más", observa.

El IES de Poio empieza a apreciar el bajón de natalidad en los cursos inferiores de la ESO. Así, si en el primer curso del año pasado se matricularon 86 alumnos y alumnas, este se solicitaron 68, cifra que podría variar con incorporaciones de última hora "que sempre chegan", explica su directora, Esther Fernández. "Nótase unha pequena baixada nos cursos máis pequenos, pero polo de agora non é significativo", destaca. "É certo que pasamos de ter catro liñas da ESO a dúas de BAC, pero iso é porque unha gran porcentaxe do alumnado elixe outras opcións como un ciclo medio ou superior de Formación Profesional", añade. A su vez fuentes sindicales apuntan a que la media de alumnos por aula en entorno rural es de 15 a 17.

Un factor que corrige, aunque por el momento de forma poco significativa, el bajón de natalidad es el aumento de la población inmigrante. En 2022 había 2.882 niños y niñas de entre 5 y 14 años en la provincia, la cifra más elevada de los últimos diez años.

25% menos de niños en la provincia

Los datos del Instituto Nacional de Estadística sobre la población existente en la provincia de Pontevedra también ponen de relieve la disminución de niños y niñas en edad escolar. En la franja de 0 a 4 años, Pontevedra registró una caída de casi un 25% en solo una década, pasando de 42.868 personas de esta edad en 2011, a 32.169 en 2021. Si se comparan estas cifras con las de antes de la pandemia, el descenso también es importante, ya que en 2019 había 34.740 niños de esta franja, es decir, un 7,5% más que el año anterior. En la franja de edad entre 5 y 9 años, la situación es parecida. Se ha pasado de 42.360 personas en 2011 a 39.385 en 2021, o lo que es lo mismo, un 7% menos.

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