El hospital Gran Montecelo se queda sin hormigón

La falta de materiales básicos retrasa la ampliación del hospital, la obra pública de mayor presupuesto en la historia de la ciudad ▶ Los problemas de suministros también lastran el asfaltado de la calle Ernesto Caballero
Estado actual de las obras del Gran Montecelo. DAVID FREIRE
photo_camera Estado actual de las obras del Gran Montecelo. DAVID FREIRE

El coste de las materias primas sigue desbocado por la triple coyuntura de la crisis generada por la pandemia del coronavirus, la invasión de Ucrania por parte de Rusia y la huelga del transporte en España. Los problemas en el suministro de hormigón ponen en jaque a distintas obras públicas en Pontevedra. La más importante es la construcción del Gran Montecelo.

La Consellería de Infraestruturas reconoce que la adjudicataria "ha parado de hormigonar" por los problemas en la cadena de suministros de este material básico. Esta situación podría afectar a los plazos de ejecución de los trabajos, que iban a estar listos a finales de 2023, un año antes de lo previsto.

El futuro hospital único tiene un presupuesto de 121.874.578,26 euros, lo que la convierte en la obra pública de mayor presupuesto en la historia de Pontevedra. A pesar de este contratiempo, la Xunta asegura que los trabajos de ampliación del centro sanitario no está paralizados. Se han reorientado y ahora se centran en otros tajos en los que sí se puede avanzar.

Las obras del hospital único no están paradas, pero han tenido que reorientarse ante la escasez de materiales

Infraestruturas afirma, sin embargo, que otras obras que dependen de su departamento, como las de la construcción del nuevo emisario submarino o la estación intermodal no presentan problemas. Aún así, ambas actuaciones acumulan demoras.

A NIVEL MUNICIPAL. La falta de hormigón también lastra otras reformas urbanas en la capital provincial. Es el caso de la humanización de Loureiro Crespo y O Castañal, que fue adjudicada a la empresa Covsa por 2.158.068,35 euros en abril de 2020.

El proyecto, que tenía un plazo de ejecución inicial de once meses, aún no ha finalizado. El Concello aprobó la cuarta prórroga de esta obra, que tendría que finalizar el próximo mes de mayo. Pero la actual coyuntura podría demorar otra vez los plazos.

El concejal de Obras, Demetrio Gómez Junquera, asegura que la falta de hormigón está retrasando el pavimentado de la calle Ernesto Caballero, una de las que faltaba por reurbanizar en O Castañal. "Agora o que nos preocupa non é que as obras rematen un mes arriba ou un mes abaixo. Iso é asumible. O que nos preocupa de verdade é que as empresas están sufrindo moitísimo pola crise de subministros e pola carestía das materias primas", señaló.

"O que nos preocupa de verdade é que as empresas están sufrindo moitísimo pola crise de subministros", dice el edil de Obras de Pontevedra

Gómez Junquera aseguró que "hai problemas" en las reformas de edificios públicos y en proyectos a los que le faltan pequeños flecos para su remate final. Entre estos últimos figura la reforma de los viales perimetrales de O Gorgullón, a la que todavía no han llegado los bancos de acero galvanizado que se instalarán delante de la residencia de mayores de Pedro Sarmiento de Gamboa.

SIN AGLOMERADO. Otro de los problemas de la crisis por la que atraviesa el sector del ladrillo es la falta de aglomerado. La huelga en el transporte ha paralizado los envíos de este material, que se utiliza para asfaltados y otras obras. En la provincia de Pontevedra hay una decena de plantas que se dedican a este negocio.

Aunque la tónica general es de paralización o ralentización de la obra pública, el Ministerio de Transportes asegura que su gran proyecto en Pontevedra, el primer tramo de la autovía A-57 entre Vilaboa y A Ermida, no se ha visto afectada. Los trabajos "siguen su curso normal".