Las grandes actuaciones de Pontevedra en lista de espera

La capital acumula decenas de actuaciones millonarias y con solera que por cuestiones de tramitación, financiación e impacto están atascadas en los despachos de Madrid y Santiago

El baile de pelota entre los tejados de las administraciones, la falta de financiación, el impacto en el entorno y la siempre extensa trayectoria burocrática de las obras con un mínimo de calado, mantienen atascadas grandes reivindicaciones de Pontevedra. ¿Cuáles son las más importantes? El listado no es escueto, pero si es por grado de repercusión hay que hablar de que Pontevedra es la única ciudad gallega sin circunvalación, que el viaje en AVE a la meseta todavía requiere darse una vuelta por Compostela y que los traslados por la AP-9 todavía se hacen a golpe de chequera. Los detalles, a continuación:

Circunvalación

La primera fase de la circunvalación, iniciada en 2015 entre Vilaboa y A Ermida (Marcón), lleva cinco años de retraso y el Gobierno central todavía no se aventura a datar el fin de los trabajos, reformulados hasta en tres ocasiones. Además, se han levantado nuevas incógnitas sobre el futuro del proyecto debido a la oposición vecinal frente al segundo tramo, previsto entre A Ermida y Pilarteiros.

La Asociación para la Defensa Ecológica de la Galicia y la plataforma de afectados de Xeve y Bora han emprendido acciones legales en la Audiencia Nacional para intentar detener una infraestructura que consideran agresiva y prescindible, de manera que se abre un nuevo paréntesis en una circunvalación que, además, está completamente verde en su tercer y último tramo, proyectado entre Pilarteiros y Curro.

AVE directo a Ourense

La construcción de una variante ferroviaria desde Vigo y Pontevedra hacia a Ourense pasando por Cerdedo es otra de las grandes reclamaciones que acumulan polvo en el cajón. Desde hace más de dos décadas la infraestructura aparece reflejada en los Presupuestos Generales del Estado como un proyecto de futuro y, aunque el actual ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Iván Puente, se comprometió a priorizar la actuación, hoy por hoy el ramal, valorado en más de 2.227 millones, sigue en la fase de estudio.

Liberación de la AP-9

La liberación de la Autopista del Atlántico AP-9 es otra de las viejas demandas que afectan a Pontevedra. Usuarios, concellos y administraciones de la región han reclamado hasta la saciedad la supresión de los peajes entre el norte y el sur de la comunidad, pero hasta el momento el único movimiento que atañe a la capital de las Rías Baixas ha sido la aplicación de descuentos para los viajes que se realizan a Vigo en un mismo día y con dispositivos Vía T.

Los distintos gobiernos que se han ido sucediendo en Moncloa han terminado prorrogando la concesión hasta 2048: primero los socialistas, que ampliaron la licencia de 2013 a 2023, y posteriormente el Gobierno 'popular' de Aznar, que dilató la privatización otros 25 años más. La Comisión Europea ya ha emitido dos apercibimientos a España al considerar que la prórroga fue contraria a derecho comunitario; sin embargo, el Gobierno actual echa balones fuera alegando que la moratoria es cosecha de un Ejecutivo anterior. Además, no hay que olvidar la importante deuda contraída con la concesionaria: algo más de 344 millones por las obras de la ampliación del puente de Rande, la circunvalación de Santiago, las bonificaciones y una suma considerable en concepto de intereses.

Los nacionalistas piden directamente la anulación de la concesion. A nivel local, el próximo Pleno votará una moción que, aupada por el PP y respaldada por el BNG, pedirá la supresión del peaje entre Pontevedra y Curro.

Dragado del Lérez

El dragado del Lérez no corre mejor suerte. La actuación acumula más de 17 años de trámites, catas e informes, pero la Xunta y el Gobierno central siguen sin ponerse de acuerdo sobre el lugar donde deben ser depositados los lodos.

Portos de Galicia anunció recientemente que enviará a Madrid una nueva proposición, pero por el momento los afectados acarrean con los efectos secundarios de este impás eterno. El Club Naval tiene inutilizados dos de sus pantalanes por la falta de calado y advierte de que, si no se draga el canal de navegación con urgencia, el puerto deportivo corre el riesgo de desaparecer. Los mariscadores tampoco se quedan atrás y aseveran que la acumulación de arena y fangos rebajan las capturas de bivalvos, además de amenazar con taponar la entrada del río.

Variante de Alba

La variante de Alba se suma a las infraestructuras añejas que se mantienen bloqueadas. El vial fue proyectado en 2005 como una alternativa para unir la carretera de Vilagarcía (PO-531) y la de Santiago (N-550) y reducir el tráfico en la carretera de San Caetano. Tres lustros más tarde, en junio de 2019, la Xunta anunció que había elegido la alternativa de menor impacto: una calzada de un kilómetro, con cuatro carriles por sentido, un máximo de 100 kilómetros por hora y un presupuesto próximo a los 14 millones. Sin embargo, el diseño no solo no convenció, sino que puso en pie de guerra a los vecinos de Campañó y Lérez, lo que terminó forzando la paralización.

En 2021 el Concello humanizó la propuesta con la mitad de carriles, un tope de 30 kilómetros por hora y casi la mitad del presupuesto. La idea relajó las protestas vecinales y acaba de ser remitida de nuevo a San Caetano. Ambas administraciones, local y autonómica, se han comprometido a lanzar la variante de forma definitiva, pero a esta hora sigue atascada en el papel.

Autovía a Carballiño

La idea de construir una autovía entre Pontevedra y Carballiño fue disparada en 1993 por el entonces conselleiro de Política Territorial Xosé Cuíña y hace poco más de un año fue relanzada por el Pacto Pedre.

Este último acuerdo fue suscrito por ocho ayuntamientos tras el trágico accidente de autobús que segó la vida de siete personas en Cerdedo-Cotobade en la Nochebuena de 2022 y, aunque empezó reivindicando la reforma integral de la carretera de Ourense, posteriormente recuperó la propuesta de la autovía. En octubre de 2023 el subdelegado del Gobierno, Pedro Blanco, abrió la puerta a una posible evaluación del proyecto, pero este mismo mes el Gobierno central acabó pasando el pestillo. Según alega, existen distintos itinerarios que permiten llegar a tierras ourensanas por vías de alta capacidad, como la AP-9, la A-52 y la AG-53.

Conexiones con aeropuertos

La conexión en transporte público con los aeropuertos gallegos sigue siendo una odisea para la mayoría de los pontevedreses que quieren volar en avión. Tanto si se recurre al tren como al autobús, hay que hacer transbordos y sin perder de vista el reloj, porque la opción más rápida para llegar a Peinador consume al menos una hora de viaje y unos cuantos minutos más si se pretende aterrizar en Lavacolla.

Pese a todo, la Administración no prevé cambios en este sentido o, al menos, en un plazo corto de tiempo, así que habrá que seguir haciendo croquis.

Ruta completa hasta Marín

La ampliación del paseo marítimo hasta Marín es otra de las intervenciones que traen cola. Según informó esta semana el Concello, la Dirección General de Costas estudia ahora mismo dos alternativas. La opción preferida consistiría en desplazar la autovía hacia Celulosas, reservando el carril actual más exterior para peatones y ciclistas. Y la segunda alternativa pasaría por adosar el paseo a la autovía, lo que obligaría a pilotar la senda sobre el mar.

El gran escollo es que todavía se debe decidir oficialmente la opción, obtener permisos y licitar proyecto y obra. Una hoja de ruta que puede ser más larga que corta.

Frena la playa de Ponte Sampaio y el parque canino

A nivel local, hay varios proyectos que están atrancados por la falta de permisos de otras administraciones. Entre ellos se encuentra la ampliación de la playa fluvial de Ponte Sampaio, para la que el Concello espera la autorización de Costas desde 2016, o la creación del parque canino de Tafisa, también pendiente del plácet de Transición Ecológica.

De igual modo, la ampliación prevista de la depuradora de Os Praceres está supeditada a la luz verde del Gobierno central para ocupar dominio público martítimo terrestre. Y a pesar de que no es el mismo departamento, la Vía Verde proyectada entre Pontevedra y Vigo continúa condicionada a que Adif decida si se puede ocupar o no la línea del ferrocarril que pasa por Arcade.

O Campiño y el Nudo de Bomberos

Del conjunto de demandas pontevedresas con raigambre, hay dos que situadas con ventaja: la ampliación del polígono de O Campiño y el Nudo de Bomberos. En el primer caso, la Xunta acaba de anunciar una inversión de más de 260.000 euros para redactar el plan que perfilará las nuevas parcelas, con las que se ganarán 300.000 metros cuadrados. Y en el segundo caso, el Ministerio de Transportes ha adjudicado las obras por 9,55 millones de euros.

La eliminación de los pasos a nivel en Os Praceres también fue adjudicada, aunque en este caso el proyecto ha sufrido un revés. Augas de Galicia ha rechazado la actuación por el riesgo de inundaciones, de modo que el Gobierno central tendrá que reformularla.

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