"Hai máis frustración e a xente sobrepasa moito máis os límites"

Mientras que los menores reconocen que ha habido un aumento de la violencia, los profesores creen que el problema reside en "la falta de la gestión emocional"
Jóvenes pontevedreses a las puertas del instituto. GONZALO GARCÍA
photo_camera Jóvenes pontevedreses a las puertas del instituto. GONZALO GARCÍA

"La gente tiene mucha menos paciencia y está más desesperada", así explica Cristina de Castro, una joven de 18 años, el motivo que, en su opinión, está provocando un aumento de violencia entre la juventud pontevedresa.

"Los jóvenes están muchísimo más violentos ahora que hace unos años y saltan muy rápido y por todo. Por desgracia, cada vez es más frecuente ver una noticia de que alguien ha muerto por un caso de violencia, ya no solo en España, sino también en otros países", añade.

En lo mismo coincide Paula, de 17 años, que asegura que "de fiesta en Pontevedra es una pasada. Por ejemplo, cuando se cae una copa al suelo siempre aparecen dos personas pegándose de la nada".

Ana Pontanilla, otra joven de 18 años, también reconoce que "siempre hay conflictos que se crean a la mínima, sobre todo por las noches", y advierte de que "la violencia se ve sobre todo entre la gente más pequeña, de 15 o 16 años".

Para ella, esta situación se debe a dos factores, por un lado, la crispación generada a raíz de la pandemia, y, por otro, por las redes sociales. "Twitter es una red social muy tóxica en donde en cuestión de segundos miles de personas te saltan encima a meterse contigo de manera personal o con tus ideas", algo que, después, inevitablemente, se traslada a la calle.

Tal es la repercusión que tienen las redes sociales que Manuel y Martín, dos menores de 17 años, hacen hincapié en que también se ha notado un incremento de la violencia machista. "Nas rapazas aumentou o feminismo pero a tendencia entre os rapaces é xustamente a contraria. É algo moi preocupante".

Por si fuera poco, Manuel asegura que "tamén se está normalizando moito o consumo da pornografía". En relación a esto, el joven insiste en que "hai uns anos en internet houbo un boom de aplicacións como Only Fans, e ao final, coa normalización de este tipo de sexualización da muller, é habitual que a un rapaz sen control lle cambie o chip".

Martín, 17 años: "Dende que pasamos a pandemia, a xente cada vez bebe máis e iso provoca que se veñan máis arriba e que haxa un aumento na agresividade"

Martín, por su parte, pone el foco en que "dende que pasamos a pandemia, a xente cada vez bebe máis e iso provoca que se veñan máis arriba e que haxa un aumento na agresividade". Y es que, desde su punto de vista, "coa covid cambiou moito a forma de ver a vida da xente, pero agora, que estamos volvendo á normalidade, hai máis frustración e a xente sobrepasa máis os límites".

Sin embargo, al menos de momento, esta violencia no se traslada a las aulas. "En clase no hay muchos incidentes, sí que hay violencia verbal, porque algún compañero siempre se pasa un poco, pero no se llega a las manos", asegura otro grupo de chicos de entre 15 y 17 años.

"Últimamente todo les afecta demasiado y ante cualquier problema hacen un mundo"

La sensación entre los docentes del incremento de la violencia entre la juventud es muy diferente a la que tienen los propios jóvenes.

Rafael Pazos, del Colegio Sagrado Corazón de Placeres, sí que reconoce que "mientras estaban presentes las restricciones de la covid había un mayor control en las aulas y eso provocó una reducción en la violencia", pero, "en cuanto se levantó la veda un poco, empezó a haber más incidentes". A pesar de ello, el docente asegura que no es algo alarmante, ya que "lo que más preocupa no es la violencia física, sino la verbal. Algunos alumnos se hablan muy mal entre ellos y hay mucho pasotismo ante el trabajo y el esfuerzo. Es como si todo les diese igual".

Rafael Pazos, Sagrado Corazón de Placeres: "Lo que más preocupa no es la violencia física, sino la verbal. Algunos alumnos se hablan muy mal entre ellos y hay mucho pasotismo"

Además, Pazos también hace hincapié en la violencia digital. "Se dicen muchas cosas a través de Whatsapp o de Instagram y después a la cara no se dicen nada". Esto es algo que ocurre, sobre todo "en los estudiantes de tercero y cuarto de la ESO".

Aunque sin duda, el problema por excelencia entre los más jóvenes es "la falta de gestión emocional". "Últimamente todo les afecta demasiado y ante cualquier problema hacen un mundo. Esto es algo que antes de la pandemia no ocurría. Pensamos que la covid no les afectaría tanto y sí que lo ha hecho", lamenta Pazos.

Misma opinión la de Carlos García, director del IES Luis Seoane, que señala que "los más jóvenes tienen muchos problemas emocionales y tienen bastantes dificultades para enfrentarse a determinadas situaciones".

Juan Carlos Pérez Mestre, IES A Xunqueira II: "Siempre ha habido incidentes pero ahora los alumnos están mucho más cansados y más irascibles y eso provoca que salten antes por todo"

Por su parte, Juan Carlos Pérez Mestre, del IES A Xunqueira II, apunta que "los alumnos están mucho más cansados y más irascibles y eso provoca que salten antes por todo", pero, "no podemos decir que haya peleas constantemente porque tampoco es así".

En este sentido, Pérez recuerda que "siempre ha habido incidentes. Todos los años tenemos a algún alumno que viene con una navaja al instituto, pero eso no es algo que haya aumentado en exceso ahora".