Intenta defender a su maltratador cambiando su declaración en el juicio

La Audiencia condena a un hombre que dio un brutal cabezazo a su pareja tras un bautizo, a pesar de que la víctima se desdijo
El juicio tuvo lugar en A Parda. DP
photo_camera El juicio tuvo lugar en A Parda. DP

La Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Pontevedra mantiene la condena a un maltratador que dio un fuerte cabezazo a su pareja, causándole lesiones, a pesar de que la víctima modificó el relato de los hechos en la vista oral, mostrando "amnesia" en la fase de juicio celebrada en A Parda sobre unos hechos de los que había dado cuenta ante la Guardia Civil y el juzgado instructor. La mujer no pudo beneficiarse de la dispensa de no declarar contra el que era su pareja, pues ya lo había hecho con anterioridad, y las pruebas fueron suficientes para mantener la condena.

Los hechos que concluyen en la condena sucedieron el 6 de septiembre de 2020 sobre la una de la madrugada. La mujer llegaba procedente del bautizo cuando su pareja le reprocha "grabar un vídeo provocativo", según detalla la sentencia. Ella se bajó del coche y, en presencia de sus hijos, el ahora condenado le propinó un cabezazo en la zona de la nariz, ocasionándole "lesiones", en concreto, una fisura de huesos propios sin desplazamiento, según refleja el juez en su articulado.

Tras los hechos se dictó una orden de protección que quedó sin efecto un mes más tarde, cuando la víctima manifestó expresamente su "renuncia a ejercer toda acción civil o penal derivada de este procedimiento", a lo que añadió que en su día denunció lo sucedido "presionada por sus padres".

En el Juzgado de lo Penal 4 de A Parda, donde se celebró el juicio que deriva en la condena que ahora confirma la Audiencia, la víctima insistió en que no recordaba como fueron los hechos, aunque sí afirmó haber ido al médico sola tras lo ocurrido. La jueza, en todo caso, otorgó prevalencia a la denuncia inicial, suficiente para condenar al investigado a una pena de 80 días de trabajos en beneficio de la comunidad, además de dos años de privación de porte o tenencia de armas y otros dos años de orden de alejamiento de la que entonces era su pareja. El encausado podrá recurrir ante el Tribunal Supremo.