Italia sucumbe ante el pontevedrés César Portela

La Escuela de Arquitectura de Nápoles inaugura una muestra con los mejores trabajos del diseñador que este mes recorrerá diversas ciudades del país transalpino
Arriba a la izquierda, Cementerio Civil de Fisterra. Abajo, y de izquierda a derecha, Museo del Mar de Galicia en Vigo y Faro de Punta Nariga (Malpica). DP
photo_camera Arriba a la izquierda, Cementerio Civil de Fisterra. Abajo, y de izquierda a derecha, Museo del Mar de Galicia en Vigo y Faro de Punta Nariga (Malpica). DP

Con el mar como hilo conductor, la Escuela de Arquitectura de Nápoles estrenó este miércoles una muestra retrospectiva con algunos de los mejores trabajos del polifacético artista César Portela (Pontevedra, 1937). Todo un homenaje a una trayectoria plagada de grandes éxitos y reconocimientos que se prolongará hasta el día 14 y que continuará después por distintas localizaciones de Italia.

Estremo Atlantico incluye una amplia información, tanto gráfica como técnica, del Faro de Punta Nariga (Malpica), el Cementerio Civil de Fisterra, una carballeira de Lalín y la Estación de Autobuses de Córdoba, que fue Premio Nacional de Arquitectura en 1999.

Pero, sin duda, el lugar preferente de la exposición lo ocupará el Museo del Mar de Galicia, que se encuentra en Vigo. El anteproyecto fue una obra conjunta de César Portela y el italiano Aldo Rossi, pero este falleció meses después, por lo que el pontevedrés se encargó de culminar el sueño de ambos amigos.

Rossi será, precisamente, el gran protagonista en la alocución que César Portela ofreció este miércoles por videoconferencia durante la jornada inaugural. "Fue mi gran amigo y mi compañero en multitud de seminarios en Santiago, Nápoles, Barcelona, Sevilla y muchos sitios más", recuerda el arquitecto, tras aclarar que no se pudo desplazar hasta Italia debido a un inoportuno resfriado.

Esta primera jornada contó con una mesa redonda en la que intervinieron catedráticos de la Escuela de Arquitectura de Nápoles y la coordinadora de la exposición, Claudia Sansó, además de Sergio Portela, hijo de César.

"Es difícil elegir a una obra sobre las demás, porque todas tienen su intrahistoria. Unas te gustan por su estética y otras por el trabajo que tienen detrás. Es como decidir a qué hijo quieres más. Es imposible", aclara el artista al ser preguntado por su trabajo predilecto.

No obstante, subraya que "cada vez que veo algún proyecto mío, aunque sea propiedad de otro, siento como que una parte también me pertenece a mí".

César Portela trabaja actualmente en mejoras en el Pazo Baión –que también es creación suya–, la restauración de la biblioteca municipal de Esgos (Ourense) y la reconversión de la capilla de Sálvora en la taberna que fue en sus orígenes.