El jabalí se podrá cazar "sen límite" hasta febrero en cinco comarcas de Pontevedra

La medida se extiende al 80% de Galicia ante los daños en cultivos, el riesgo para el ganado porcino y los accidentes viales
Un cazador posa con un jabalí abatido. AEP
photo_camera Un cazador posa con un jabalí abatido. AEP

La Xunta ha declarado, por tercera vez, la situación de "emerxencia cinexética" para reducir la población de jabalíes en Galicia. En esta ocasión, además, cubrirá más territorio que nunca: 37 comarcas –entre ellas las de Deza, Tabeirós-Terra de Montes, O Condado, Pontevedra y Vigo– que engloban, en total, 248 concellos. Un área que representa el 80,7% de la comunidad donde, a partir de este sábado y hasta el próximo 25 de febrero, se permitirá abatir o capturar, "sen límite de exemplares", jabalíes de ambos sexos, "prioritariamente femias adultas e subadultas de calquera idade".

La directora xeral de Patrimonio Natural, Belén do Campo, argumentó este miércoles que la decisión responde a "unha análise pormenorizada e obxectiva" de las circunstancias de cada comarca a raíz de los avisos por daños del jabalí en los cultivos, de la superficie afectada por estos, del censo ganadero porcino –los jabalíes son vectores de transmisión de enfermedades contagiosas, como la peste porcina africana– y, también, de los accidentes de tráfico ligados a esta especie, entre los que destaca el que provocó la salida de vía del coche en el que viajaban Abel Carreira García y Álex Gómez Ríos cuando volvían a Chantada desde Taboada por la N-540 en la noche del 7 al 8 de agosto, que le costó la vida a ambos jóvenes de 18 años. Pero este no es un caso aislado. Los cerdos salvajes son los responsables de dos de cada tres accidentes con animales salvajes en Galicia: unos 3.500 el año pasado, según estimaciones de la DGT. Equivalen a alrededor de diez al día.

La alto cargo de la Xunta detalló que, a falta de un censo oficial del jabalí, se consideró "necesario" recurrir de nuevo a esta medida "temporal e extraordinaria" después de que, en la temporada 2022-2023, el 112 recibiese "máis de 4.000 chamadas" relacionadas con daños causados por estos animales, "case 900 máis" que en la anterior, a lo que se unen los datos de capturas que proporcionaron los propios tecores de caza, que refirieron "uns 19.000 exemplares" en esta última campaña.

Sobre esta base, se ha optado por "reforzar o control" de la población de jabalíes "naquelas zonas onde se está a constatar que ten unha maior incidencia". En la provincia, esta medida se aplicará en 32 concellos de las comarcas de Deza, Tabeirós-Terra de Montes, O Condado, Pontevedra y Vigo.

Un jabalí abatido durante una cacería en el monte de San Xoán de Río. AEP
Un jabalí abatido durante una cacería en el monte de San Xoán de Río. AEP

Esta declaración de emergencia cinegética es un instrumento "adicional e complementario á caza regrada" dentro de los terrenos de régimen de caza especial y común, así como a las actuaciones de control que "seguirán a desenvolverse", indicó Do Campo. Incluye los tecores y zonas libres. A través de ella, se permitirá abatir y capturar jabalíes sin limitación de número y sin excluir "crías e femias seguidas de crías", aunque en este caso bajo autorización especial previa de Patrimonio Natural.

Asimismo, las cuatro resoluciones que lo regulan –y que se publicarán este viernes en el Diario Oficial de Galicia– amplían los períodos de caza a jornadas no aprobadas en el plan anual de los tecores y autorizan el uso de medios auxiliares que favorezcan la caza, como visores ópticos, detectores electrónicos de paso o cebaderos de grano o frutos en los cultivos dañados. También permiten a los propietarios afectados a cazar –ellos mismos o terceros– en la modalidad de espera o de aguardo "en terreos de réxime cinexético especial".

Hasta cumplir objetivos

Do Campo expuso que, tras la activación de esta medida en 2019 –en 33 concellos– y 2021 –en 29 comarcas–, "detectouse un descenso do número de avisos polo xabaril". Ahora, la declaración abarca el periodo hábil de caza de la especie en esta temporada, que llega hasta el 25 de febrero. No obstante, podrá quedar suspendida antes de esa fecha, en todo el territorio autorizado o en parte de él, "de constatarse que desapareceron as causas que a motivaron".

Por otro lado, la directora xeral destacó la importancia de combinar medidas como esta con otras reformas normativas adoptadas en los últimos años y con las líneas de ayudas para paliar los daños del jabalí. Desde 2016, se contabilizaron "en preto de dez millóns de euros".