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Ángel Ruibal: "Planteamos más vigilancia al maltratador y formación policial para atender a la víctima"

José Ángel Ruibal Pérez. RAFA FARIÑA
José Ángel Ruibal Pérez. RAFA FARIÑA

El coordinador de la Policía Local contra la Violencia de Género y directivo de Unijepol admite que el problema sigue siendo grave y que hay fallos que corregir

SUS LARGOS combatiendo la violencia de género le han convertido en una voz muy autorizada para analizar esta lacra social y, sobre todo, plantear medidas más efectivas para atajarla. Desde hace unas semanas, Ángel Ruibal ha ampliado su campo de trabajo del plano local al nacional, merced a su nuevo puesto de directivo de Unijepol, colectivo integrado por policías locales de toda España y uno de los principales asesores del Gobierno en esta materia.

¿Cuántas personas integran la directiva de Unijepol?
Somos once personas, y ahora mismo yo soy el único gallego.

¿Cuál es su aportación parar mejorar la lucha contra la violencia de género?
Se trata de que la Policía preste un servicio más eficaz y eficiente. En base a nuestras experiencias y análisis, realizamos diversas propuestas. Hasta ahora llevamos dos: mejorar la protección de las víctimas focalizando la atención sobre el maltratador, para que se sienta más vigilado y controlado; y una segunda, que he presentado esta misma semana, para mejorar la formación de los agentes de primera intervención, los que primero tienen contacto con las víctimas, para que sepan actuar correctamente, pues su preparación en este terreno es muy básica.

¿Cómo se debe interpretar el repunte de las denuncias por violencia de género: que hay más decisión por parte de las víctimas o que el problema va en aumento?
Según la Organización Mundial de la Salud, casi un 30% de las mujeres que hayan tenido una relación de pareja han sufrido en alguna ocasión violencia física, psíquica o sexual. Eso es una barbaridad. Las denuncias nunca llegan a cubrir ese volumen y hay muchas que no afloran, la llamada cifra oculta. Cuantificarlas es muy difícil, porque según los expertos, cerca del 75% de los malos tratos no llegan a denunciarse. Por eso, aunque suene algo raro, es bueno que haya más denuncias (ojo, pero no que haya más violencia), porque eso significa que las víctimas se deciden más a denunciar.

Aunque suene raro, es bueno que cada vez haya más denuncias, siempre que ello no implique más violencia de género

Un estigma a erradicar es la aceptación social del dominio del hombre sobre la mujer que existía hasta no hace mucho. ¿Vamos en la buena dirección?
Los estudiosos de esta materia coinciden en que el origen de la violencia de género está en la sociedad patriarcal, el machismo, la distinción. Hay una frase reveladora: No nacemos machistas, nacemos en el machismo. Por desgracia, eso viene de hace muchos siglos y cambiarlo es muy complicado. Pero hoy en día aprecio cada vez mayor condena social. Pasó igual con las alcoholemias: antes era habitual oír a gente presumiendo de haber cogido el coche con unas copas sin tener ningún percance.Hoy en día, eso se tolera cada vez menos. Y creo que con la violencia de género ocurre algo similar.

Eso contrasta con una macroencuesta en la que los adolescentes asumían como normales muchas actitudes que podrían ser el germen de la violencia de género...
Esa encuesta, que es de 2015, revelaba que el 15% de las mujeres habían sufrido violencia en alguna ocasión. Cogiendo el tramo de entre 16 y 19 años, el porcentaje subía hasta el 25%. Eso es lo desconcertante, que pese a aumentar el porcentaje, una gran parte de las adolescentes están cegadas por el llamado amor romántico y no detectan esas señales. No se percatan de que controlar el móvil, la ropa, las compañías, los celos exagerados... también puede ser violencia de género. Es evidente que algo no se está haciendo bien.

¿Se traduce esa presión social en la concienciación de los maltratadores, que se lo piensen dos veces?
Es una de las líneas en las que estamos trabajando policialmente: disuadir al potencial maltratador haciéndole ser consciente de las graves consecuencias que puede acarrearle su acción...

El 30% de las mujeres ha sufrido violencia física o sexual, pero el 75% de ellas no denuncia

Es evidente que el sistema es mejorable, porque no siempre se tienen en cuenta los avisos previos...
Ese es un dato que nos preocupa mucho. En un 20% de los asesinatos por violencia de género, la víctima había presentado denuncia, es decir, había alertado de que algo grave le podía ocurrir.

¿Por qué ocurre eso? ¿De quién es la responsabilidad?
Suelen coincidir muchos factores, pero si hay denuncia, el sistema debería proteger a la víctima. Y aunque el mismo sistema no es infalible, tampoco podemos implantar un estado policial.

Sin embargo, habrá quien piense que es mejor pecar de precavidos que de exceso de confianza...
Eso iría en contra, incluso, de la Constitución. Siempre es mejor un culpable en la calle que un inocente en prisión. Es la garantía de que se respete la presunción de inocencia.

"El 30% de las demandas se archivan por falta de pruebas, pero no porque sean falsas"
Algunos colectivos han denunciado una utilización perversa de la Ley, al aumentar las denuncias falsas a mala fe. ¿Hay tantas?
Solo el 0,5% de las denuncias se demuestran como falsas. El dato que suelen esgrimir esos colectivos es que hay un 30%, pero eso se refiere a las denuncias que son archivadas por falta de pruebas, no porque sean falsas. Es incorrecto decir que han aumentado.

Otra cuestión polémica: la reciente condena a un joven por escribirle Vete a la mierda a su pareja por WhatsApp. ¿No le parece demasiado exagerado?
Si hubo condena es porque el juez tuvo en cuenta más elementos. Estoy convencido de que no sería solo por decir Vete a la mierda; seguro que se daban los componentes que agravan la agresión a la mujer, como la superioridad y la dominación. Porque hay que tener claro no es lo mismo un Vete a la mierda en una discusión callejera entre desconocidos que en el ámbito doméstico.

Ángel Ruibal: "Planteamos más vigilancia al maltratador y formación...
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