Juzgan al hombre que se disfrazó de enfermero para robar en el Provincial

► El fiscal pide para él una pena de cuatro años de cárcel y una multa de algo más de 1.000 euros
Hospital Provincial de Pontevedra. GONZALO GARCÍA
photo_camera Hospital Provincial de Pontevedra. GONZALO GARCÍA

La Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Pontevedra juzga esta semana a un joven que protagonizó una oleada de pequeños robos y hurtos a principios de febrero de 2022, teniendo como escenario principal el Hospital Provincial, si bien también se la atribuyen hechos ocurridos en el Quirónsalud Miguel Domínguez de parecida naturaleza. El fiscal pide para él una pena de cuatro años de cárcel y multa, teniendo en cuenta que ya había sido condenado en cuatro ocasiones anteriores por delitos contra el patrimonio y que dos de las citadas penas aún no las había cumplido cuando ocurrieron los hechos.

En uno de los hurtos, destacó el modus operandi: el caco, que padece drogodependencia, circunstancia que le empuja a cometer robos para poder adquirir sus dosis, se disfrazó de enfermero con un uniforme previamente sustraído para poder moverse por la instalación hospitalaria sin levantar sospechas.

El primer hecho que se le atribuye tuvo lugar el 1 de febrero, cuando accedió a la zona de estacionamiento del Hospital Provincial y entró en un vehículo que estaba abierto para adueñarse de distintos objetos, entre ellos una bata de enfermero.

Al día siguiente, de madrugada, acudió al interior del Hospital, que se hallaba abierto, vestido con el citado uniforme de sanitario. Una vez allí, violentó varias taquillas, hasta hacerse con una cazadora que finalmente fue recuperada. Fue sorprendido por el vigilante de seguridad.

Sobre las 11.50 de ese mismo día, el investigado acudió al QuirónSalud Miguel Domínguez, donde cogió una chaqueta de uno de los percheros del personal hasta que volvió a ser sorprendido, en este caso por efectivos del Cuerpo Nacional de Policía, dentro de la misma instalación hospitalaria.

Por último, hacia las 20.20 horas de ese mismo día, el acusado regresó al aparcamiento del Hospital Provincial, donde, "animado por obtener un enriquecimiento ilícito", detalla el fiscal, se hizo con un patinete eléctrico que allí estaba estacionado, para lo cual tuvo que arrancar el candado que lo protegía.

Por todos los hurtos, el hombre se expone a una pena de multa de algo más de 1.000 euros, mientras que por el robo en el Domínguez se expone a cuatro años más de prisión.

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