La Audiencia absuelve a un acusado de violar a una niña de nueve años

El juicio desveló que al menos tres jóvenes más del mismo entorno, en la zona de Tomiño, habían sufrido tocamientos por parte del procesado

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Pontevedra ha absuelto a Ricardo B., un vecino de la zona de Tomiño que se sentó en el banquillo del Pazo de Xustiza a finales de noviembre acusado de violar a una niña de nueve años en el interior de su domicilio.

El dictamen sorprende aún más al recordar que en el marco de la vista oral trascendió la denuncia de tres chicas más que recordaron que en la época en la que ocurrieron los hechos ellas también habían sido víctimas de tocamientos por parte del encausado. Sin embargo, el tribunal estimó que existen dudas acerca de la verosimilitud de la principal prueba de cargo, el testimonio de Berta, la mujer que declaró haber sido objeto de la mencionada agresión sexual. Ello fue lo que hizo que el ponente, Celso Montenegro Viéitez (magistrado sustituto), desestimase la petición del fiscal jefe de la Audiencia de Pontevedra, Juan Carlos Aladro (que pedía una condena de 14 años de cárcel) y del letrado de la acusación particular (que solicitaba 15).


Montenegro Viéitez señala que algunos de los datos que aportó la víctima inicialmente no fueron corroborados en el acto del juicio


La Sección Segunda siguió el principio de ‘in dubio pro reo’: "Este tribunal no ha podido formar su convicción acerca de la realidad de los hechos denunciados, lo que determina, de conformidad con los principios de presunción de inocencia, el dictado de una sentencia absolutoria".

El juez explica que "la descripción de los hechos supuestamente acaecidos que efectuó la denunciante en el acto del juicio, lejos de llevar a este tribunal a configurar la idea sobre una relación sexual obligada por el empleo de la violencia, más bien nos conduce a abrigar serias dudas acerca de la realidad de los hechos denunciados por las contradicciones constatadas entre las diferentes declaraciones efectuadas, primero en sede policial, posteriormente ante la jueza instructora y el Imelga y, finalmente, en el plenario".

Montenegro Viéitez hace hincapié en que Berta primero dijo que existió penetración y que sufrió "mucho dolor", circunstancias ambas que no aclaró en la Audiencia Provincial, y señala que algunos de los datos que aportó inicialmente no fueron corroborados en el acto del juicio. "Se mostró mucho menos explícita y segura que en ocasiones precedentes", relata.

Sobre los elementos periféricos que podrían sostener el relato de la presunta víctima, el juez indica que son "inexistentes", pues ninguna de las testigos había visto ni oído lo ocurrido. "Únicamente ratifican hechos de contenido sexual que relatan involucrando al acusado que fueron padecidos por ellas en primera persona".

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