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La llegada de menores no acompañados a Galicia se multiplicó por cinco desde 2015

Imagen de archivo de un joven migrante antes de desembarcar. CIRO FUSCO (EFE)
Imagen de archivo de un joven migrante antes de desembarcar. CIRO FUSCO (EFE)

►LAS CIFRAS. La Xunta tutela a 193 niños y adolescentes en distintos centros repartidos por todo el territorio. Pontevedra es la segunda provincia que menos ha recibido hasta el momento, con 31, y A Coruña la que más, con 83

▶EL PERFIL. Los niños que llegan solos a Galicia suelen ser varones de entre 16 y 17 años, proceden de países de África y Asia con conflictos bélicos y situación de pobreza extrema

En las últimas semanas se ha hablado mucho sobre ellos. El sustantivo mena, que proviene de la lexicalización de la siglas de Menor Extranjero No Acompañado, es un término adecuado en español, según la Fundéu; sin embargo, distintas organizaciones que trabajan con estos niños y adolescentes recomiendan no utilizarlo para evitar precisamente la estigmatización del colectivo.

A Galicia han llegado 193 menores extranjeros no acompañados en 2018. En el reparto por provincias, 83 lo hicieron a la de A Coruña, mientras que 53 acabaron en la de Lugo, 31 en la de Pontevedra y 26 en Ourense. La cifra total supone que son cinco veces más que la registrada hace cuatro años, cuando se contabilizaron 35 llegadas; y más del doble que en 2017, cuando hubo 84.

Estos menores en situación de extrema vulnerabilidad son tutelados por la Xunta y se encuentran repartidos por la red de centros de protección de menores gallega.

En general, llegan a estas tierras después de recorrer miles de kilómetros sin la protección de un adulto, la mayor parte de las veces escapando de la pobreza de sus países y de situaciones de guerra y de falta de oportunidades.

Según la memoria de la Fiscalía de 2018, en España hay tutelados 13.796 menores extranjeros solos y 6.294 de ellos están en Andalucía

PERFIL. El fenómeno de la migración de menores solos no es nuevo. Ya a finales de los años 90 se detectó esta situación. Y el perfil, según las oenegés, no ha cambiado desde entonces. Generalmente se trata de varones de entre 16 y 17 años que buscan un trabajo con el que poder ayudar a sus familias en su lugar de origen. En la gran mayoría de casos se trata de chicos y niños, ya que según alertan organizaciones como Unicef, es más fácil que las niñas sean captadas por redes de trata antes de que lleguen. En ocasiones estos adolescentes ya han pasado por otras comunidades autónomas.

A Galicia llegan fundamentalmente desde países africanos como Senegal, Ghana, Marruecos o Nigeria, pero también se ha notado un aumento de menores procedentes de los campos de refugiados salpicados por el continente asiático a raíz de conflictos bélicos como el de Siria o el Líbano, señalan desde la asociación Arela, uno de los colectivos que trabaja desde Galicia por la protección de los menores en riesgo de exclusión social.

Aunque llama la atención que la cifra se haya quintuplicado en cuatro años, el número de menores solos que recala en los centros gallegos es muy inferior al que se registra en otras comunidades autónomas como Andalucía donde, según las memoria de la Fiscalía, hay 6.294; o Cataluña, a donde han llegado 1.842. Según estos datos, el 31 de diciembre de 2018 había en España 13.796 menores extranjeros tutelados.

Cuando un menor es detectado en las calles por las fuerzas de seguridad del Estado se emite un informe a la Fiscalía y a los servicios de menores de la Xunta. "O primeiro que procede é xestionar o ingreso do menor no centro e con esa mesma data asumir a garda provisional", explican desde la Consellería de Política Social. Una vez realizada la prueba de edad y comprobado que efectivamente tiene menos de 18 años, a través del Decreto de Fiscalía, la Xunta asume la tutela. En ese momento la mayoría pasa a residir en centros y en algunos casos entran en el programa de acogida familiar que coordina Cruz Roja.

Paralelamente, se inician distintos trámites e intervenciones, que empiezan por una entrevista en el servicio de Protección de Menores. "Serve para que o equipo técnico de menores faga unha composición sobre a situación familiar no país de orixe do menor ou as expectativas que ten sobre o futuro", añaden desde el Ejecutivo autonómico.

A tierras gallegas llegan fundamentalmente desde Senegal, Ghana, Marruecos o Nigeria, así como de los campos de refugiados sirios

Otro de los primeros pasos a dar por parte de la Administración es la tramitación de la documentación del menor protegido y se inician actividades formativas alrededor del idioma, con el fin de facilitar y acelerar en la medida de lo posible la integración.

A partir de este momento, el niño o adolescente no acompañado pasa a formar parte del sistema de protección autonómico y la Xunta actúa con ellos "como con calquera menor do sistema de protección, coa peculiaridade de que, como en case todos os supostos a chegada destes menores está acompañada dunhas expectativas de traballo, intégranse no programa Mentor ou búscaselles posible formación para a inserción laboral", señalan fuentes autonómicas. El objetivo final es que cuando los chavales cumplan la mayoría de edad puedan tener "unha saída sociolaboral".

Y aunque este es el camino más habitual que recorren estos menores en Galicia, no significa que sea el único, como destacan aquellos colectivos que están encima de ellos. "Non sempre chegan a través da Fiscalía", aclaran desde la asociación de protección a la infancia Arela. "Ás veces son os propios menores os que se dirixen a comisaría ou veñen a través do informe dun traballador social".

Algunas organizaciones, como Save the Children o la gallega Arela también están redoblando sus esfuerzos en otra dirección: la de no estigmatizar a los mena. Así, trabajan para que se reconozcan sus derechos y no se identifique a estos menores "que veñen en situación de extrema vulnerabilidade" con la delincuencia. "Hai que combater estas mensaxes que traballan directamente co odio", dice un portavoz de Arela.

Política. Las ONG piden la Ley de Violencia contra la Infancia
La organización internacional Save the Children ha pedido al próximo Gobierno central de España que en sus cien primeros días de actividad apruebe la Ley de Violencia contra la Infancia, apelando al "consenso" político que existe en torno a las políticas que repercuten a los menores de edad. Tal y como recordó la portavoz y analista jurídico de derechos de la infancia en Save the Children, Carmela del Moral, este anteproyecto ya fue presentado en el último Consejo de Ministros del año 2018, aunque el bloqueo político y el adelanto electoral detuvieron su tramitación.

La infancia, "prioritaria"
"Gobierne quien gobierne, la infancia debe ser prioritaria", apuntan desde el colectivo Save de Children, donde consideran que es un asunto que "debe estar en centro de la mesa", especialmente en lo referido a la pobreza infantil. La portavoz de esta organización no gubernamental rechazar además "cualquier criminalización" que se haga de los menores extranjeros no acompañados que llegan a España y Galicia.

La llegada de menores no acompañados a Galicia se multiplicó por...
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