"Llevamos diez años con las mismas tarifas en carretera"

Los taxistas denuncian que la Xunta no actualiza el precio del kilómetro de la tarifa interurbana desde 2013, aunque consideran más lesivo el precio del gasoil: "Ahora mismo las cuentas no dan", dicen los autopatronos
Una mujer pasando al lado de la parada de taxis de la Alameda. GONZALO GARCÍA
photo_camera Una mujer pasando al lado de la parada de taxis de la Alameda. GONZALO GARCÍA

El negocio del taxi ha comenzado a remontar el bache de la covid, pero quienes trabajan en el sector aseguran que la rentabilidad no es ni de lejos la que se cosechaba antes de la pandemia. La subida de los carburantes ha mordisqueado sin paliativos los márgenes de beneficio y con el agravante de que se trata de un gremio que no puede actualizar precios a su antojo. La Administración local o autonómica debe dar siempre luz verde a la revisión de importes.

La Asociación de Autopatronos de Pontevedra advierte en este sentido de que la tarifa interurbana, la que se aplica cuando se rebasa los límites de un ayuntamiento, se actualizó por última vez en 2013 y que, por extensión, los autopatronos "llevamos diez años con las mismas tarifas en carretera", señala su presidente, Javier Filgueira. El kilómetro se paga a 1,10 euros en jornada ordinaria y a 1,32 durante noches y festivos.

La tarifa urbana también tiene su solera, ya que la última revisión sucedió en Pontevedra en 2019. La bajada de bandera cuesta 3,75 euros (4,50 en horario nocturno y jornadas laborales) y el kilómetro está tasado en los 1,08 euros (1,45 fuera de la jornada ordinaria).

Poner coto a los precios de los carburantes

A todas luces, la tarificación complica la asunción del encarecimiento del coste de la vida, que solo en el último año ha subido un 10%. No obstante, para los profesionales del sector es bastante más lesivo el aumento de los carburantes, ya que consideran que la rebaja de los 20 céntimos aprobada por el Gobierno central se queda corta para cubrir el desfase de números que ha provocado la escalada del gasoil.

Filgueira considera que "lo ideal" para los profesionales del gremio sería poner coto a los precios de los combustibles y dejar incluso aparcada la revisión de las tarifas para evitar que los clientes paguen más por el servicio. "Sabemos que posiblemente sea inviable, pero la solución óptima sería colocar un tope al precio de la gasolina para los profesionales del transporte, porque la rebaja actual puede no servir de nada si la gasolina se pone por encima de los dos euros. Preferimos eso y seguir cobrando lo mismo al cliente, porque de lo contrario el servicio puede caer y ahora mismo las cuentas ya no dan", indica el portavoz de los autopatronos.

Filgueira destaca que la subida de carburantes ha provocado que la actividad sea "mucho menos rentable" y que cada vez es más difícil cuadrar las cuentas, "porque el tanque que antes llenabas con 40 euros ahora cuesta 75".

El colectivo viene, además, de sufrir en primera línea los efectos de la pandemia de la covid, que durante los primeros meses redujo a cero los viajes en taxi. "Un auténtico batacazo del que no hubiéramos sobrevivido de no ser por las ayudas".

En el municipio están dados de alta 88 profesionales
La Asociación de Autopatronos de Pontevedra y otros 47 concellos de la provincia reúne 440 socios taxistas, de los que 88 trabajan en el término municipal de Pontevedra.

Mitad de la tabla
El presidente de la asociación, Javier Filgueira, indica a este periódico que ahora mismo el sector se encuentra "en la mitad de la tabla". "Ni muy arriba como otros años ni muy abajo como ocurrió al principio de la pandemia de la covid".

Negociaciones
Aunque el foco está puesto en rebajar el precio de los carburantes, las distintas asociaciones gallegas de taxistas han instado a la Xunta de Galicia a pasar revista a las tarifas interurbanas. Por el momento, sin éxito.