Lores presenta el modelo urbano en el Parlamento europeo

El alcalde repasa desde Estrasburgo la transformación de Pontevedra desde 1999 y reivindica que “no hay que tener miedo” a reducir tráficos porque mejorar la calidad de vida de la ciudadanía “es bueno electoralmente”
Miguel Anxo Fernández Lores, durante su ponencia en el Parlamento europeo. DP
photo_camera Miguel Anxo Fernández Lores, durante su ponencia en el Parlamento europeo. DP

¿Qué tienen en común Pontevedra, Liubliana y Lund? Las tres ciudades han cambiado su realidad urbana a lo largo de los últimos años para reducir el vehículo privado y dar más espacio a los peatones. Y todas ellas expusieron este miércoles su transformación en el segundo Foro Europeo sobre Centros Urbanos, que esta semana se celebra en Estrasburgo y que organiza Centre Ville, una asociación de funcionarios y parlamentarios electos que trabaja desde hace más de 15 años en la renovación de los centros urbanos.  

“Estoy encantado de hablar de Pontevedra, una ciudad pensada para las personas”, comenzó el alcalde, Miguel Anxo Fenrández Lores, que explicó la evolución de la capital de las Rías Baixas desde 1999 en una mesa redonda con representantes de Liubliana (Eslovenia) y Lund (Suecia) en la sede del Parlamento europeo. En la sala en la que los eurodiputados deciden el futuro de la Unión Europea, Lores reclamó valentía política para reducir los tráficos innecesarios, los de paso (que atraviesan las urbes pudiendo llegar a su destino a través de otras vías) y agitación (los que dan vueltas en busca de aparcamiento), para mejorar las ciudades y la calidad de vida de sus vecinos. “Las decisiones políticas tomadas en beneficio de la calidad urbana son asumidas mayoritariamente por la población. No hay que tener miedo”, reivindicó. 

El regidor del BNG recordó que hay políticos, tanto los que gobiernan como los que ejercen su labor de oposición, que defienden o dudan en tomar medidas para poner coto al vehículo privado. Y afirmó que implementar políticas a favor de las personas “es bueno electoralmente”. Lores cumplirá el mes que viene 23 años como primer edil de Pontevedra.

Lores reconoció que el proyecto no fue sencillo. Se fraguó durante los doce años en los que estuvo en la oposición, mientras gobernaba el PP. “Nos basamos en todo lo que estaba escrito en la bibliografía mundial. Partimos de una ciudad que era un auténtico almacén de coches, en el que la intensidad media de vehículos triplicaba a la del centro de Madrid y quintuplicaba a la del centro de Londres”, aseguró. 

En su presentación en el Parlamento europeo, y ante una audiencia de más de doscientas personas —entre las que estaba el teniente de alcalde Tino Fernández (PSOE)y la eurodiputada do BNG Ana Miranda—, el alcalde explicó que la primera medida que se tomó fue invertir la pirámide de la movilidad, poniendo al peatón por encima de todo. “Dejamos solo el tráfico para que la ciudad funcione. Y eliminamos el de paso y agitación, que anda dando vueltas y provoca accidentes. Solo dejamos el tráfico de destino: el de acceso a garajes, el transporte público, el de servicios y los de carga y descarga. (…) Antes el vehículo era el rey; ahora lo son los peatones”, subrayó.

Ana Miranda y Tino Fernández, durante la comparecencia de Lores. DP
Ana Miranda y Tino Fernández, durante la comparecencia de Lores. DP

Según el nacionalista, el espacio que ocuparon las personas pasó del 30 al 70% en el centro de la ciudad. Y también aludió a la mejora de la seguridad vial y al Premio de Seguridad Urbana de la Comisión Europea, que le sirvió para recordar que Pontevedra implantó la zona 30 en 2010 a todas las carreteras de titularidad municipal. En ese mismo año se instalaron también los primeros 'lombos'. Ahora hay 597 reductores de velocidad en el casco urbano. “Desde 2011 tenemos cero muertos en el centro urbano”, señaló.

Otro de los asuntos aludidos fue la creación de aparcamientos, “que se duplicaron”. En este sentido, Lores puso como ejemplo el modelo de parkings disuasorios, que están cerca del centro y son gratuitos, y las zonas de servicios, con límite de 15 minutos para aparcar. “La verdad es que lo recomiendo porque funciona y no genera un tráfico excesivo”, dijo sobre este último sistema.

El regidor nacionalista reivindicó la intervención en el espacio público para generar “calidad de vida, dinamismo económico y cultural” en una ponencia titulada 'Movilidad y peatonalización: cómo hacer nuestros centros urbanos más accesibles y agradables', en la que sus compañeros de mesa redonda compartieron casi sus mismas inquietudes.

El teniente de alcalde de Liubliana, Janez Kozelj, recordó que el tamaño de Pontevedra (de 84.000 habitantes) es distinta a su ciudad (más de 280.000), cuya historia también es reciente tras su independencia de la antigua Yugoslavia. Según Kozelj, la transformación que ha vivido la capital eslovena le ha permitido recuperar el espacio público y, con él, la actividad económica local y el desarrollo inmobiliario y urbanístico de la misma. 

El tercer ponente en el foro fue el primer teniente de alcalde de Lund, Fredrik Ljunghill, que reivindicó la seguridad de la ciudad sueca. El también responsable de urbanismo de esta localidad de más de 127.000 habitantes verbalizó alguna de las frases que habitualmente utiliza Lores cuando explica el modelo urbano pontevedrés, en relación a que “las peatonalizaciones convierten los espacios urbanos en una extensión del salón de casa”. 

Aunque son ciudades distintas en tamaño, cultura e historia, Pontevedra, Liubliana y Lund coincidieron en la importancia de la intervención en el espacio público para favorecer la calidad de vida y la economía. Los responsables políticos de las tres urbes invitaron a los presentes a visitar sus localidades.