Luisa Fariña Escudero: "Cuando yo empecé, a una mujer la relegaban a la oficina"

Es la primera mujer nombrada inspectora jefa de la Policía Local sanxenxina, un cargo que, además, significa ser pionera en toda la comarca de O Salnés y en la comarca de Pontevedra, y que ostenta desde este mismo mes de julio, tras la jubilación de Manuel Ferreiro

 

Jefa de la policía local de Sanxenxo. ANXO LORENZO
photo_camera Jefa de la policía local de Sanxenxo. ANXO LORENZO

Para Luisa Fariña (Meis, 1970), la de policía siempre fue una profesión vocacional, aunque confiesa que las primeras oposiciones que comenzó a preparar fueron para la Guardia Civil. Sin embargo, lamenta, "hace 30 años, que una mujer opositase a la Guardia Civil no le hacía mucha ilusión a ningún padre ni a ninguna madre". La presión social de la época, unida a un "acontecimiento personal" le hizo cambiar de opinión y fue entonces, en 1993, cuando comenzó su camino en la Policía Local de Sanxenxo como auxiliar. Pasó a ser funcionaria de carrera en 2001 y, este mismo mes de julio, asumió la jefatura.

¿Cómo fue esa primera toma de contacto con la profesión?
La verdad es que me gustó y fue ahí cuando dije: esto es a lo que me quiero dedicar. Estuve aquí ocho años de auxiliar y luego me fui a Cambados, donde aprobé la plaza de funcionaria de carrera, me fui a la academia y, estando allí, sacaron plazas en Sanxenxo. Pedí excedencia y me presenté, me vine para aquí, y hasta el día de hoy, desde 1993.

¿Podía prever que acabaría en la jefatura? 
Hace poco opté a una plaza de superior categoría y estuve ejerciendo de oficial en funciones. Llegué a la jefatura sin esperarlo, pero estoy ilusionada y convencida.

¿Existe el llamado techo de cristal en esta profesión? 
Hace años, cuando yo empecé, sí. Ver a un hombre policía entraba dentro de la normalidad, pero ver a una mujer no lo era tanto. A una mujer policía no le dejaban hacer determinadas funciones, no iba sola a determinados sitios y la relegaban más a trabajos de oficina y al trabajo administrativo. Estaba más apartada de todas las funciones. A día de hoy creo que no. Sí es cierto que el porcentaje de hombres es mucho más elevado que el de mujeres, por lo que acaba habiendo más mandos hombres que mujeres. Sin embargo, pienso que la sociedad ya ha asumido perfectamente a la mujer policía, a la mujer guardia civil o a la mujer bombero.

"Llevo en Sanxenxo muchos años y sé que ha mejorado mucho. Me gustaría seguir avanzando, también con las tecnologías"

¿La Policía Local de Sanxenxo cambiará en lo sucesivo con usted en la jefatura? 
Llevo aquí muchos años y sé que se ha mejorado mucho.  Evidentemente una vez que estoy en este puesto me gustaría seguir avanzando, en especial también con las nuevas tecnologías, a las que hay que ir adaptándose. Mejorar en todos los sentidos pero, sobre todo, mantener y avanzar en esa calidad de vida que estamos proporcionando a los vecinos a nivel de seguridad en la vía pública, en las playas y en la movida nocturna, que ahora mismo ya es muchísima. En este tipo de seguridad Sanxenxo es el referente. 

El turismo, las playas, la seguridad en el ocio nocturno... ¿Cómo de difícil es coordinarlo todo? 
Es muy difícil mantener el equilibrio, porque hay gente que viene a disfrutar, y gente que viene a descansar. Pasamos de 18.000 habitantes a 150.000 en cuestión de una semana, con gente que va y viene continuamente. Pero lo estamos consiguiendo, el año pasado se llevó bastante bien.

¿A qué dedica más esfuerzos la Policía en un verano en Sanxenxo?
Al tráfico y a la movida nocturna. Además de algún pequeño accidente no hay nada a nivel delictivo que cause especial alarma. Lo que más nos interesa ahora es tener el tráfico y la movida nocturna bajo control y conseguir el equilibrio.

¿Y cómo se consigue ese equilibrio?
Estando ahí a pie de calle y a base de trabajo. El Ayuntamiento se ha involucrado mucho y, entre policías y auxiliares, llegamos a una media de 35 cada verano. Somos muchos efectivos para mantener el equilibrio.

"Cuando hay entre 2.000 y 5.000 personas en el puerto, controlar la salida de los locales es difícil y hay que gestionar el ruido"

¿Cuál es el operativo que se está llevando a cabo este verano? 
Por el día regulamos el tráfico con presencia policial en la calle y, por la noche, que es lo que más nos preocupa en la zona del puerto, hacemos controles de todo tipo: de tráfico, alcoholemia y drogas. Estamos presentes las 24 horas, pero en las horas nocturnas es permanente, desde las 22.00 horas hay patrullas en toda la zona del puerto y de la movida. Y así será todo el verano.

¿Qué tipo de situaciones se repiten con más frecuencia dentro del ocio nocturno?
El año pasado, al estar dentro de la pandemia, Sanxenxo no fue Sanxenxo en este sentido. Otros años sí que hubo bastante botellón, sobre todo en las afueras, lo que nos complicaba bastante. En lo que va de temporada este año no tuvimos ningún problema con el botellón, fuera de algo esporádico, que precisamente se paró por la presencia policial. No está habiendo especial problema con esto ni con los horarios de cierre, ya que estamos muy encima, porque si hay problema con los horarios esto nos genera luego problemas en la calle. Cuando metes en el puerto de Sanxenxo entre 2.000 y 5.000 personas, a la salida de los locales van todos al mogollón. Controlar eso es muy difícil y de lo que se trata es de gestionar ese ruido puntual de las seis y las siete de la mañana.

¿Y las infracciones o delitos más recurrentes? 
Alcoholemias y robos puntuales en las playas, pero son esporádicos.

Y tanto dentro como fuera de la comisaría, ¿Cómo es Sanxenxo? 
Es un lugar seguro, perfecto para trabajar, para vivir y agradable a todos los niveles.