sábado. 07.12.2019 |
El tiempo
sábado. 07.12.2019
El tiempo

"Manuel Sineiro me dijo que me fuese a mi país, que mi marido ya no iba a aparecer"

Los acusados, en la Audiencia, en la tarde de este jueves. RAFA FARIÑA
Los acusados, en la Audiencia, en la tarde de este jueves. RAFA FARIÑA
La esposa de José Villaverde, narco pontevedrés socio de Pelopincho, declaró desde Bolivia para señalar a Machucho por el ajuste de cuentas

Viviane reconoce al marroquí en una visita a su casa de Monte Porreiro. Viviane reconoce a Sineiro, alias Machucho, cuando se lleva a José Villaverde. El móvil de José Villaverde deja de sonar en el mismo lugar en el que repite un móvil atribuido al mismo individuo marroquí. Las piezas parecieron encajar este jueves en la Audiencia de Pontevedra, para satisfacción del fiscal jefe, Juan Carlos Aladro, que intenta acreditar que Manuel Sineiro y otros tres individuos relacionados con el narcotráfico gallego entregaron al citado Villaverde y tal vez también a su socio Pelopincho a los proveedores de un gran alijo de hachís (4.000 kilos) que se perdió en el mar. Desde entonces (18 de noviembre de 2010) se les da por desaparecidos, aunque la Policía les cree muertos. 

El puzzle tomó forma con el testimonio de Viviane de Oliveira, de nacionalidad brasileña, la esposa del narco Villaverde, vecino de Monte Porreiro, y que intervino desde Bolivia mediante videoconferencia. La mujer relató con todo lujo de detalles cómo Machucho acudió a su domicilio, se fue con su marido en su coche y le siguieron otros dos vehículos, probablemente un Peugeot y un Opel Vectra en los que viajaban el resto de acusados. 

El viaje no tenía más fin que la entrega del pontevedrés al representante de un gran grupo magrebí dedicado al tráfico internacional de hachís por vía marítima. Medió en ello, según la Policía, un conocidísimo traficante de O Salnés condenado por el intento de introducción de las cuatro toneladas de droga que se perdieron pocas horas antes de los hechos que se juzgaban. 

Viviane, que reconoció la fotografía del marroquí con pasaporte español afincado en Melilla como una de las personas que se reunía con su marido de forma habitual, se mostró sincera, y explicó que tras presentar la denuncia en la Policía fue a casa de Machucho para pedirle explicaciones sobre el paradero de su esposo. "Me dijo que me fuese a mi país, que mi marido ya no iba a aparecer". Dijo, además, conocer perfectamente a Pelopincho. "Claro que conocía su casa". La figura del narco de Ribeira apareció en un segundo plano, aunque su desaparición, forzosa o no, se ubica temporalmente en el mismo momento y se relaciona con los mismos hechos. 

"Estoy segura de que está muerto, pero quiero tener un cuerpo al que poder llorar", concluyó. 

Con anterioridad intervino el entonces jefe del Grupo I de Greco Galicia, uno de los responsables de la investigación y que también lideró las pesquisas relacionadas con el alijo de 4.000 kilos de hachís. El inspector dejó clara la relación entre Villaverde, Machucho y el grupo magrebí en la organización del narcotransporte, lo que puso en bandeja al fiscal el móvil para la posterior desaparición: un ajuste de cuentas tras la pérdida de la droga. 

En el lado contrario se hallan las defensas de los acusados, que insistieron en que no existe prueba suficiente para enervar la presunción de inocencia de sus patrocinados. La Audiencia decidirá.

El fical pide diez años de cárcel
"Alguien muy poderoso, los proveedores, decidieron hacer efectivo el pago, o algo mucho peor". El fiscal jefe, Juan Carlos Aladro, dejó claro que lo que se juzgaba este jueves en Pontevedra era la detención ilegal del narco José Villaverde, que se fue de su casa de Monte Porreiro junto a Manuel Sineiro, Machucho, para no regresar. Sin embargo, deslizó que el asunto procede de la pérdida de un alijo de 4.000 kilos de hachís vinculado a los dos citados y al también desaparecido Pelopincho, droga que se perdió horas antes del suceso, en noviembre de 2010.

El Ministerio Público mantuvo su petición definitiva de diez años de cárcel para los cuatro acusados, el citado Sineiro y sus compañeros de banquillo, F.S., F.T. y J.C., presuntos colaboradores en lo ocurrido aquel día.

"Manuel Sineiro me dijo que me fuese a mi país, que mi marido ya no...
Comentarios