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Mariscadoras salvan a un delfín que quedó varado con la bajamar

Mariscadoras con el delfín. DP
Mariscadoras con el delfín. DP

El ejemplar, de tres metros de largo y 350 kilos de peso, permanecía inmóvil a la altura de Celulosas ►Efectivos del Cemma y Bomberos improvisaron cadena humana acuáticas para conducir al animal hacia mar abierto

Pasaban unos minutos de las 10 de la mañana cuando la ría de Pontevedra descubría una estampa inusual. Un conductor que circulaba por la autovía en dirección a Marín alertó a las mariscadoras que estaban a punto de terminar su jornada laboral de que en mitad del agua, a la altura de los edificios de Celulosas, se encontraba un delfín varado encima del arenal.

A través de la línea telefónica, los expertos iban indicando a las improvisadas rescatadoras las atenciones que debían prestar al delfín

El operativo de rescate se activó en segundos. Varias trabajadoras de la ría que todavía seguían en el agua se acercaron hasta la zona indicada y confirmaron la presencia del cetáceo. "Estaba inmóvil, de vez en cuando movía la aleta de atrás pero poca cosa. Y a veces resoplaba por el agujero que tiene encima de la cabeza", explica Mari Carmen Vázquez, patrona mayor de la cofradía de Lourizán, una de las personas que se mantuvo junto al animal hasta que llegaron los biólogos de la Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños (Cemma), que se desplazaron desde Nigrán.

El delfín varado en Lourizán EDPDurante ese tiempo, y a través de la línea telefónica, los expertos iban indicando a las improvisadas rescatadoras las atenciones que debían prestar al delfín, una hembra adulta de tres metros de longitud y unos 350 kilogramos de peso. "Nos decían que le echásemos agua por encima con cierta frecuencia y que comprobásemos como reaccionaba", explica Mari Carmen Vázquez.

RELEVO. Al tiempo que la Central de Emerxencias 112 notificaba el hallazgo al Cemma, también alertaba a los efectivos de Protección Civil y a los Bomberos de Pontevedra para que se desplazasen al lugar y colaborasen con el rescate. El despliegue del operativo, en un lateral de la autovía de Marín, desató la curiosidad de numerosos conductores, alguno de los cuales no dudó en estacionar su vehículo en Os Praceres para seguir de cerca la evolución de las tareas.

Mientras tanto, la marea ya había subido bastantes centímetros y permitía que el cetáceo comenzase a moverse por sí mismo. "Ao principio estaba bastante tranquilo, pero a medida que recuperaba a mobilidade empezou a poñerse un pouco nervioso", explica Alfredo López, del Cemma.

Cuando el mar adquirió un nivel suficiente, se articuló una cadena humana entre los biólogos, algunas mariscadoras y los bomberos que habían acudido con sus trajes acuáticos y una moto de agua. "Fixemos unha especie de barreira para obrigarlle a voltar á canle central da ría e así regresar cara mar aberto. Custoulle un pouco pero ó final fíxoo", detalla el experto.

Sobre la cada vez mayor presencia de estos ejemplares junto a la costa, López aclara que no es nada excepcional, "porque eles remontan a ría na procura de alimento. De feito, este verán foi bastante habitual mirar arroaces cerca das praias e mesmo ao carón do clube náutico".

SE DESORIENTÓ. En este caso concreto, el biólogo sospecha que pudo haber perseguido algún pez que lo condujo hacia el interior de la ría, "e unha vez dentro desorientouse por calquera motivo, tal vez pola baixamar, e perdeu a canle central, quedando varado sobre a area".

Desde el verano de 2017, las costas pontevedresas han sido escenario de una progresiva presencia de cetáceos, singularmente ballenas y delfines, para regocijo de los biólogos y de los veraneantes que tenían la oportunidad de contemplarlos en vivo. "A primavera retrasouse e produciuse unha explosión de vida durante o verán, polo que todos os animais que comen no mar están polas nosas costas, entre eles os golfiños e as baleas", explica López.

Los delfines que surcan las aguas gallegas son de la especie mular y tienen entre 3,5 y cuatro metros de longitud. Están aclimatados a unas aguas más frías que los que habitan en otras latitutes donde son más templadas.

Mariscadoras salvan a un delfín que quedó varado con la bajamar
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