Marisol, la celadora que ilumina las Urgencias

El servicio del Provincial donde se atienden las urgencias pediátricas se viste de Carnaval gracias a una sanitaria que dedica tiempo y recursos a decorar las instalaciones, también por Navidad
Marisol (derecha) con dos compañeras de servicio en las Urgencias del Provincial. GONZALO GARCÍA
photo_camera Marisol (derecha) con dos compañeras de servicio en las Urgencias del Provincial. GONZALO GARCÍA

Visitar las Urgencias pediátricas del Hospital Provincial nunca es plato de buen gusto ya que, por norma general, es un lugar al que solo se acude cuando la salud de los pequeños flaquea. Vaya por delante que el trato humano de los profesionales que trabajan en el servicio ayuda sobremanera a quitar hierro a estos episodios, pero sin duda otro factor que ayuda a iluminar este espacio es la metamorfosis que sufre la unidad durante las fechas señaladas. Ahora mismo, coincidiendo con el Carnaval, las Urgencias se han vestido de Entroido. Banderolas coloridas coronan los pasillos, mientras varias figuras de payasos, superhéroes y personajes de cuento dan la bienvenida a los jóvenes pacientes en el pasillo. Un microuniverso de fantasía que consigue algo que no logran muchos medicamentos: arrancar sonrisas y omitir, aunque solo sea por momentos, las molestias que hacen recurrir al médico.

La decoración cuenta con la colaboración de la plantilla, pero a todas luces el gran motor de la iniciativa es Marisol Dorado, una celadora veterana del Provincial que dedica (mucho) tiempo y esfuerzo a engalanar las urgencias. Cuando le preguntan por qué lo hace dice que le mueven dos cosas. Una de ellas es su devoción por la artesanía, que de hecho la empuja a realizar otro tipo de creaciones manuales. Y otra, no menos importante, es la reacción del público infantil y sus acompañantes, que observan todos los detalles de las piezas y que incluso sacan fotos a los diseños. Eso sí, aún estando en el "plató", es difícil que Marisol confiese que es obra suya y habitualmente despeja balones diciendo que fue faena de una compañera. "No me gusta ser protagonista de nada", explica a este periódico.

Marisol (derecha) con dos compañeras de servicio en las Urgencias del Provincial.
Decoración de las pasadas navidades. DP

La celadora empezó a decorar el servicio hace diez años plantando en las repisas del servicio varias fofuchas, unas muñecas fabricadas a mano y que principalmente están compuestas de goma eva. Las primeras creaciones representaban las distintas categorías de trabajadores que operan en el servicio: celadoras, enfermeras, médicas, personal de admisión... Luego se añadieron al elenco otros personajes y con el paso tiempo Marisol se animó a decorar la unidad con motivos de Navidad, la cita a la que dedica más recursos y "muchísimas horas" de su tiempo libre. Los compañeros contribuyen con una aportación económica para recrear la idea que empieza a concebir con bastante antelación, "más o menos desde octubre".

El diseño de las últimas Navidades fue de récord. Dice que la idea de reproducir una cabalgata,
"con sus pajes y sus reyes magos" supuso un reto, aunque quizás influya también el hecho de que sean sus penúltimas Navidades en el complejo. Tras 47 años dando el callo en la sanidad (34 en Medicina Interna y 12 en Urgencias), Marisol se jubilará el año que viene y algo le dice que es probable que nadie tome el testigo, "porque requiere mucho esfuerzo y muchas horas de dedicación".