El marisqueo constata la alta mortandad de almeja en el regreso a la playa

"Nos costó la mañana entera cubrir la mitad de la cuota normal", dicen las mariscadoras que vieron los precios recuperarse en la lonja de Campelo ► Biólogos cifran entre un 50 y un 80% la pérdida de molusco y las cofradías trasladarán sus estudios al Consello Galego de Pesca
Lonja de Campelo. RAFA FARIÑA
photo_camera Lonja de Campelo. RAFA FARIÑA

"Necesitamos la mañana entera para cubrir la mitad de la cuota normal", dice la patrona mayor de la Cofradía de Lourizán. El marisqueo regresó este lunes a la actividad tras el parón de dos semanas decretado con el objetivo de recuperar el producto a raíz de la alta mortandad producida por la tormentas y la bajada de la salinidad.

"Hoy [por este lunes] fue el primer día, cogimos cinco kilos y nos costó toda la marea. Así como avancen las semanas y después de diciembre la cosa se pondrá peor", manifiesta Carmen Vázquez Nores.

Coincide en su análisis el patrón mayor de la Cofradía de San Telmo. "Murió un montón de almeja de tamaño grande, teníamos la mitad de lo habitual y en a flote también aún se cogían algunos kilos, pero fue muy difícil completar la cuota", añade César Rodríguez.

Los pósitos de San Telmo y Lourizán son dos de los que participaron en la reunión convocada por la federación provincial en Arcade para analizar la situación que vive el sector ante la elevada mortandad de molusco y los últimos cierres de las áreas productivas. El objetivo es estudiar la situación de cada zona de marisqueo de las Rías Baixas para trasladarla el próximo 30 de noviembre al Consello Galego de Pesca.

"Queremos llevar al Consello una impresión de cuál es la situación ría a ría y cofradía a cofradía para poder reclamar un plan de ayudas", señala César Rodríguez, que explica que "a lo mejor diciembre lo vas capeando con menos cuota, pero luego está también el año que viene y si murió mucha almeja se puede notar a largo plazo", añade.

En el encuentro entre cofradías se pusieron sobre la mesa los primeros informes realizados por biólogos y especialistas que estos días estudian la mortandad de la almeja en las playas de la provincia y que, a falta de obtener conclusiones definitivas, cifran las pérdidas desde un 50 a un 80 por ciento, según las zonas afectadas.

"Algunos biólogos están aún muestrando, otros ya tienen una pequeña idea de lo que tenemos", dice la patrona mayor de Lourizán. "Algunas cofradías todavía no se atreven a valorar la situación al cien por cien porque hoy pueden tener un valor de un 80% de pérdida, que en unas semanas puede ser todavía superior", explica.

Así, una vez se obtengan todas las conclusiones se planteará la necesidad de que las rías se declaren zona de emergencia o establecer planes de recuperación de cada área productiva.

"Estos estudios tienen en cuenta más cosas que la salinidad, porque en algunas zonas ya había problemas de crecimiento del molusco antes de los temporales, como en la Ría de Arousa y hay que aclarar por qué", manifestó Vázquez Nores.

"Casi toda las rías tenemos algún problema. Eso significa que ahí está pasando algo, el agua dulce es evidente, la supervivencia de la almeja es en el medio salino, pero cuando se detecta que no hay crecimiento es que algo más está pasando", sostiene la patrona de Lourizán que recuerda que 3,000 familias vivien en la provincia del marisqueo a pie y a flote.

También el sector de los mariscadores a flote volvió este lunes a faenar y según la patrona mayor de Lourizán "se fueron desesperados" por la falta de recurso detectada.

"Murió una cantidad importante de molusco, pero está peor el marisqueo a pie que a flote porque cuando las mareas son bajas y la arena queda al descubierto y te cae una tromba de agua el agua dulce entra en la arena y mata al molusco, mientras que en el marisqueo a flote tienes más margen", manifiesta el patrón de San Telmo.

Mariscadoras retoman su actividad. JAVIER CERVERA-MERCADILLO
Mariscadoras retoman su actividad. JAVIER CERVERA-MERCADILLO

Empiezan a recuperarse los precios

Tras una vuelta al marisqueo "a medio gas", los responsables de las cofradías del fondo de la ría subrayaron este lunes que por lo menos se empezaron a recuperar los precios. Así, si hace dos semanas la almeja japónica se vendió en la lonja de Campelo a ocho o nueve kilos, uno de los precios más bajos alcanzados en los últimos tiempos, este lunes se recuperaba hasta estar entre 14 y 18 euros el kilo.

"En la reunión nos iban llegando los precios y hemos visto que se alcanzaban los 18 euros el kilo en algunas zonas", señaló la patrona de Lourizán. Aún así, la campaña navideña se presenta con una gran incertidumbre para el sector, según las mariscadoras. "Llevábamos un buen año con buenos precios en la Ría de Pontevedra por el cierre de Noia", recordaron. Sin embargo "esta situación actual hace que tengamos por delante una campaña de Navidad complicada para el sector de a pie y a flote", apostilló Vázquez Nores

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