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El marisqueo resiste el cierre de la hostelería decretado por la Xunta

Una mariscadora controlando el tamaño de la almeja en Poio. DAVID FREIRE
Una mariscadora controlando el tamaño de la almeja en Poio. DAVID FREIRE
Los buenos precios de la almeja marcan la primera jornada ►La extracción de berberecho se suspende por su cotización a la baja

El marisqueo resiste el cierre hostelero. Al menos de momento. Los buenos precios de la almeja marcaron ayer la primera jornada de faena del sector desde que el pasado sábado entraran en vigor las nuevas restricciones de la Xunta para la comarca por el aumento de contagios de coronavirus.

"De momento non hai queixa", asegura Marina Buceta, la presidenta de la Agrupación de Mulleres a Pé de la cofradía de San Telmo de Pontevedra, la más numerosa de las tres que existen en la ría. "Todo o mundo colleu a cota", dijo sobre el tope de diez kilos de japónica que se podían extraer.

DAVID Marisqueo en A Seca. Los mariscadores a pie vuelven a recoger berberecho. Empiezan a las 7. Lo que pillemos a las 9., viernes, 13 nov · 9:00–9:00En la subasta celebrada en la lonja de Campelo, la almeja osciló entre los 7,76 y los 9,58 euros por kilo, según el tamaño. La mayor parte de la mercancía fue a parar a grandes cadenas del ámbito de la alimentación, lo que permitió amortiguar el parón de la restauración. "Se nos mantemos así, coas grandes superficies, e vendéndolle a particulares podémonos dar cun canto nos dentes. Porque a situación non é boa", explica Buceta sobre el cese de actividad de la hostelería.

La única nota negativa de la jornada la marcó la baja cotización del berberecho. "Baixou porque abriron (el marisqueo) en Noia e caeron os prezos", asegura la presidenta de la asociación de Mulleres a Pé. Su valor en la subasta se situó en 2,95 euros. El precio medio durante el pasado mes de septiembre superaba los nueve euros.

Los mariscadores a pie, que trabajan a pie de playa y que representan en número a la mayor parte del sector, retomaron este verano la extracción de este bivalvo tras años de parón por la marteilia, un parásito que diezmó su población. Solo los mariscadores a flote pudieron extraer en los últimos años este molusco, aunque con cantidades muy inferiores.

La elevada mortandad del berberecho se detectó en 2012, cuando las capturas superaban los 167.000 kilos y la facturación se encontraba por encima de 1,4 millones de euros. A partir de entonces, el mercado se desplomó. Hasta el punto de que el año pasado la lonja de Campelo subastó 136,20 kilos por poco más de 646 euros.DAVID Marisqueo en A Seca. Los mariscadores a pie vuelven a recoger berberecho. Empiezan a las 7. Lo que pillemos a las 9., viernes, 13 nov · 9:00–9:00

El Instituto Tecnolóxico do Medio Mariño (Intecmar), un organismo dependiente de la Xunta, todavía estudia la forma de combatir la marteilia. La falta de berberecho común ha obligado a muchas cofradías a optar por variedades que antaño se descartaban en el mercado, como el birollo, que es el que predomina en Pontevedra.

Además de por la lucha biológica o las toxinas, que han provocado hasta tres cierres extractivos este año, el sector mira de reojo su campaña estrella: la navideña. "Ogallá aguanten os prezos. Pero andamos coa mosca detrás da orella co coronavirus", reconoce Buceta. 

"Los furtivos trabajan hasta en estado de alarma"

Las playas del fondo de la ría de Pontevedra mantienen el operativo de control para tratar de mantener a raya a los furtivos. Así lo asegura el patrón mayor de la cofradía de San Telmo de Pontevedra, César Rodríguez, que explica que los vigilantes seguirán velando porque no se roben mercancía de los arenales. "Hay menos porque alguno está teniendo problemas judiciales. Pero los furtivos trabajan hasta en estado de alarma", asegura.

Cae la facturación
La lonja de Campelo cerrará el año con una importante caída en la facturación como consecuencia de la pandemia de la covid y por los episodios de toxinas, que paralizaron la actividad del sector marisquero. En lo que va de año, la rula poiense movió más de 4,6 millones de euros, un 37% menos de los 2,9 millones del mismo período de 2019.

500 empleos
El sector del marisqueo a pie emplea en la actualidad a casi 500 personas. Los que faenan en embarcaciones superan los cien.

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