Los 'marqueses' y 'marquesas' de Riestra

Negocios históricos como la Imprenta Paredes o el Café Lar dieron paso a otros más modernos como la peluquería Ana Barros o El Dulce de Leche

Situada entre la Praza de España y la Rúa da Oliva, se encuentra en Pontevedra la calle Marqués de Riestra, una vía que en 1853, tal y como recuerda Juan Juega Puig en su libro Rúas de Pontevedra, "era un camiño que conducía desde a porta de Santo Domingo ó Campo de San Xosé, que progresivamente se urbanizou". La corporación municipal acordó, el 21 de diciembre de 1880, y después del fallecimiento de Francisco Antonio Riestra, denominar a esta vía como Rúa de Riestra, pero en 1950 y después de que su hijo, José Riestra López, recibiese el título de marqués, la denominación de la calle se transformó en Marqués de Riestra, tal y como se conoce en la actualidad.

El recorrido de esta vía comienza en las Ruínas de San Domingos pero en ella, tal y como explica Ramón Rozas en su libro Rúas de Pontevedra, hubo a lo largo de los años otras historias, "como a do propio Diario de Pontevedra, que tivo aquí a súa sede fundacional, e negocios que daquela eran a foguetería dos irmáns Otero, a marmolería de Xosé Lois, Acuña o ferreiro ou os almacéns de Salvador Martínez". Por no hablar, añade Rozas, de otros negocios como "O Café Lar, a Imprenta Paredes, o Garaxe Miranda, a Tintorería May, os bares Pinky e a A Manchega".

Comercios

La mayoría de ellos forman parte ya del pasado. Poco a poco fueron dando paso a otros negocios que conviven actualmente en esta calle. Solo entre las ruinas y la confluencia con la vía Gutiérrez Mellado hay más de una decena de establecimientos. Uno de los más míticos, el quiosco de Jesús García, que fue fundado hace 78 años por el padre del actual propietario. "Esta zona cambió muchísimo desde entonces. Antes había muchos más establecimientos y por aquí pasaban incluso los autobuses", recuerda el dueño.

Gran trayectoria también la de la Peluquería París Riestra, que este miércoles cumple justamente 52 años. "Lo peor que tiene actualmente la calle es la falta de comercios, porque hay mucho bajo cerrado", afirma el propietario, Enrique Lores.

Imagen de la década de los 90 del segundo tramo de la vía. ARCHIVO
Imagen de la década de los 90 del segundo tramo de la vía. ARCHIVO

Histórica también la relojería Ignacio Rey, que fue fundada en 1921. "Gracias a la peatonalización pasa más gente por aquí pero el problema es que no hay aparcamiento y eso provoca que la gente del rural ya no venga porque tienen que dejar el coche en las afueras y venir andando, y eso siempre cuesta más", reconoce Elena Canle.

Entre los negocios de este tramo de la vía destaca O Recreo (se trasladó en 2019), la Galería Abadía (abrió hace 5 años) o la copistería Códex. Esta última se trasladó a esta vía hace tres años desde la Rúa Marquesa. Uno de sus socios, Juan Carlos Fontanes, asegura que "ahora cambiamos a mejor porque esta calle está mejor situada, es más amplia, tiene más luz y mucha más visibilidad".

Hostelería

Los comercios no son los únicos que conviven en esta calle. La hostelería también está muy presente en Marqués de Riestra, especialmente en el tramo más próximo a la Praza de España.

Allí se sitúan, entre otros, la hamburguesería Ñan o el Club del Café, que abrió hace más de 10 años. También El Dulce de Leche Alameda, que aterrizó en la zona el 11 de octubre de 2021. Su propietaria, Valeria Giráldez, asegura que esta "es una zona por donde pasa muchísima gente".

"Estamos rodeados de los puntos de más peso de funcionariado de la ciudad y también de la Facultad de Bellas Artes", afirma. Sin embargo, la localización no solo trae cosas buenas ya que, tal y como señala la empresaria, "aquí estamos siempre en el punto de mira de todo y estamos muy afectados por Patrimonio por estar justo en frente de las ruinas, algo que me dio muchos problemas cuando quise abrir por la terraza, el toldo, el rótulo...".

También, en el aspecto negativo, añade Giráldez, están las palomas. "Un domingo por la mañana me pueden romper fácilmente 30 piezas de vidrio", lamenta la propietaria.

Algunos comerciantes y hosteleros de la calle Marqués de Riestra. DAVID FREIRE
Algunos comerciantes y hosteleros de la calle Marqués de Riestra. DAVID FREIRE

El último tramo

En la última parte de Marqués de Riestra, entre Gutiérrez Mellado y la Rúa Oliva, también conviven otros comercios y cafeterías. Entre ellas, Marcos Saira (que abrió en 2015), la tienda de Milagros Molero (hace 20 años), la Panadería Meu Bakery & Coffee (en 2020), o la cafetería O Forno (abrió hace una semana).

Entre los más veteranos está la Óptica Lafuente que, tal y como explica la empleada Andrea Crujeiras, "abrió hace más de 40 años aunque el nuevo proyecto comenzó a finales de 2018", y la peluquería Ana Barros, con 36 años de actividad. La propietaria de este último negocio recuerda como cuando ella empezó "esta calle era de doble sentido de circulación y había sitio para aparcar".

En la actualidad, añade, lo peor "es la circulación, porque aunque tenemos un solo sentido, realmente pasan coches para los dos lados y se tienen que subir a las aceras para poder pasar". En su opinión, "desde ese cambio, la calle quedó mucho más muerta".

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