Más de 4.700 viviendas del rural podrán conectarse a la traída y al alcantarillado

Viaqua ha ejecutado 36 de los 38 proyectos incluidos en las mejoras del contrato del agua, que tenían que haber rematado antes de 2022. La concesionaria tiene pendientes dos obras: el último tramo del saneamiento de Verducido y la construcción del depósito de Valadares

Obras de saneamiento en la zona sur de Verducido. FOTO: CONCELLO
photo_camera Obras de saneamiento en la zona sur de Verducido. FOTO: CONCELLO

Las obras para completar el abastecimiento y el saneamiento en el rural de Pontevedra encaran su recta final. Un total de 4.759 viviendas de las 13 parroquias que aún no contaban con estos servicios básicos podrán beneficiarse de la nueva red pública municipal.

Viaqua ha ejecutado ya 36 de los 38 proyectos para llevar la traída y el alcantarillado a las aldeas. Los trabajos forman parte de las mejoras incluidas en el contrato del agua, que se renovó en 2018 con el compromiso de que la empresa concesionaria tendría que invertir más de 58 millones de euros en extender la traída y el alcantarillado a Santo André de Xeve, Santa María de Xeve, Verducido, Campañó, Bora, Alba, Cerponzóns, Marcón, Salcedo, Lourizán, Lérez, Tomeza, Bora y Mourente.

La adjudicataria tenía que haber rematado los trabajos en el último trimestre de 2021. La pandemia del coronavirus, las trabas administrativas y la dificultad para lograr el permiso de algunos particulares para facilitar el paso de las tuberías por sus fincas han retrasado este calendario en más de dos años.

En la actualidad faltan por iniciarse dos proyectos. Uno de ellos es el último tramo del saneamiento de Verducido, que dará servicio a cien casas del núcleo que da nombre a la parroquia y de Covadáspera. El acuerdo con un vecino permitirá movilizar los más de 2,3 millones de euros para terminar esta canalización en la zona.

La otra actuación pendiente es la construcción del depósito de Valadares, en Marcón. La instalación tendrá capacidad para almacenar 2.500 metros cúbicos de agua y su coste ascenderá a 2.025.785,12 euros.

11.136 vecinos

La Concellería de Rural, que dirige María Xosé Abilleira, es la encargada del control político de estas obras, en las que ya se han invertido más de 52,6 millones de euros, una cifra sin precedentes en el rural. Los beneficiarios serán 11.136 vecinos.

Viaqua ha llevado a cabo 16 proyectos de saneamiento por casi 23 millones de euros que darán servicio a 1.323 domicilios en los que residen 3.155 personas. Las actuaciones se han completado al cien por cien en Campañó, Marcón, Salcedo, Lérez y Tomeza. Sin embargo, en Santo André de Xeve, Santa María de Xeve, Verducido, Bora, Alba, Cerponzóns y Lourizán el nivel de ejecución se sitúa aún entre el 70 y el 99%.

La traída de agua llegará a 3.436 casas en las que viven 7.981 vecinos. El coste de estas actuaciones se sitúa por encima de los 27,2 millones de euros. Su ejecución ha terminado en Lourizán, Salcedo, Tomeza, Marcón y Mourente. Y solo falta Bora, en el que el porcentaje de ejecución es del 95%.

El resto de los proyectos, cinco en total, incluidos en las mejoras del contrato del agua son la reforma integral de la calle Echegaray, la mejora de la red en la Rúa da Porta Grande, la impermeabilización del depósito de la estación potabilizadora de Lérez, la sustitución de la canalización de agua debajo de la autopista AP-9 y la mejora del bombeo de la estación de Monte Porreiro. El presupuesto de estas obras suman 2,46 millones de euros.

Los enganches

El abastecimiento y el saneamiento en el rural pontevedrés sumará 13 parroquias a las dos que ya disponían de este servicio antes del citado contrato millonario con Viaqua, que eran A Canicouva y Ponte Sampaio.

Aún así, la oposición reclama al Concello que no deje atrás las viviendas que no podrán unirse al alcantarillado por la distancia que las separa de la nueva red. El PSOE calcula que un 10% de las viviendas de las parroquias quedarán fuera de la red pública y pide alternativas. Este lunes llevará esta petición al Pleno municipal en forma de moción.

Una vez finalizadas las obras de las tuberías de fecales, las viviendas que estén a menos de 50 metros de estas canalizaciones están obligadas a conectarse. El enganche a la red de suministro de agua es voluntario.

Los trabajos se completarán con el asfaltado de las carreteras por las que pasa la red

Las obras del abastecimiento de agua y la red de alcantarillado en el rural se completará con el asfaltado de todas las carreteras por las que pasa la red. En al menos siete parroquias en las que se han llevado a cabo estos trabajos todavía no se ha repuesto el firme en condiciones, una situación que genera malestar vecinal y que prevé solucionarse lo antes posible. Viaqua repavimentará 239 kilómetros de viales. 

242 kilómetros. De ellos 147 kilómetros se corresponden con la red de agua y los 95 restantes con el sistema de alcantarillado.

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