Impulso a la divulgación de los bancos de germoplasma de la Misión Biológica

Cocineros como Javier Olleros, productores como Antonio Cavada y docentes como Ricardo Fernández se unen al proyecto Biomisión: a cociñar tesouros, que busca trasladar a la ciudadanía el trabajo que hay detrás de los proyectos de recuperación de variedades locales mejoradas de maíz, brásicas y leguminosas
Rafael Zas, Pilar Soengas, Pedro Peón, Ricardo Fernández y Antonio Cavada en la presentación de este miércoles en la MBG. DAVID FREIRE
photo_camera Rafael Zas, Pilar Soengas, Pedro Peón, Ricardo Fernández y Antonio Cavada en la presentación de este miércoles en la MBG. DAVID FREIRE

La Misión Biológica de Galicia (MBG) presentó en la mañana de este miércoles en su sede en Salcedo (Pontevedra) el proyecto divulgativo Biomisión: a cociñar tesouros, con la colaboración de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), del Ministerio de Ciencia e Innovación, y en el que participan Culler de Pau, a través de su chef doble estrella Michelin Javier Olleros; El Calabacín Rojo, encabezado por el productor Antonio Cavada, y el CIFP Carlos Oroza, representado por el profesor Ricardo Fernández Guerra.

El objetivo es divulgar los bancos de germoplasma de la MBG de maíz, brásicas (coles, grelos, repollos y berzas) y leguminosas (judías y guisantes), así como el proceso "del banco a la mesa".

Para ello, se ha puesto en marcha una biomision.eu con información divulgativa sobre los bancos de germoplasma.

También se ha elaborado un vídeo de animación sobre los bancos de germoplasma y otro vídeo que muestra cómo una semilla del banco acaba, a través de la intervención de personas con diferentes perfiles (personal de investigación, productores, cocineros, formadores…), en el plato. Ese segundo vídeo se presentará a mediados de diciembre.

Por último, con el objetivo de divulgar los bancos de germoplasma entre el público con edades comprendidas entre los 12 a 18 años, se promueve un concurso en las redes sociales cuya participación estará abierta desde el 1 de diciembre al 30 de enero.

"En realidade, o seu banco será o supermercado, froitaría, praza... Terán que indagar nos produtos relacionados coa MBG-CSIC e buscar as variedades que están á venda. Tamén lles pedimos que leven para casa algún deses produtos e o incorporen a un prato. A participación é moi fácil, só teñen que rexistrar en fotos ou vídeo todo o proceso e publicalo en redes (twitter, tik-tok ou instagram) co hashtag #biomision. Os videos e fotos máis curiosos, traballados e divertidos terán premio", explicó Pedro Peón Torres, técnico de I+D+i en la MBG y promotor de la iniciativa.

Retorno a la sociedad

Pilar Soengas, investigadora de la MBG subrayó que llevan "muchos años" recolectando variedades locales de esta semillas, que "conservan, estudian y mejora" a cambio de un enorme coste económico, personal y de tiempo, por lo que ahora quieren que "tengan un retorno a la sociedad".

Y es que el círculo se cerrará cuando estas súper semillas vuelvan a cultivarse para seguir aumentando la riqueza. Ahí radica la importancia de productores como Antonio Cavada, responsable de El Calabacín Rojo, único huerto certificado en biodinámica situado en Cercedo-Cotobade.  "La colaboración de la MBG es fundamental para recuperar estas variedades", subrayó. Gracias a la cesión de semillas "salimos adelante y creamos empleo en el rural", pues a huertos como el suyo recurren grandes chefs. "Si nos quedamos con una sola variedad" de cada semilla "y viene una plaga, pasaremos hambre".

El otro vértice del proyecto es la formación. Ahí está el CIFP Carlos Oroza. El profesor de Cocina y Pastelería Ricardo Fernández Guerra recordó la colaboración iniada hace un tiempo, gracias a la que plantaron semillas de guisantes lágrima, por ejemplo, en la Horta Oroza, lo que repercute en la mejora del aprendizaje del alumnado.

¿Qué tienen de especial?

Pedro Peón recordó que estas variedades locales fueron abandonadas años atrás por una cuestión de "productividade", pero que, realmente, su valor se puede medir desde diversos puntos de vista. En primer lugar, subraya, "están máis adaptadas ao contorno", por lo que "son máis resistentes ás pragas do norte da Península". Sus diferentes texturas garantizan "sabores máis intensos", lo que redunda en un incremento de su valor económico al garantizarse su distincion en el mercado. Por último, pero no menos importante, el responsable de la Unidad de Proyectos de I+D+i de la Misión Biológica destaca el "valor social e cultural" de estas variedades, que eran "as que plantaban os nosos avós, as das nosas aldeas" y que "non se poden perder".

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