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"En un momento dado pude agarrarla del brazo y tiramos como jabatos"

Francisco Javier Iglesias, el vecino que resultó clave para el rescate, ante el ventanal en el que sucedieron los hechos el sábado por la tarde. GONZALO GARCÍA
Francisco Javier Iglesias, el vecino que resultó clave para el rescate, ante el ventanal en el que sucedieron los hechos el sábado por la tarde. GONZALO GARCÍA
El vecino que, junto a un policía, rescató a la mujer que se encaramó a una fachada el sábado por la noche explica al detalle lo sucedido ►La Policía Nacional detuvo al compañero sentimental de la víctima por un supuesto delito de violencia de género aún por esclarecer
Sobre las ocho menos veinte, tal vez las ocho menos cuarto de la tarde del sábado, Francisco Javier Iglesias Rivas llegaba a su casa, en el barrio pontevedrés de A Parda. Lo hacía en compañía de su esposa y de su hijo, al que rápidamente retiraron a otro lugar al percatarse de lo que sucedía en el vecindario. "Llegaba de Vigo con mi familia, venía en el coche y la calle estaba tomada por coches de Policía y ambulancias. Había toda una marabunta y no sabíamos bien lo que sucedía".

En un primer momento, Francisco intuyó que podría tratarse de un incendio, un escape de gas "o algo parecido". Sin embargo, acabaría por convertirse en uno de los héroes del día, tras salvar a su vecina de una situación de riesgo extremo para su vida. "Fue mi esposa la que se percató de lo que ocurría y me avisó de que la mujer que estaba en la ventana era nuestra vecina. Daba la sensación de que se podía caer en cualquier momento. Ese fue el instante más terrorífico, verla suspendida". Un gran despliegue de medios hacía lo posible por ayudar a la mujer, que se sujetaba a la ventana con sus brazos. Instantes antes se vio caer una maleta por la ventana. La posterior investigación de los hechos concluyó con la detención de su pareja, que en ese momento se hallaba en las inmediaciones, por un supuesto delito de violencia de género. Los hechos, pues, están lejos de esclarecerse por completo.

Sobre el rescate, Francisco Javier Iglesias recuerda que en el momento en el que supo que se trataba de su vecina "reaccioné rápido, dejé el coche atrás y cogí las llaves de mi casa, porque sabía que la ventana del dormitorio de mi casa está justo al lado de donde estaba ella. Sabía que desde allí podía haber un acceso más fácil".

Mientras la situación abajo era dantesca, con policías y vecinos preparando colchones y mantas ante una previsible caída al vacío desde el tercer piso en el que se hallaba la víctima, el héroe del fin de semana corrió hasta su vivivienda. "El portal estaba ya abierto y al llegar arriba me encontré con un montón de policías intentando derribar la puerta de mi vecina, la de al lado de la mía. Yo les dije que tenía acceso allí desde la ventana de mi dormitorio. Entonces entramos todos en tropel. Me pidieron que levantase la persiana con cuidado, y al levantarla uno de los agentes se dirigió a ella. Creo que determinaron que habría mejor acceso desde el otro lado, y volvieron a insistir en sus intentos de derribar la puerta".

El grueso de los agentes se fueron, "todos menos uno de los policías, que se llama José, y yo". "Tras varios intentos –continúa Francisco Javier– él consiguió asirla, no sé bien de qué manera. Yo le dije que tirase fuerte, yo le agarraba por detrás, y no lo iba a soltar. En un momento dado pude agarrarla un brazo, y después tiramos como auténticos jabatos hasta que lo conseguimos. Nos caímos hacia adentro, ella encima de mí, José, el policía, a mi lado, y logramos salvarla".

24 horas después de lo ocurrido, el vecino piensa que "fue un milagro. La situación más dantesca la viví abajo. Una mujer que ves que se va a tirar, o que se va a caer, no sabes lo que puede estar pasando. Desde dentro, cuando la metimos, fue ya un alivio, cuando entraron las asistencias".

Sobre su vecina, nada tiene que decir. "Nunca ha habido ningún problema, ni nada extraño". explicó. Ahora será la Unidad de Familia y Mujer de la Comisaría Provincial la que determine los pasos a seguir, pues su pareja acabó en los calabozos, detenida por un supuesto delito de violencia de género aún por concretar.

La víctima, por su parte, fue trasladada a un centro sanitario para ser atendida de forma adecuada.


La vivienda, tapiada y precintada por la Policía

Vivienda de la mujer que fue rescatada tras encaramarse a la fachada de un edificio. GONZALO GARCÍA

En la imagen se aprecia el estado en el que quedó la puerta de la vivienda de la mujer, destrozada por los intentos de la Policía de echarla abajo y precintada para la investigación.

A la izquierda, la puerta de la casa de Francisco Javier, por donde el agente y el propio vecino lograron acceder al lugar en el que se hallaba la víctima para salvarla. [FOTO: GONZALO GARCÍA]


Violencia machista. La Fiscalía teme una "cifra soterrada"
Las primeras hipótesis apuntan a que uno de los detonantes del suceso que pudo acabar en tragedia en la tarde-noche del sábado en A Parda pudo ser un presunto delito de violencia contra la mujer. Eso es lo que se desprende de la actuación de la Policía Nacional tras lo sucedido, con la detención de la pareja de la víctima y el precinto de la vivienda. Sin embargo, el individuo se encontraba fuera del domicilio (eso sí, en las inmediaciones) cuando ella estaba suspendida en la fachada.

Sobre la violencia machista, la Fiscalía de Pontevedra desvelaba este domingo en este periódico las cifras de delitos del año 2020 (el último con datos cerrados). Los informes desvelan un claro incremento, con menos de la mitad de denuncias que el año anterior. El Ministerio Público, sin embargo, teme la existencia de una "cifra soterrada" de casos que, ante las dificultades para denunciar por por de la pandemia, haya aumentado en los últimos meses.

De hecho, por lo que se conoce en relación con los delitos de violencia de género registrados en lo que llevamos de 2021, los números vuelven a crecer a cifras anteriores a la actual crisis del covid-19.

"En un momento dado pude agarrarla del brazo y tiramos como jabatos"
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