Cuatro mujeres lideran una startup de salazón de pescados de las rías gallegas

Salmoira es una de las ocho finalistas de la Aceleradora de Proyectos Turísticos de la Xunta
De izquierda a derecha, Elena Vitoria, Tania Blanco, Belén Torres y Marga Pazos, las cuatro pontevedresas al frente de Salmoira. DP
photo_camera De izquierda a derecha, Elena Vitoria, Tania Blanco, Belén Torres y Marga Pazos, las cuatro pontevedresas al frente de Salmoira. DP

Recuperar el Turismo del patrimonio gastronómico, cultura e histórico del litoral gallego a través del salazón de mariscos y pescados de las rías. Con ese objetivo se ha puesto en marcha Salmoira, una startup liderada por cuatro pontevedresas, Elena Vitoria, Tania Blanco, Belén Torres y Marga Pazos, que se ha convertido en una de las ocho propuestas finalistas en Turislab, la Aceleradora de Proyectos Turísticos de la Xunta de Galicia.

"Salmoira nace este mismo año, en marzo, como un proyecto promovido por cuatro mujeres. Presentamos una idea semilla a Turislab y resultamos ser, primero, uno de los 15 proyectos preseleccionados, y ahora, uno de los 8 finalistas", explica Elena Vitoria, la CEO de esta startup.

Esta propuesta se divide en dos grandes áreas. Por un lado, el Salmoira Tours, donde hay rutas históricas de la salazón, y, por otro el Salmoira Gastro, donde se incluye una tienda, donde se venderán "productos listos para el consumo", o un obrador artesanal. Este último aún está en proceso, pero la intención de las fundadoras de este proyecto es "que una persona pueda comprar un pescado en la plaza y llevarlo ahí para ver cómo es el proceso de salar, y después, por supuesto, pueda probar el resultado". "Esperamos tenerlo listo en seis meses", señala Vitoria.

Poniendo el foco en el primer punto, es importante destacar que esta empresa explora "a lo largo de los 1.500 kilómetros de costa que tenemos, todos los recursos asociados a la historia del salazón". "Tenemos recursos tan variados como las salinas de Ulló, numerosas fábricas que han quedado en desuso, o incluso yacimientos arqueológicos", afirma.

Tal es la riqueza patrimonial con la que cuenta esta comunidad, que "somos una de las regiones más ricas en España por la sal y el pescado en salazón".

El problema residió cuando llegó la industria conservera, "que se asentó encima del salazón y lo erradicó". "Era una industria más moderna y más eficiente y se llevó por delante este sector. Cosa que no ocurrió por ejemplo en Levante o en el Sur, donde el salazón sigue formando parte de su identidad gastronómica", explica la CEO.

Y es que, a raíz de este cambio tan radical en el patrimonio y la gastronomía, Galicia perdió infinidad de sabores. Por ello, en Salmoira pensaron que la mejor forma de poner en valor todos estos recursos era hacer rutas históricas y gastronómicas, en las que hay catas de recetas antiguas.

"Estamos descubriendo sabores muy curiosos e interesantes, sabores que antes eran lo normal pero que ahora nos toca volver la vista atrás para descubrirlos. Son experiencias inmersivas, muy exclusivas, con muy poquita gente, y muy cuidadas", señala Vitoria. Por el momento, Salmoira tiene en marcha seis rutas, "pero con el paso del tiempo y con un asesoramiento adecuado podemos llegar a tener hasta 20".

En la comarca de O Salnés y la de Morrazo hay una infinidad de historias sobre salazón, y es que, tal y como apunta Elena Vitoria, "las Rías Baixas, históricamente, dieron para mucho en este terreno".

En Sanxenxo, por ejemplo, "hay una ruta que va hasta O Grove y que pasa por la Lanzada donde hay un yacimiento arqueológico que eran salinas romanas. Después, en frente de Porto Meloxo está Punta Moreiras, y allí tienen un museo de salazón que se ha hecho con la gente del pueblo, ya que esta que ha ido donando historias, fotografías, barcas, aparejos... hasta convertirse en un trabajo de la comunidad. Pero además, allí al lado hay también una "salgadeira" que está muy bien conservada, ya que la recuperaron hace unos cuantos años y se encuentra en muy buen estado", explica la CEO de Salmoira.

Y hablando de historias de salazón, Elena Vitoria recuerda que "el pulpo a feira esconde también uno de estos relatos".

"Las tierras del Mosteiro de Oseira, en Ourense, llegaban antiguamente a Marín y allí se les entregaba su tributo en forma de pulpos. Esos pulpos pasaban por un proceso de salmoira y secado porque sino no se podría conservar. A continuación, iban para entregarse a Carballiño, donde los maragatos, la gente de León, los recogía y los llevaba a vender por la ruta de la plata hasta el sur, de la cual ellos volvían con pimentón y aceite. De esa ruta y de la necesidad surgió el pulpo a feira y la carne ao caldeiro, porque llevaban patatas y pulpo y volvían con aceite y pimentón", recuerda.

Esta es solo una de las curiosidades que esconde la historia de la comunidad gallega y que la startup de Salmoira pretende poner en valor.

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