La obra de los chalés de Valdecorvos vuelve a parar: "Parece una película de terror"

Los propietarios denuncian la falta de información y el retraso de la promoción, prevista para 2022 ▶ El fallecimiento del promotor obliga a buscar nuevo administrador para la sociedad, cuyos portavoces aseguran que la intención es "terminar la obra lo antes posible"
Estado actual de la promoción. DAVID FREIRE
photo_camera Estado actual de la promoción. DAVID FREIRE

"Una película de terror". Es lo que dicen estar viviendo los propietarios de los once chalés de Valdecorvos que comenzó a construir Gescomar hace cuatro años; una promoción que ya sufrió un impás de dos años y que ahora, en plena recta final de los trabajos, ha vuelto a pisar el freno.

El primer parón fue provocado por la falta de liquidez y este último fue suscitado por el repentino fallecimiento del administrador de la promotora, Pablo Díaz, cuyo cadáver fue encontrado en su domicilio el pasado 15 de abril. 

Los afectados aseguran que en un primer momento concedieron un tiempo prudencial por respeto a la familia y lo sucedido, pero que en estos momentos la situación se ha vuelto insostenible. Sobre todo "porque nadie informa de nada" y porque, con un 94% de la obra ejecutada, siguen sin poder poner fijar una fecha para acceder a sus viviendas. 

Los propietarios denuncian que, pese a haber solicitado información a todas las partes implicadas, se encuentran "totalmente desinformados", sin obtener "ninguna explicación ni ninguna solución". Además, advierten sobre los efectos colaterales del retraso de la promoción, cuya entrega estaba prevista hace dos años. "Muchos estamos en alquiler y hay casos en los que tienen que tener a su hija en una cuna teniendo cierta edad, casi cuatro años. La gente está incómoda, porque cuentas con ir a tu casa en un tiempo prudencia, pero nadie nos ayuda ni nos dice nada", critica uno de los afectados. 

Seis años en trámites

Las primeras reservas fueron formalizadas en diciembre de 2018 con un presupuesto inicial de 188.000 euros por vivienda. 
En junio de 2020 se anunció por fin el inicio de la obra, pero también el incremento del coste de los chalés, que se elevó hasta los 200.000 euros debido al sobrecoste de los materiales. Entonces la promotora ofreció continuar con el proyecto o renunciar a la reserva, si bien la mayoría optó por la primera opción. En esa ocasión Gescomar puso sobre la mesa el primer plazo concreto para finalizar la obra: junio de 2022, lo que empujó a algunos demandantes a poner en venta sus propiedades para ganar liquidez de cara a la nueva hipoteca.

En el contrato se especificaba que poco antes de terminar la promoción, en febrero de 2022, los propietarios debían abonar el  20% de la obra, unos 50.000 euros. Dicha cantidad fue abonada por cada una de las once familias pero, una vez hecho el pago, los trabajos sufrieron un frenazo repentino. 

El número de operarios cayó en picado y la obra quedó prácticamente desierta, lo que empujó a los afectados a hacer piña para exigir una solución. En 2023 forzaron una reunión con Gescomar, en la que, según los afectados, la promotora admitió problemas de liquidez y requirió un nuevo desembolso para poder impulsar la obra.

Los propietarios alegaron entonces que habían recibido una carta de Hacienda en la que les comunicaban que Gescomar tenía deudas con las arcas públicas por un importe de 214.000 euros y que no podían hacer ningún giro nuevo hasta que no estuviesen resueltas.

Meses después la promotora logró desbloquear la falta de financiación y en el primer trimestre de año volvió a imprimir ritmo en la obra. Tanto, que en marzo la idea era que, como muy tarde, la promoción estuviera finalizada en mayo. 

En cambio, la hoja de ruta se volvió a ver truncada con el fallecimiento del gerente de Gescomar, la misma promotora que levantó 56 pisos protegidos en Valdecorvos y que disparó la figura del cooperativismo en este barrio residencial de Pontevedra.

Los abogados replican a los propietarios de Valdecorvos

El despacho de abogados que trabaja con la promotora dice "entender la preocupación de los propietarios", pero asegura que en estos momentos ya se trabaja en el nombramiento de un nuevo administrador para "terminar la obra lo más pronto posible".

Según explicó este martes uno de sus integrantes, el gran escollo es que el anterior administrador era "socio mayoritario" y "no dejó testamento", lo que complica el proceso. "Hacer este cambio lleva tiempo, no es algo inmediato encontrar a alguien que se quiera poner al frente, pero la intención es acabar las viviendas", añadió. 

Las mismas fuentes aseguraron que tanto el banco que financia la obra como las empresas adjudicatarias de los trabajos "tienen disposición absoluta para retomar la obra".

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