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El ocio nocturno aguanta "con respiración asistida" y desconfía de las condiciones para la reapertura del sector

Daniel Lorenzo, propietario de La Pomada. JAVIER CERVERA-MERCADILLO
Daniel Lorenzo, propietario de La Pomada. JAVIER CERVERA-MERCADILLO
Piden a la Xunta más concreción en sus anuncios después de que el vicepresidente hablase de una "prueba" para abrir en junio ►La salud económica de pubs y discotecas aguanta en un coma inducido por Ertes y negociaciones para suspender los alquileres

Con desánimo, enfado y mucha confusión. Es el estado en el que se han instalado los empresarios del ocio nocturno y del que no les ha sacado el anuncio realizado por la Xunta el pasado domingo, en el que adelantaba la celebración de una prueba piloto en el plazo de un mes para poder reabrir en junio pubs y discotecas.

"De momento no hay nada concreto, hicieron ese anuncio sin más, sin explicar cómo será esa prueba o las exigencias que nos pondrán para abrir", cuenta Daniel Lorenzo, presidente de la asociación de hosteleros Hoempo y dueño de La Pomada. "Ahora mismo estamos aguantando con respiración asistida", apunta el empresario.

"Yo la respiración ya la perdí, estoy camino del cementerio", matiza Marcos Rivas, propietario de la Sala Karma, sobre su situación. En lo que se refiere a las intenciones de la Xunta, anunciadas por su vicepresidente, Alfonso Rueda, se manifestaba también Rivas, que tachaba el anuncio de "humo". "No habló con ninguna asociación antes de anunciar eso, lo normal es que si quieren abrir nos citen y nos lo comuniquen. Necesitamos un protocolo, saber cómo van a ser las cosas...", se queja Rivas, que no se fía de los anuncios de la Xunta.

Marcos Rivas, dueño de la Sala Karma. JAVIER CERVERA-MERCADILLO
[Marcos Rivas, dueño de la Sala Karma. JAVIER CERVERA-MERCADILLO]

Cuesta dar con el optimismo después de un año en el que tuvieron que mantener sus negocios cerrados, excepto durante las semanas de apertura del pasado verano. Por eso, cuando les preguntan por la salud económica de sus locales, los empresarios de la noche describen un estado comatoso del que el despertar puede ser traumático. Los Erte y las negociaciones de los precios de los alquileres de los locales con sus propietarios hacen que el sector haya "hibernado" desde el pasado 16 de agosto, cuando se decretó el cierre del ocio nocturno. Desde entonces, dos establecimientos de este tipo han cerrado en Pontevedra, el pub Lusco Fusco y el bar El Bruc, que tenía la mayor parte de su negocio por las noches.

Expectativas de cara al verano

Pero el problema vendrá cuando toque volver a abrir la persiana y salir del Erte, según apuntan los empresarios. "No podemos decir que nuestra salud económica sea buena, todo lo contrario, estamos parados y hemos tenido que gastarnos los ahorros, porque las ayudas no cubren todos los gastos. Pero creo que el problema más gordo vendrá al abrir, entonces habrá gente que no ingrese lo suficiente para volver a asumir los gastos", cuenta Javier Mori, propietario de los pubs de la ciudad Ítaca Copas y Artik.

La incertidumbre que ha marcado el último año es un factor determinante a la hora de realizar pronósticos de futuro. No existe la certeza de que el verano se pueda trabajar, pero hay quienes mantienen una actitud optimista de cara a los próximos meses basándose en cuestiones como el ritmo de vacunación unido al hecho de que, con el calor, el virus se frene. "El año pasado hubo un respiro en los contagios durante el verano y, ahora, con las vacunas, supongo que también, aunque la Xunta no hubiese anunciado nada era de esperar que la cosa vaya mejorando", apunta Mori.

Menos positivo se muestra Marcos Rivas, de la Sala Karma, que duda que los datos epidemiológicos permitan volver a la actividad, por no hablar de las restricciones que conlleven la reapertura. "La vuelta va a ser muy complicada, creo que va a haber mucho control y se nos va a culpar de todo, nos han tachado de delincuentes y van a seguir machacándonos", cuenta el dueño de la Sala Karma.

Cambio de hábitos de ocio

Otra de las cuestiones que preocupa a los empresarios de la noche es cómo la pandemia habrá cambiado los hábitos de ocio de los vecinos y vecinas de Pontevedra. ¿Echan de menos la noche o se han acostumbrado ya a los planes de tarde? "Esto es algo de lo que también estamos pendientes, ahora ves a gente de "copeteo" ya al mediodía, los espacios públicos como las terrazas tienen el ambiente que antes tenía un pub de madrugada", cuenta el propietario de La Pomada, que cree que será necesario que las administraciones realicen campañas cuando tenga lugar la reapertura.

Javier Mori apunta a que parte de su clientela habitual se muestra con ganas de volver a salir de noche, pero reconoce que entre las personas de más de 25 años puedan haber cambiado los hábitos. "Mis locales están dirigidos a estudiantes y creo que la gente más joven seguirá prefiriendo la noche", explica. Además, se queja de que el ocio nocturno no ha tenido opción a recuperarse "ni un poquito", a diferencia de la hostelería, "que ha podido abrir aunque fuese poco y, en muchos casos, sirviendo las copas que serviríamos nosotros de estar abiertos".

También los habituales de Sala Karma tienen ganas de volver a pisar la discoteca (una de las tres que permanecen abiertas en la ciudad), aunque Rivas teme que pueda haber condiciones que cambien el espíritu de su local, como restricciones de aforo o del horario de apertura. "Nosotros somos una discoteca que cerramos a última hora y queremos seguir siéndolo", termina.


Una veintena de establecimientos afectados en la ciudad
La categoría ocio nocturno abarca empresas con licencia de discoteca, pub o café espectáculo y, según el presidente de Hoempo, daniel Lorenzo, superan la veintena en la ciudad.

Aún así, el cierre del ocio nocturno no solo les perjudica a ellos, sino también a otro tipo de establecimientos, como bares, que desarrollan la mayor parte de su actividad en la noche. así, pubs y discotecas arrastran también gente a los restaurantes y taperías, así como a bares en los que la gente suele tomarse la primera copa.

Reformas
La apertura del pasado verano, después del confinamiento, vino acompañada de inversiones por parte de los empresarios de la noche, que adaptaron sus locales a la nueva normalidad para, semanas después, tener que volver a bajar la persiana. "Yo, en verano, me gasté unos 15.000 euros en mobiliario para nada", se queja el dueño de la Sala Karma, marcos rivas.

La noche en Sanxenxo. La supervivencia de muchos locales dependerá de cuánto limiten los aforos

En la capital del turismo de playa de Galicia, los establecimientos de ocio nocturno confían que el verano les de una tregua tras una pandemia que se les está haciendo demasiado larga  y  amenaza  con  saldarse con numerosos negocios. Tal y como ocurre en Pontevedra, de momento las empresas resisten en un ‘standby’ del que será duro salir. "Unos aforos razonables, del 70%, como el año pasado, nos permitirán salvar el verano, pero si nos los limitan mucho vienen los problemas. La supervivencia de muchos locales dependerá de eso". Lo explica Jorge Alonso, encargado del pub Dux, situado en la zona del náutico sanxenxino.

Después de prácticamente un año cerrados, para muchos una reapertura a medias podría suponer el cierre definitivo. "Abrir tiene unos costes, y gastas lo mismo haciéndolo para el 50% que para el 70%, te ahorras como mucho un camarero", cuenta.

En su caso, unas 35 personas trabajan a diario en el establecimiento sanxenxino durante el verano, y están pendientes de poder contar con esos ingresos este verano. "Muchos son estudiantes que aprovechan para sacarse un ingreso extra que le viene muy bien para el curso, aquí una persona a jornada completa está ganando unos 1.350 euros al mes", cuenta el responsable del local.

Antes de la irrupción de la pandemia, el establecimiento solía abrir todos los fines de semana desde la Semana Santa hasta octubre, "y en verano ya todos los días". Por eso, ante la llegada de la temporada alta, confían en poder aprovechar el tirón del verano.

"En nuestro caso, el local es una concesión que está ya pagada para los próximos siete años, pero hay otros pubs y bares de la zona que tuvieron que negociar el alquiler, sus dueños no siempre están dispuestos a bajar el precio y son un gasto muy alto que cuesta mantener estando cerrado", explica el empresario, que gestiona otros establecimientos de ocio nocturno tanto en la provincia como a nivel gallego. "Tenemos otras salas en O Porriño o Tui que son discotecas grandes y no contamos poder abrirlas hasta el año que viene, no tienen terraza y allí es imposible controlar los aerosoles", explica.

Poner freno a la pandemia supone también inversiones en los locales, si bien no siempre garantizan que se pueda mantener la actividad. "En el Dux instalamos un sistema de limpieza del aire mediante plasma frío, con iones negativos que eliminan los patógenos del ambiente. Es un sistema como el que se instala en los aviones y que costó unos 25.000 euros", cuenta. Del mismo modo, el Dux ha llevado a cabo obras de reforma de su terraza aprovechando el cierre.

Sin embargo, Alonso se sincera: "A día de hoy no sabemos si podremos abrir, ni si será rentable, ni cómo saldrá la prueba piloto".  Por  eso  no  puede  disimular que los ánimos estén "fastidiados",  aunque  con  la esperanza de remontar "cuando nos dejen".

El ocio nocturno aguanta "con respiración asistida" y desconfía de...
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