Una óptica de Pontevedra da una segunda vida a las gafas 'jubiladas'

El establecimiento Mira Maruxa ya ha donado más de un centenar de lentes a Boa Vida, quien las vende a un módico precio entre sus usuarios
Ismael Pardo con algunas de las gafas donadas en su óptica. RAFA FARIÑA
photo_camera Ismael Pardo con algunas de las gafas donadas en su óptica. RAFA FARIÑA

Cuando una gafa se rompe, se gasta o simplemente pasa de moda, suele ir, en el mejor de los casos, al cajón de los recuerdos o, en el peor de ellos, directamente a la basura. Con el objetivo de cambiar esta dinámica y poder darle una segunda vida todas esas gafas jubiladas, la Óptica Mira Maruxa, situada en la calle Joaquín Costa, decidió poner en marcha una iniciativa solidaria, en la cual se colabora con la Asociación Boa Vida y se ayuda a quienes no tienen los recursos suficientes para comprarlas por sí mismos.

"En la óptica estábamos en un grupo de networking donde también estaba esta asociación. Ellos siempre solicitaban ropa y material de segunda mano para sus usuarios, así que yo le propuse la idea de donar gafas de segunda mano. Hay muchas ópticas en la ciudad que recogen gafas pero casi siempre las envían a organizaciones benéficas fuera de España, y nosotros queríamos darle una segunda vida aquí", explica el propietario del establecimiento, Ismael Pardo.

El impulsor de esta iniciativa reconoce que las gafas que reciben "son de todo tipo". "Desde gafas que están como nuevas, hasta otras que están un poco peor, que están rotas o que les falta alguna varilla".

El proceso es muy sencillo. "Aquí nos traen las gafas que no usan y nosotros lo que hacemos es valorar su estado, ver cómo la podemos mejorar. Muchas de ellas se pueden poner a punto puliendo la pasta, o cambiando las plaquetas, o los terminales, o simplemente limpiándolas a fondo. La mayoría quedan prácticamente como nuevas. Otras, se ve que no son nuevas, pero quedan muy decentes", afirma.

Venta

Cuando las lentes ya están listas, estas se entregan a la Asociación Boa Vida, que se encarga de venderlas por un módico precio entre sus usuarios.

"Los precios los valoran ellos. Si son lentes de marca y su conservación es buena, lo pueden poner un pelín más alto. Al final son gafas que iban a estar perdidas en un cajón o que iban a acabar en la basura, así que aunque les den 2 o 3 euros por cada una, si al final venden 100 gafas, pueden llegar a conseguir 300 euros. Con ese dinero tienen para comprar material, para mejorar las instalaciones... Es dinero que se estaba perdiendo y ellos lo pueden reconvertir en otra cosa", apunta Pardo.

Todas las lentes, incluidas las de sol, señala el dueño de la óptica, "se entregan sin graduar, y después la persona que la compre en la asociación puede elegir si ponerle lentes en cualquier otro sitio o aquí".

Desde que se puso en marcha la iniciativa, Mira Maruxa ha donado a la Asociación Boa Vida "entre 100 o 150 gafas". Todo esto ha sido posible gracias a la gran colaboración de la ciudadanía.

"La acogida está siendo muy buena porque al final cualquier usuario de gafas, sobre todo la gente más mayor, tiene la costumbre de hacerse gafas nuevas y las antiguas guardarlas en un cajón. Aquí nos tiene venido gente con 6 o 7 gafas, y aunque al final de esas 6 o 7 acabas aprovechando 2 o 3, eso ya es algo", asegura Ismael Pardo.

En cuanto a los precios de las lentes jubiladas que se entregan en la óptica, estas pueden ir desde 100 euros hasta 300.

"Lo más caro que nos trajeron fueron unas gafas de la marca Gucci que, nuevas, deben rondar los 200 y pico euros. Después también nos traen alguna que otra gafa Ray-Ban, que nueva puede andar entre los 150 y los 170 euros", explica el propietario de Mira Maruxa.

Por el momento, no hay fecha de finalización de esta iniciativa solidaria.

"Todas las empresas deberían realizar cierta labor social"

El dueño de la óptica Mira Maruxa cree que este tipo de iniciativas son fundamentales para que "la Asociación Boa Vida pueda seguir existiendo. Al final si ellos no tienen producto que puedan ofrecer a sus usuarios, toda la labor social que hacen no se podría realizar".

Por ello, defiende que "todas las empresas deberían realizar cierta labor social, dentro de lo que cada uno pueda. Todo ayuda".

Descuentos del 50%

Además de la donación de gafas, cuando Pardo se puso al frente de esta óptica también entregó muchas gafas antiguas a la Asociación Boa Vida. "Cuando cogimos el traspaso, hace poco más de un año y medio, nos encontramos con un gran stock de gafas que estaban nuevas pero estaban anticuadas y nos iban a generar muchos problemas de posventa. Así que decidimos, cuando hicimos el inventario al final del año pasado, retirar un montón de gafas y llevarlas para allí", explica.

A mayores, han puesto a disposición de Boa Vida unos descuentos del 50%. "Si sus usuarios necesitan cambiar sus lentes, cuentan con unos vales de descuento para poder hacerlo a un precio más económico", afirma.

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