Daños de siete millones de euros contra fauna protegida en Pontevedra

Orca, hipopótamo, elefante y cachalote: animales salvajes convertidos en materia prima para piezas decorativas en manos de un vecino de Pontevedra
El traslado de las piezas de marfil en la rúa Serra, en Pontevedra. DP
photo_camera El traslado de las piezas de marfil en la rúa Serra, en Pontevedra. DP

En septiembre de 2022, la Guardia Civil de Ourense se desplegaba en Pontevedra para desarrollar la fase de explotación de la operación Cinquecento-Arte Sacro, dirigida inicialmente a desarticular una organización criminal afincada en el entorno de O Carballiño y dedicada a la sustracción de obras de arte en iglesias de toda Galicia para su posterior venta a anticuarios. Entre esos receptadores de los objetos robados destacó un vecino de la zona monumental de Pontevedra cuyo piso, en la calle Serra, fue objeto de un minucioso registro aquella jornada. Del mismo fueron intervenidas numerosas piezas de arte sacro relacionadas con las pesquisas, pero también otras de marfil que fueron consideradas en un principio "al margen de la investigación". Sin embargo, el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil decidió profundizar en las investigaciones alrededor de esas piezas, por lo que las puso en manos de expertos peritos bajo el paraguas del Ministerio de Transición Ecológica. Los resultados fueron contundentes.

La segunda fase de la operación Cinquecento-Arte Sacro de la Guardia Civil de Ourense descubre las actividades presuntamente ilícitas de un individuo que disponía del resultado de la captura de las especies protegidas

6,9 MILLONES

 Ese marfil que tenía en su poder el vecino de Pontevedra, valorado en unos 32.000 euros en el mercado ilícito, causó unos efectos contra la fauna valorados en 6,9 millones de euros, pues procede de animales protegidos y cuya caza está prohibida, y mucho menos para esos fines: orcas, hipopótamos, cachalotes y elefantes.

Por ello, la Guardia Civil de Ourense ha vuelto a citar al mismo coleccionista jubilado pontevedrés que en su momento fue imputado por supuesta receptación y al que ahora se le atribuye un delito contra la fauna por presunto tráfico de tallas de marfil.

LAS PIEZAS, AL DETALLE

 En concreto, y según pudo saber este periódico de fuentes próximas a los peritos del Ministerio de Transición Ecológica, fueron analizadas 82 piezas, de las cuales 68 procedían de marfil de elefante, ocho de orca, tres de hipopótamo y las tres últimas de cachalote, todas ellas procedentes de los dientes de estas especies protegidas.

CONVENIO CITES

 Todas las especies mencionadas están catalogadas como "estrictamente protegidas" al amparo del convenio CITES (la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazas de Fauna y Flora Silvestre, por sus siglas en inglés), por lo que para su tenencia es imprescindible disponer de la documentación expedida por los organismos competentes que acrediten su origen legal, algo de lo que, a priori, carece el investigado.

En cuanto al desarrollo de la operación Cinquecento-Arte Sacro en la que también estaba vinculada la misma persona, en su día ingresaron en prisión los dos cabecillas de la trama de robos de obras de arte, mientras que el pontevedrés consiguió eludirla previo pago de una fianza de 20.000 euros (como se ha dicho, se le acusaba de receptación).

En su momento declaró que había adquirido las piezas a lo largo de los años y que desconocía su procedencia, lo que no le exime de responsabilidad en el caso de las piezas de marfil, según señala el convenio CITES.

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